Gran actividad de transatlánticos a finales del mes de octubre de 1966, en pocos días recalaron en el puerto de Barcelona cuatro buques de pasaje: el Satrustegui procedente de Centroamérica, el Cabo San Vicente de Génova, el Irpinia de La Guayra y el Eugenio C de Costa Line llegado el 30 de octubre que procedente de Génova quedó atracado en la Estación Marítima.

El Eugenio C captado desde la torre del teleférico
(imagen de Galilea de la colección del Museu Marítim de Barcelona)

El Eugenio C es uno de los buques de pasajeros más bellos que ha recalado en el puerto de Barcelona y sigue siendo recordado por muchos aficionados. Su emergente carrera en la naviera italiana de Costa Lines se vio ensombrecida rápidamente por el progreso, hecho que lo llevó al olvido, como a otros muchos transatlánticos de su época.

El Eugenio C

Fue construido en los astilleros de Cantieri Riuniti dell’Adriatico, en Monfalcone, para sustituir al Federico C en la ruta Génova–Buenos Aires. Su botadura se realizó el 21 de noviembre de 1964 y efectuó su viaje inaugural el 22 de agosto de 1965. Con 32.756 toneladas de registro bruto y 217 metros de eslora, por 29,3 metros de manga y 8,6 de calado. Era propulsado por turbinas de vapor de 22.000 SHP que le daban 27 nudos de velocidad. Podía transportar hasta 1.636 pasajeros en sus viajes transatlánticos y entre 1.100 y 1.200 pasajeros tras su conversión a crucero.

Durante sus primeros años de actividad realizó la línea Génova–Buenos Aires con escalas en puertos como Barcelona, Cádiz, Río de Janeiro, Santos, Montevideo y Buenos Aires.

Eugenio C

A finales de los años 60 e inicios de los 70 la irrupción de la aviación comercial transformó por completo el transporte de pasajeros a nivel mundial. La rapidez y el coste del avión desplazaron progresivamente a los grandes transatlánticos, obligando a las navieras a reinventarse. La respuesta llegó en forma del turismo de cruceros.

Desde 1973 el Eugenio C fue adaptándose a su nuevo cometido poco a poco dejó de navegar en sus líneas habituales para añadir nuevos destinos en el Mediterráneo y el Atlántico. Se estudió transferirlo a American Family Cruises, filial de Costa, y renombrarlo American Adventure pero nunca se llevó a cabo. A partir de 1987 fue renombrado a Eugenio Costa navegando para Costa Cruceros hasta 1996. Aquel año fue necesario vender el Eugenio Costa a los astilleros Bremen Vulkan como parte del pago para finalizar la construcción del Costa Victoria en estos astilleros. En cuanto al veterano transatlántico, fue puesto a la venta y adquirido por Lowline Shipping, siendo fletado por Direct Cruises, quienes lo renombraron Edinburgh Castle.

Eugenio Costa

Esta fue una etapa muy breve, ya que la compañía comercializaba los cruceros a través de teleoperadores de telemarketing. Sin embargo, debido a los grandes costes de transformación del crucero, además de diversos problemas mecánicos del buque, Direct Cruises y Lowline Shipping se vieron abocadas a la quiebra, teniendo que vender el buque al mayor acreedor: Cammell Laird, el astillero donde se estaban realizando las obras.

A partir de 1999 Cammel Laird fletó el buque a la compañía Premier Cruises que ofrecía cruceros asequibles orientados al turismo estadounidense, como los que realizó en asociación con Disney World.

Su nuevo nombre fue The Big Red Boat II
vía Rocbolt – Youtube

No obstante, estaba claro que desde que abandonó Costa Lines el barco no había tenido muchos días de mar y si muchas complicaciones mecánicas. Los administradores de Premier Cruises ordenaron una revisión de 10 meses con un coste de 25 millones de dólares para poner el barco a punto y quedó fondeado la bahía de Narragansett, pero nada iba salir según lo previsto.

El 13 de junio del 2000  con cerca de 700 pasajeros a bordo dispuestos a comenzar un nuevo crucero, el The Big Red Boat II partió de Newport hacía su nuevo destino. La mala suerte quiso que el ancla no se izara correctamente y la arrastrara por el fondo marino. Este descuido, o problema técnico, provocó que el ancla dañara dos líneas eléctricas submarinas dejando sin electricidad a 6.000 residentes de las localidades de Newport y Jamestown en Rhode Island.

La avería se prolongó 17 horas, los bomberos tuvieron que intervenir suministrando agua a los residentes afectados, ya que las bombas de agua potable dejaron de funcionar. La compañía proveedora de energía, Narragansett Electric, presentó una reclamación por daños y perjuicios en nombre de los perjudicados a Premier Cruises.

Desde este incidente el crucero poco más navegó, Premier Cruises entró en liquidación meses después. Cammel Laird lo fletó al gobierno de los Estados Unidos y más tarde el barco quedó amarrado en Freeport en Bahamas. El barco fue comprado en 2005 por Argo Ship Management y lo puso a la venta, pero con el largo historial de complicaciones nadie lo compró, excepto como chatarra para ser desguazado en Alang.

Más información:
El transatlántico Eugenio C en la página web de ssmaritime

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