Una única escala y una escala única en Barcelona

El día 15 de marzo de 1993 bajo una fuerte tormenta hacía su entrada, en visita de cortesía, el buque escuela Khasan (210) al mando del capitán de fragata Ivan Krasnopolsky y perteneciente a la flota del Báltico de la Federación Rusa. La meteorología adversa impidió que los barceloneses pudieran contemplar la primera visita de un buque de guerra de esta nación desde hacía prácticamente 90 años, a pesar del mal tiempo el Khasan fue conducido hasta el Muelle de Bosch i Alsina lugar en donde amarró sus cabos de babor hasta el día 18 de marzo, tiempo más que suficiente para que curiosos y aficionados pudieran contemplar un barco de guerra construido en la era soviética.

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El buque escuela Khasan atracado en el Muelle de Bosch i Alsina (Sergi Olivares)

El Khasan se encontraba realizando un crucero de instrucción que comenzó en Sebastopol en el Mar Negro y finalizaría en la base naval de Krondstadt cerca de San Petersburgo, tan sólo tenían previsto hacer una escala durante los 26 días previstos de navegación y esta se realizó en Barcelona gracias a los acuerdos de cooperación entre España y Rusia que se cerraron cuando el ministro de Defensa ruso Pavel Grachov visitó Madrid. A bordo, además de su dotación, viajaban 204 alumnos de segundo año de la academia de submarinos provenientes de distintas repúblicas de la Comunidad de Estados Independientes (CEI), su adiestramiento se centraba en el correcto uso de los sistemas de navegación.

Tan especial visita requería de especiales eventos, se organizó un partido de fútbol y se ofreció un concierto en el Muelle de Bosch i Alsina. Durante unos días se pudo observar en la zona colindante del puerto grupos de marinos rusos que durante su permiso a tierra pudieron visitar la ciudad.

La última visita de un buque con bandera de la marina de guerra soviética ocurrió en 1904 cuando el buque hospital Orel hizo escala en la ciudad Condal con rumbo a Extremo Oriente.

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Buque hospital Orel (Museo Marítimo de Barcelona)

Aunque los últimos buques de guerra rusos fueron los componentes de la escuadra rusa del Mediterráneo comandada por el vicealmirante Aleksei Birilev con el acorazado Imperator Aleksandr II, el crucero torpedero Abrek y el cañonero Khrabyi en abril de 1901, con una llegada algo espectacular haciendo tronar sus cañones a través de una espesa niebla.

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Acorazado ruso acorazado Imperator Aleksandr II (Archivo Nacional de Cataluña)

Desde el lejano 1904 muchos otros buques soviéticos han visitado la ciudad, aunque no llevaban el pabellón militar si lo hacían con la bandera roja de la hoz y el martillo de uso normal por la marina mercante. Muchos de estos barcos llegaron al puerto barcelonés durante la guerra civil, transportando material militar; en los años sesenta nos visitó el buque escuela Tovarisch; durante los años setenta y ochenta no era extraño ver en los muelles del puerto buques científicos como los Akademik Kovalevsky, Mikhail Lomonosov o Kosmonaut Pavel Belyayev, que aunque no llevaran la bandera de la marina de guerra, a bordo de algunos de ellos sí que embarcaban especialistas militares.

Buque de la clase Selena-M o Selena-2
Buque de seguimiento de naves espaciales Kosmonaut Pavel Belyayev (Antonio Casinos Comas)

En historia más reciente y dejando aparte el tráfico comercial, nos han visitado buques más amables como los grandes veleros Kruzenshtern, Mir y Sedov, utilizados también para la instrucción de marinos civiles.

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El gran velero Kruzenshtern (Antoni Casinos Va)

El Khasan

Este buque escuela pertenece a la clase Smolnyy (Смольный) o Proyecto 887 de tres unidades construidos entre 1976 a 1980, estos fueron encargados por la marina de guerra de la Unión Soviética a finales de los años setenta, los tres componentes de esta clase son los: Smolny, Perekop y Khasan.

El Khasan en 1976 en el Río Neva (vía fleetphoto.ru)

Estos buques fueron concebidos única y exclusivamente a ser utilizados para la instrucción altamente especializada. Sus instalaciones internas estaban equipadas con los mejores equipos en donde podían alojarse hasta 300 cadetes, embarcaba electrónica y armamento como un buque de guerra convencional de la flota, pudiendo ejercer en ocasiones como un patrullero oceánico y su equipamiento incluía protección NBQ (Nuclear, Bacteriológica y Química).

Buque escuela Perekop (Borodulin I.V. vía fleetphoto.ru)

El Khasan (Хасан) fue nombrado en honor a una pequeña localidad ubicada en el Distrito de Khasansky en Primorsky Krai, cerca del río Tumen en donde se encuentran las fronteras de Rusia, China y Corea del Norte.

Fue construido por los astilleros polacos de “Stocznia Szczecińska im. Adolfa Warskiego” siendo botado el 31 de enero de 1978 y entregado el 28 de diciembre del mismo año.

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El Khasan de popa, son visibles sus cañones AK-230 de 30 mm. (Sergi Olivares)

Desplazaba 7.270 toneladas a plena carga con una eslora de 138 metros por 17,2 metros de manga y 5,5 metros de calado.
Era propulsado por dos motores diesel de 16 cilindros 12ZV40/48 Zgoda Zultser de 16.000 hp. a dos ejes, su velocidad máxima era de 20 nudos y su autonomía de 9.000 millas náuticas a 14 nudos o 40 días en la mar. Dotación, 132 tripulantes más 330 entre instructores y cadetes.

Sus sistemas electrónicos embarcados eran un radar 3D MR-310U Angara (Head Net-C denominación OTAN) con un alcance de 128 quilómetros; dos radares de dirección de tiro, un MR-105 Turel (One Owl Screech) para los cañones AK-726 y un MR-104 Rys (Drum Tilt) para los cañones AK-230; dos sistemas de guerra electrónica Watch Dog; y un sonar montado en el casco.

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Mástil principal de sensores (Antonio Casinos Comas)

Su armamento lo componían 2 cañones dobles a proa AK-726 de 76,2 mm., 2 cañones dobles AK-230 de 30 mm. a popa, 2 morteros antisubmarinos RBU-2500 a proa a banda y banda de los cañones AK-726.

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Detalle del puente de mando con uno de los cañones dobles de 76 mm. (Sergi Olivares)
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Mortero antisubmarino de babor RBU-2500 (Sergi Olivares)

A su entrada al servicio quedó integrado junto a sus hermanos de clase en Flota Báltica de la Armada de la Federación Rusa con base en Krondstadt, fueron y siguen siendo los buques más modernos para la instrucción naval militar de su flota, no obstante el Khasan ya no sigue en servicio.

Accidente en el Bósforo

El 24 de septiembre de 1985 el Khasan abordó cerca de la localidad turca de Kadıköy en el extremo sur del Estrecho del Bósforo al patrullero de la Armada turca TGC Meltem (P-325) de la clase Kartal. La colisión fue tan violenta que el buque soviético partió en dos al pequeño patrullero, pereciendo cinco marineros de los 39 que componían su dotación.

El Estrecho del Bósforo no es un lugar sencillo por el que transitar, tiene una longitud de 30 quilómetros, una anchura máxima 3,7 quilómetros y en algunos tramos no superan los 800 metros. Por él transitan todo tipo de buques mercantes y de pasajeros necesarios para el comercio de la zona, así como muchos buques militares de los países con costa dentro del Mar Negro, con un tráfico de aproximadamente 50.000 barcos al año.

En los últimos cincuenta años han ocurrido cerca de 300 accidentes entre el Mar de Marmara y el Estrecho del Bósforo, la gran mayoría con víctimas mortales, sin contar con el daño medioambiental ocasionado por los accidentes en los petroleros y sus derramamientos de crudo en la zona.

Algunos de los más graves fueron:

– el mercante ruso Arkhangelsk, que el 4 de septiembre de 1963, perdió el control al navegar sin práctico y por sus propios medios colisionando contra unas casas en la costa de Baltalimanı falleciendo una joven que dormía en su casa;

Estado en el que quedó el mercante Arkhangelsk (Gena Anfimov vía shipspotting.com)

– también han sufrido accidentes algunos buques de pasajeros como el Galatasaray que fue abordado por el Akasaray el 3 de julio de 1966 y en donde murieron trece pasajeros del Galatasaray;

– otro accidente similar fue el que le ocurrió al mercante Ancona con bandera italiana el 1 de julio de 1970, perdió el control y se precipitó hacia la costa aplastando una casa de verano en la localidad de Rumeli Hisarı, matando a cinco personas e hiriendo a otras seis.

– uno de los peores ocurrió el 15 de noviembre de 1979 entre el petrolero Independenta y el carguero Evriarli, el primero cubría la ruta entre Libia y Constanta con 96.000 toneladas de crudo y recién entrado en el estrecho abordó al carguero griego Evriarli que transportaba 7.400 toneladas de acero frente a Haydarpaşa. Como resultado de la colisión provocó un incendio en ambos buques que duró 27 días pereciendo 47 personas y ocasionando un daño irreparable al ecosistema de la zona;

– el 24 de marzo de 1990 el submarino TGC Saldıray (S-348) colisionó de frente contra el buque soviético Akademik Vekua frente a la localidad de Sariyer, afortunadamente no hubo que lamentar víctimas.

La Convención de Montreaux establece que la navegación por el Estrecho del Bósforo y los Dardanelos debe de hacerse con la asistencia de un práctico que conozca la zona pero no siempre es así.

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El Khasan listo para abandonar el puerto de Barcelona con un día soleado (Sergi Olivares)

El buque escuela Khasan causó baja el 31 de mayo de 1998 y su destino sería el desguace, sus hermanos de clase siguen en activo en sus tareas para adiestrar a los futuros marinos de la flota rusa.

 

Bandera Naval Rusa 1992

 

Más información:
Artículo de Camil Busquets en la Revista General de Marina sobre la llegada del Khasan a Barcelona, en el Tomo 224 del año 1993
Artículo en La Vanguardia de la sección “El día y la Noche: Vinieron del frío” de Enrique Francés del día 16 de marzo de 1993
Buques de entrenamiento del Proyecto 887 en la Wikipedia (ruso)
Resumen de otros accidentes en el Estrecho del Bósforo vía Turkey Seanews (inglés)

La goleta Tara

Entre los días 4 a 9 de octubre de 2019 hizo escala en el Puerto Olímpico de la ciudad de Barcelona un velero singular, se trataba del Tara que navega con bandera francesa para la Fundación Tara Océan dedicada a la investigación y a la divulgación de los peligros del cambio climático y sus efectos en la mar.

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La goleta Tara (Antoni Casinos Va)

La goleta Tara se encuentra realizando el crucero Mission microplastiques 2019, iniciado el 27 de mayo en el puerto de Lorient, hasta ahora ya han recalado en puertos como Londres, Hamburgo, Oslo y Visby, y después de Barcelona lo harán en Banyuls, Túnez, Burdeos, La Rochelle y Cherburgo finalizando el crucero en Lorient el 23 de noviembre.

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Ruta de la Misión microplasticos de 2019

Seguramente por falta de espacio en el Port Vell de Barcelona el Tara debió de atracar en el Muelle del Poble Nou del Puerto Olímpico, allí la goleta fue abierta al público en donde se pudo visitar la cubierta superior además de poderse informar de las actividades científicas de primera mano por parte de la dotación del Tara. También aprovecharon para dar una conferencia en el Institut de Ciencies del Mar, ubicado en el Paseo Marítimo de la Barceloneta, en esta conferencia se haría un repaso de los últimos diez años de expedición del Tara.

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Antes de partir el Tara realizó una breve visita al Port Vell dirigiéndose a la Dársena del Comercio (Antoni Casinos Va)

El Tara fue construido en 1989, tuvo dos nombres anteriores bajo el mando de dos grandes navegantes, el primero fue el explorador francés Jean-Louis Étienne quien fue el promotor de la construcción de este velero al que llamó Antarctica y con el que navegó por todo el mundo; el segundo fue Sir Peter Blake, renombró el barco a Seamaster y durante una expedición dentro del programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Peter Blake encontró la muerte al ser atacado el Seamaster por piratas en el Río Amazonas. Actualmente navega para la Fundación Tara Océan con la difícil tarea de divulgar el estado de los mares fruto de sus viajes científicos alrededor del mundo.

El Tara

Buscando un posible origen etimológico del nombre Tara quizás el que más se aproxima al cometido de este velero sea el que le confiere el idioma sanscrito en el que Tara (तारा tārā) significa salvador o protector.

El Tara fue diseñado por los arquitectos navales Luc Bouvet y Olivier Petit y construido en los astilleros franceses de SFCN en la localidad de Villeneuve-la-Garenne siendo botado en 1989 con el nombre de Antarctica.

Goleta Tara (Yohann Cordelle vía Wikipedia)

Desplaza 120 toneladas con una eslora de 36 metros por 10 metros de manga y 3,50 metros de calado máximo. Su propulsión es mixta, a vela con dos mástiles de 27 metros de altura y 400 m2 de superficie velica y diesel a gracias a dos motores de 350 caballos de potencia; su autonomía es de unas 5.000 millas náuticas.

Está aparejado como goleta de dos palos y su casco está construido en aluminio con un grosor de 4,5 centímetros. Para la navegación en las gélidas aguas árticas el interior dispone de calefacción y está aislado del casco de aluminio con una capa de 10 centímetros de poliuretano intercalado con placas de madera contrachapada y sus ventanas disponen de doble acristalado de plexiglás.

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Detalle de la goleta Tara con el puente de mando y con el laboratorio húmedo en la popa (Antoni Casinos Va)

El velero es capaz de generar su energía eléctrica de abordo de manera limpia, mediante paneles solares y generadores eólicos; también puede generar su propia agua potable gracias a un desalinizador y puede tratar sus residuos sin necesidad de lanzarlos al agua.
Dispone de comunicaciones vía satélite por V-Sat, InmarSat e Iridium además de por radio mediante banda lateral única.

Tiene capacidad para alojar a 17 tripulantes, entre personal de la dotación y científicos, estos últimos disponen de dos laboratorios, el seco en el interior y el húmedo en el exterior. Embarcan un equipo completo de buceo para cuatro personas, así como dos embarcaciones semirrígidas.

La goleta Antarctica

Cuando Jean-Louis Etienne tomó el mando del Antarctica ya había explorado en solitario las regiones polares del planeta, siendo el primer hombre en llegar al Polo Norte en solitario, marca conseguida el 14 de mayo de 1986.

Y en 1989-90 co-lideró la Expedición Transantártica Internacional junto a Will Steger, el resto del equipo lo formaban los glaciólogos chino y ruso Tchin Daho y Viktor Boyarsky, el inglés Geoff Sumer y el japonés Keizo Funatsu.

Entre 1990 a 1996 el doctor Jean-Louis Étienne se embarcó en su nuevo barco, el Antarctica, liderando diversas expediciones para intentar divulgar y propagar la conciencia pública sobre el impacto del calentamiento global en las regiones polares.
En 1991-92 viajaron a la Patagonia, a las Islas de Georgia del Sur y la península antártica; en 1993-94 exploraron el volcán Erebus; y en 1995-96 pasaron el invierno en la isla de Spitzbergen en el archipiélago de Svalbard.

El Antarctica durante su estancia en la isla de Sptizbergen (Biophon Records en Youtube)

La goleta Seamaster

El testigo del comandar el Antarctica lo recogió el regatista neozelandés Sir Peter Blake, que entre otros muchos títulos venía de ganar la vuelta al mundo a vela de 1989-90 y logró retener desde 1994 a 1997 el Trofeo Julio Verne, premio otorgado a quienes navegan alrededor del mundo en menos de 80 días, Peter Blake logró la marca en 74 días, 22 horas, 17 minutos y 22 segundos junto a su compañero inglés Robin Knox-Johnston.

Peter Blake a bordo del Seamaster (vía perfil Blake en Youtube)

En 2001 se embarcó en el Antarctica al que le dio un nuevo nombre, el Seamaster, con él pretendía explorar el Río Amazonas enmarcado en un programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. La fatídica noche del 5 de diciembre de 2001 mientras esperaban fondeados en Macapá en la desembocadura del Amazonas, fueron asaltados por un grupo de seis a ocho hombres ocultos tras pasamontañas; en un acto de defensa de un tripulante que estaba siendo encañonado, Blake se armó con un rifle y disparó a uno de los asaltantes, la mala suerte quiso que su arma se atascara y la represalia de los ladrones fue dispararle en la espalda, otros dos miembros de la tripulación fueron heridos con cuchillos.

El resultado de tan nefasto robo se saldó con la muerte de Peter Blake y algunos tripulantes heridos por arma blanca. El asalto del Seamaster terminó con el hurto de un motor de una de las lanchas de 15 caballos de potencia y algunos relojes de la tripulación. Posteriormente los asaltantes fueron detenidos y condenados a una media de 30 años de prisión cada uno.

En el año 2003 el director de una marca de ropa agnes b. Étienne Bourgois, compró el Seamaster y lo renombró a su actual nombre de Tara. Bajo el proyecto Tara Expeditions de la Fundación Tara Océan ya ha realizado 11 expediciones científicas con un total de 400.000 quilómetros navegados con escalas en más de 60 países, su misión sigue siendo la misma con la que empezó el doctor Jean-Louis Etienne, sensibilizar a la población mundial de los riesgos del cambio climático y del especial cuidado que se debe de tener de los mares y océanos del planeta, tarea nada fácil que la dotación del Tara realiza con esmero y perseverancia.

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El Tara de proa aproximandose al puerto de Barcelona (Antoni Casinos Va)

 

Más información:
Artículo “Un velero convertido en laboratorio” de David Muñoz Sastre del El Mundo digital del 23 de octubre de 2014
Tour virtual a bordo de la goleta Tara en su portal de la Fundación Tara Océan
Las 11 expediciones de la goleta Tara

Patrullero de altura Alborán P-62

El día 8 de octubre de 2019 poco antes de las cuatro de la tarde hacía su entrada al puerto de Barcelona por la bocana norte el patrullero de altura Alborán (P-62) de la Armada española, a su encuentro salió el práctico de guardia y el remolcador Willy T, que lo acompañaron y guiaron hasta su punto de amarre ubicado en el Muelle de Barcelona paramento norte. El patrullero quedó amarrado por su amura de estribor al muelle a proa de la fragata Santa María (F-81) llegada unas horas antes.

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Llegada del patrullero de altura Alborán, de cerca le sigue el remolcador Willy T (Antoni Casinos Va)
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Con la proa puesta en el Muelle de Barcelona junto al World Trade Center (Antoni Casinos Va)

Ambos buques se encuentran en la ciudad Condal con motivo de la celebración del Salón Náutico Internacional que durante los días 9 a 13 de octubre mostrará a los asistentes todas las novedades referentes al mundo de la náutica y en donde la Armada española dispone de un estand propio, cita a la que la Armada nunca ha fallado y en la que ha mantenido siempre su presencia con algún buque de su flota.

Este año los buques seleccionados han sido la fragata Santa María, que ya nos visitó el año pasado junto al patrullero Tarifa, y otro patrullero de altura el Alborán. Ambos barcos podrán ser visitados por el público y además se realizarán los tradicionales bautismos de mar.

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Fragata Santa María llegada por la mañana (Antoni Casinos Va)

La fragata Santa María tiene previsto abandonar Barcelona el día 11 de octubre, mientras que el Alborán alargará su estancia hasta el día 13 de octubre pasando en la ciudad Condal la Fiesta Nacional de España el 12 de octubre.

El Alborán

Este es el primer buque de la Armada en llevar este nombre, fue el segundo de una serie de nuevos patrulleros de altura o guardapescas iniciado con el Chilreu (P-61) de los que se construyeron cuatro unidades entre 1988 a 2004 entre los astilleros de Naval Gijón S.A. y Construcciones Navales Paulino Freire S.A.

Tabla Freire

Estos buques fueron encargados por la entonces Secretaría General de Pesca (SEGEPESCA) y posteriormente fueron entregados a la Armada española.
Encuadrados dentro de la Fuerza de Acción Marítima de la Armada pueden realizar las siguientes misiones:  asistencia en la mar a la flota pesquera, control del espacio marítimo y tareas de presencia naval en aguas lejos de aguas jurisdiccionales españolas, operaciones de búsqueda y salvamento, inserción de comandos, lucha y prevención de la contaminación en el medio marino e incluso misiones científicas.

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Detalle de la sección del puente de mando del Alborán (Antoni Casinos Va)

Además puede ejercer de buque de apoyo, inspección y vigilancia de pesqueros, está asignado por la Unión Europea en distintas zonas de interés económico, realizando campañas en las pesquerías de Terranova, Islandia, el Gran Sol y el Mediterráneo, en navegaciones con una duración de 45 a 60 días en la mar.

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Patrullero de altura Tarifa en su última visita (Antoni Casinos Va)

Especificaciones técnicas:

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Perfil del Alborán (Colectivo Lontra)

Clase: Chilreu o Freire 311
Tipo: Patrullero de altura
Astillero: Construcciones Navales Paulino Freire S.A. (Vigo)
Botadura: 20 de febrero de 1993
Alta: 8 de enero de 1997
Desplazamiento: 1.963 Tm.
Dimensiones: 65,92 x 10,5 x 4,5 metros.
Propulsión: un motor diesel MAK 6M-453-C de 3.000 cv. de potencia a un eje con una hélice de paso variable; su velocidad máxima en pruebas es de 15 nudos y su autonomía de 20.000 millas náuticas.
Dotación: 37 tripulantes, puede acomodar a inspectores de pesca y personal sanitario.
Armamento: dispone de 2 ametralladoras Browning de 12,7 mm. y una MG-42 de 7,62 mm.
Electrónica: un radar de descubierta de superficie y navegación Furuno 2805/FR y otro radar de navegación Furuno 2130S; asimismo está equipado con sistemas de navegación GPS Furuno GP-70 Mark II, sistemas de comunicación vía satélite Inmarsat entre otros equipos.
Aeronaves: Dispone de cubierta de vuelo a popa para poder operar con un helicóptero de tipo ligero o medio.
Otros equipos: 2 lanchas RHIB; sistemas de extinción de incendios; talleres de reparaciones; una desalinizadora de agua de mar;  está equipado además con una consulta médica, una sala de curas y un quirófano.

Escudo Alboran

El enigmático submarino holandés

El cerca del mediodía del día 2 de octubre de 2019 emergía de las profundidades del mar frente a la costa barcelonesa un submarino, el soleado día permitía poder observar como su oscura silueta se recortaba con el fondo mientras estuvo navegando en superficie en demanda del puerto de Barcelona.

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Submarino navegando en demanda del puerto de Barcelona (imagen de Jordi Montoro)

En la distancia a lo lejos con su clásica línea gracias a su obra muerta que sobresale del agua a la que se llama vela, era imposible o prácticamente, su identificación para alguien no iniciado en esta materia. Es en la vela en donde se alojan sus periscopios y sus mástiles debidamente protegidos, y es ahí en donde durante la navegación en superficie se enarbola la enseña nacional y la bandera del país que se visita. Debido a las condiciones de luz y sobretodo a la mayoría de imágenes tomadas por teléfonos móviles de escasa resolución publicadas en las redes sociales, esa bandera era invisible.

Como también invisible se volvía, porque así está diseñado, cuando el submarino se alejaba de la costa y se ponía de popa o de proa según el punto de vista del observador, es fácil intuir que si un submarino que no se ve, se ha sumergido. Normalmente fuera de periodos de guerra estos sumergibles al acercarse a un puerto comercial salen a superficie a una considerable distancia, de esta manera evitan cualquier tipo de accidente con cualesquiera de los barcos civiles o deportivos que navegan cerca de la costa, de la misma manera que tampoco se sumergen cerca de estos puertos si han de recalar en uno de ellos. Una inmersión y posterior emersión cerca del puerto de Barcelona hubiera sido una maniobra muy irresponsable y peligrosa.

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A lo lejos incluso con una buena cámara se hacía imposible distinguir entre sus mástiles y antenas cualquier tipo de bandera (imagen de Jordi Montoro)

Pronto comenzaron las conjeturas, distintos medios digitales barceloneses se aprestaron a anunciar en titulares que un submarino de la Armada rondaba la costa barcelonesa, para más tarde aclarar que a la Armada a la que pertenece es la holandesa, también habría que concretar que Holanda no tiene Armada, si no Real Marina (Koninklijke Marine).

El misterioso submarino era el HNLMS Zeeleeuw (S-803) procedía del puerto gallego de A Coruña del que había partido el día 24 de septiembre poniendo rumbo a Barcelona para realizar una visita de cortesía y aprovechar para que su tripulación descansara.
Una vez se autorizó su entrada al puerto salieron a su encuentro el práctico de guardia y los remolcadores Montbrió y Salvador Dalí que lo acompañaron y ayudaron hasta su lugar de atraque previamente asignado, el Muelle de Barcelona paramento norte, junto al World Trade Center en donde permanecerá hasta el día 7 de octubre.

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Submarino Zeeleeuw habiendo cruzado la bocana norte del puerto de Barcelona bien arropado por los remolcadores Montbrió y Salvador Dalí, aun a esta distancia es difícil distinguir la bandera holandesa delante del primer mástil (imagen de Jordi Montoro)

El puerto de la ciudad Condal es uno de los preferidos por la Koninklijke Marine para el descanso de las dotaciones de sus buques de guerra, además de fragatas, cruceros y portaaviones entre otros, muchos submarinos holandeses han recalado en este puerto y concretamente el HNLMS Zeeleeuw ya lo ha hecho tres veces en el pasado.

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El submarino amarrado en su punto de atraque en el Muelle de Barcelona (imagen de Sergi Olivares)

Barcelona y los submarinos

La relacion de la ciudad con estos extraños buques viene de lejos, hay que remontarse a 1859 cuando Narciso Monturiol probó en aguas de Barcelona lo que él denominó su “barco pez” bautizado con el nombre de Ictineo I, más tarde en 1864 haría lo mismo con su Ictineo II, ambas pruebas se realizaron con éxito mas no pasaron de una mera anécdota.

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Réplica del Ictineo I en la entrada del Museo Marítimo de Barcelona (Antoni Casinos Va)

Por Barcelona pasó el primer submarino luso, el Espadarte, en su primer viaje hacía aguas portuguesas en 1913; en 1917 la Marina de Guerra española, también conocida como Armada, compró sus primeros submarinos. Estuvieron basados en Cartagena y Menorca pero venían a Barcelona para ser sometidos a sus revisiones técnicas en las instalaciones del puerto, por tanto era muy normal ver a estos sumergibles evolucionar frente a la costa barcelonesa.

En junio de 1918 otro submarino, esta vez alemán, alarmó a la ciudad con una actitud similar al HNMS Zeeleeuw, más aun cuando la Primera Guerra Mundial estaba dando sus últimos coletazos. La ciudad de Barcelona poseía uno de los pocos puertos seguros del Mediterráneo y por tanto esta característica hacía que en él recalaran buques mercantes de ambos bandos de la contienda, cosa que aprovechaban los espías para campar a sus anchas obteniendo valiosa información de cualquier fuente venida de la mar.
Las noticias de este submarino corrieron como la pólvora en la ciudad, tanto como las conjeturas y rumores sobre la identidad del sumergible y misión en la ciudad.
El submarino en cuestión era el SM UB-48, su comandante se vio forzado a acercarse a las proximidades del puerto ya que llevaba algunos marineros heridos que no podían ser atendidos correctamente a bordo, una vez desembarcados se alejaron tan sigilosamente como habían llegado.

Meses más tarde en noviembre de 1918 otro submarino alemán apareció en Barcelona, esta vez no hubo tiempo para conjeturar cual era el objeto de su visita, ya que el comandante sin previo aviso se internó en el puerto de Barcelona llegando hasta el Muelle del Portal de la Paz y ahí amarró sus cabos era el SM UC-74. La ley internacional en caso de conflicto establecía que el submarino debería de quedarse internado en Barcelona, comandante y tripulación se rindieron en la ciudad Condal.

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Submarino SM UC-74 internado en el puerto de Barcelona (AFCEC)

Otro submarino llegado en extrañas circunstancias fue el francés Iris (Q-188), este llegó a Barcelona el día 28 de noviembre de 1942 en plena Segunda Guerra Mundial. Venía con una dotación de mínimos al mando del teniente de navío Degé y proveniente de la base naval de Tolón huyendo de la destrucción de la flota francesa. El Iris quedó internado en el puerto una temporada, su dotación fue trasladada a un campo de concentración excepto dos oficiales que se quedaron a bordo para asegurarse del buen estado de mantenimiento y conservación del submarino. En enero de 1943 el Iris sería trasladado a Cartagena hasta el final de la guerra.

Desde el final de la guerra hasta epoca más moderna han recalado en Barcelona un sinfín de submarinos nacionales y extranjeros, entre ellos muchos de los submarinos norteamericanos que combatieron en el Pacífico contra los japoneses y alguno de ellos acabarían transferidos a la Arma Submarina española. Recalaron submarinos que por desgracia saltaron a la fama por sus misteriosas desapariciones, como los franceses Eurydice y Minerve, o el inglés HMS Totem P-352 que sería transferido a Israel y renombrado a Dakar.

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Submarinos Argonaute, Eurydice y Galatée visitantes de Barcelona en julio de 1965 (Museo Marítimo de Barcelona)

En 1974 se entregaría la bandera de combate al submarino Narciso Monturiol (S-33) ofrecida por el Ayuntamiento de Figueras, y en Barcelona nuevamente en 1983 en el Muelle de Bosch i Alsina se entregaría otra bandera de combate la submarino Galerna (S-71).

La relación de la ciudad con los submarinos es tan estrecha que incluso se erigieron monumentos en su nombre, uno de ellos es el submarino de bolsillo Tiburón I que fue cedido al Ayuntamiento de Barcelona y este lo instaló en el Museo de la Ciencia de la ciudad. Actualmente está instalado en una isleta entre las calles Adrià Margarit y Isaac Newton.

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Submarino de bolsillo Barcelona ex Tiburón I de la Armada española (Antoni Casinos Va)

Otro submarino se encuentra a la entrada del Museo Marítimo, este es una réplica del Ictineo I de Narciso Monturiol y durante un tiempo también estaba expuesto al público otra réplica del Ictineo II en la Plaza del Ictineo en el Muelle de España pero diversos actos vandálicos aconsejaron su retirada.

Por último se erigió un monumento en recuerdo a Narciso Monturiol en la Avenida Diagonal en la esquina de la calle Provenza con una reproducción a pequeña escala de su Ictineo II.

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Parte del monumento a Narciso Monturiol con una reproducción del Ictineo II (Antoni Casinos Va)

La clase Walrus

El submarino HNLMS Zeeleeuw pertenece a la clase Walrus de los que se construyeron cuatro unidades entre 1979 a 1992. Estos submarinos vinieron a sustituir a la anteriores series de submarinos Dolfijn y Zwaardvis, ambas clases desarrolladas en los años sesenta y operativos hasta los años noventa.

Submarino de la clase Dolfijn (Koninklijke Marine)

El diseño de la clase Walrus comenzó a mediados de los setenta, la Koninklijke Marine hubiera preferido que estos nuevos submarinos fueran a propulsión nuclear pero el desarrollo y posterior mantenimiento tenía un coste prohibitivo al que sólo algunas potencias podían hacer frente.

Los cuatro integrantes de la clase (Koninklijke Marine)

Estos nuevos submarinos se convertirían en los más avanzados de propulsión convencional de la época y del continente europeo. Estarían diseñados para cazar a los submarinos soviéticos, por ello el acero de su casco de origen francés era especial denominado MAREI de gran resistencia y flexibilidad, dispondría de doble casco con forma de lagrima, otra novedad de esta nueva serie fueron sus timones de popa, en lugar de disponer los clásicos en forma de cruz se les instalaron otros más complejos en forma de X. Su diseño interior incluía una alta automatización de los sistemas, con ello se lograba reducir su dotación para dedicarla a sistemas más necesarios.

Un submarino de la clase Walrus con su característico timón en X (Koninklijke Marine)

Los cuatro submarinos construidos fueron los Walrus (S-802), Zeeleeuw (S-803), Dolfijn (S-808) y Bruinvis (S-810); todos sus nombres evocan a animales marinos, en el mismo orden son los: morsa, lobo marino, delfín y marsopa.

El Zeeleeuw

Fue construido por los astilleros holandeses de Rotterdamsche Droogdok Maatschappij, siendo botado el 20 de junio de 1987 y entregado el 25 de abril de 1990.

Walrus perfil

Desplaza 2.350 toneladas en superficie y 2.650 en inmersión, su eslora es de 67,73 metros por 8,4 metros de manga y 6,6 metros de calado.
Es propulsado por tres motores diésel-eléctricos SEMT Pielstick 12PA4V 200VG de 5.430 shp. a un eje, su velocidad máxima en superficie es de 13 nudos y en inmersión 20 nudos, autonomía 10.000 millas a 9 nudos. Su cota de inmersiónoperativa es de más de 300 metros. Dotación, de 50 a 55 tripulantes.

Dispone de cuatro lanzatorpedos a proa de 533 mm. para 20 torpedos Honeywell Mk.37 o Mk.48, dispone además capacidad para lanzar misiles antibuque UGM-84 Sub-Harpoon y realizar tareas de minado.
Su electrónica embarcada consta de un radar de descubierta de superficie Signaal/Racal ZW-07; equipos de sonar Thomson Sintra TSM 2272 eledone Octopus, sonar pasivo Thomson sintra DUUX-5 y sonar remolcado GEC Avionics Type 2026. Sistemas de ESM ARGO AR-700.

Bruinvis - Dolfijn
Otros dos submarinos de la clase Walrus en Barcelona, los Bruinvis y Dolfijn en octubre de 2003 (Antoni Casinos Va)

Hubiera sido perfecto para cerrar esta entrada incluir parte del historial operativo de este submarino, pero por desgracia el Ministerio de Defensa holandés y la Koninklijke Marine no difunden públicamente la actividad de su flota submarina. Según su sitio web oficial, estos submarinos son utilizados para la obtención de datos para los servicios de inteligencia y para la lucha contra el narcotráfico.

 

 

Zeeleeuw patch

 

 

Más información:
Submarinos de la clase Walrus en el portal de Naval Technology (inglés)
Noticia aparecida en el medio digital Metropoliabierta “Emerge un submarino de la Armada en las playas de Barcelona” de Jordi Subirana del 2 de octubre de 2019
Submarino Zeeleeuw en el portal de la Koninklijke Marine (holandés)

El ocaso de los destructores de la Armada

El día 14 de enero de 1977 enfilaban la bocana del puerto de Barcelona una flotilla de buques de la Armada Española, estos eran el portaaeronaves Dédalo (PA-01), los destructores Churruca (D-61) y Méndez Núñez (D-63) y más tarde llegaría el submarino Almirante García de los Reyes (S-31).

Dedalo 02
Portaaeronaves Dédalo (Camil Busquets)
Churruca D61 01
Destructor Churruca D-61 (Jordi Montoro)
Mendez Nuñez D63 04
Destructor Méndez Núñez D-63 (Jordi Montoro)
Almirante Garcia de los Reyes 01
Submarino Almirante García de los Reyes S-31 (Chris Howel vía Navosource)

Estos buques de la Armada se citaron en la ciudad Condal para participar en los eventos relacionados con el de XV Salón Náutico Internacional y del Deporte de Barcelona en el recinto ferial de Montjuich que se inauguraría el día 15 de enero. En la ceremonia estuvieron presentes el presidente de la Feria Oficial de Muestras el señor Riba Ortínez y el presidente del Salón Náutico el señor Juan Antonio Samaranch, además de las autoridades civiles de la ciudad se contaría con la presencia del ministro de Marina el almirante Pita de Veiga y además se recibiría la visita especial de los Príncipes de Mónaco, Rainiero y Grace.

La Armada siempre ha estado presente en la feria desde el primer día, además de la flota al mando del vicealmirante Juan Carlos Muñoz-Delgado Pintó, se instaló un estand dedicado al Programa Naval vigente; en él la Armada mostraba al público con fotografías, maquetas y gráficos el estado de los nuevos programas de construcción naval, con los submarinos de las series S-60 y S-70, las fragatas de la clase Baleares y las corbetas de la clase Descubierta y los también nuevos patrulleros de las clases Barceló y Lazaga. Pero sin duda la estrella de esta edición fueron los nuevos aviones Harrier que habían sido adquiridos recientemente y en donde el portaaeronaves Dédalo traía consigo algunas aeronaves para el deleite de los aficionados.

Dedalo - Harrier
El portaaeronaves Dédalo en Barcelona con sus nuevos aviones Harrier

Los buques de la Armada presentes en el puerto de Barcelona representaban el máximo exponente de la ayuda norteamericana para modernizar la flota hasta ese momento. El portaaeronaves Dédalo era un antiguo portaaviones ligero de la Segunda Guerra Mundial, el USS Cabot (CVL-28) al que la Armada le dio una nueva vida con sus recién estrenados Hawker Siddeley Harrier AV-8A Matador; el submarino Almirante García de los Reyes también norteamericano, ex USS Kraken (SS-370), el cual revolucionó el Arma Submarina de la Armada al ser el primer submarino con torpedos guiados y con electrónica mucho más moderna que el resto de la flota; y por último y protagonistas de esta entrada sus dos escoltas, los destructores Churruca y Méndez Núñez que habían sido transferidos unos años atrás junto a otros tres destructores de la clase Gearing, siendo hasta la fecha unos excelentes buques antisubmarinos más aun con su última modernización FRAM.

La clase Gearing

Los destructores de la clase Gearing fueron una evolución de la anterior serie de la clase Allen M. Sumner, la principal diferencia entre ellos era su mayor eslora y por consiguiente mayor espacio para transportar combustible y por tanto mayor alcance. Se construyeron 98 destructores Gearing entre 1944 a 1949 y algunos de ellos aun pudieron actuar por un breve periodo de tiempo en la Segunda Guerra Mundial, aunque estuvieron mucho más activos en Corea y Vietman.

USS Gearing 01
Destructor USS Gearing cabeza de serie antes de la actualización a FRAM (Richard Miller vía Navsource)

Esta serie se diseñó según las necesidades del momento,  teniendo una gran capacidad para combatir contra blancos aéreos, de superficie y submarinos. En modernizaciones posteriores su configuración de armamento fue cambiando y durante las denominadas reformas FRAM (Fleet Rehabilitation And Modernization), 78 de estos buques fueron completamente reformados a finales de los años ’50 y principios de los ’60.

Comparación Gearing
Imagen que ilustra las direfencias entre un destructor Gearing pre-FRAM y otro posterior

Cambió su armamento, actualizándolo a la época: su artillería principal se vio reducida y en algunos buques actualizada ya que muchos montaban cañones de 127 mm. sencillos usados durante la guerra; todo su equipo antisubmarino fue reemplazado, se eliminaron los proyectores de cargas de profundidad así como los cañones K y erizos Hedgehog; se instalaron dos lanzadores triples de torpedos antisubmarinos Mk.32 y un lanzador óctuple para cohetes antisubmarinos ASROC; se los dotó con los mejores sensores del momento con radares de descubierta de superficie y aérea y medios de guerra electrónica, así como un sonar montado en el casco; y lo más importante que se convertiría prácticamente en norma a partir de ese momento, en popa se instalaría una cubierta de vuelo y un pequeño hangar para en principio poder operar con los drones antisubmarinos Gyrodyne QH-50 DASH.

Los Gearing se mantuvieron en activo en la US Navy hasta 1983 con la retirada del último, el USS William C. Lawe (DD-763), no obstante algunos de ellos se mantuvieron en activo mucho más allá de esa fecha. Muchos de estos destructores bajo los mismos o similares acuerdos de cooperación firmados con España, fueron transferidos a las marinas de guerra de naciones aliadas a Estados Unidos como Argentina, Brasil, Corea del Sur, Ecuador, Grecia, México, Irán, Taiwán, Turquía y Pakistán.

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Destructor Chien Yang DDG-912 de Taiwán, estos fueron los Gearing más longevos, actualizados al extremo en electrónica y armamento permanecieron en activo hasta 2003/2004

La clase Churruca

Con la firma en Washington el 6 de agosto de 1970 del Convenio de Amistad y Cooperación entre España y Estados Unidos, se acordó la transferencia de material militar a las Fuerzas Armadas españolas. La Armada recibió un importante paquete de buques, estos buques recibidos fueron los cinco destructores de la clase Gearing; un buque de transporte de anfibios de la clase Casa Grande renombrado a Galicia (L-31); tres buques de desembarco de carros de la clase Terrebonne Parish, los Velasco (L-11), Martín Álvarez (L-12) y Conde del Venadito (L-13); otros cuatro submarinos de la clase Balao modernizados bajo el programa GUPPY II (Greater Underwater Propulsion Power Program), los Isaac Peral (S-32), Narciso Monturiol (S-33), Cosme García (S-34) y Narciso Monturiol (S-35); y cuatro dragaminas oceánicos de la clase Aggressive, los Guadalete (M-41), Guadalmedina (M-42), Guadalquivir (M-43) y Guadiana (M-44).

Los destructores norteamericanos traspasados serían los USS Eugene A. Greene DD-711, USS Furse DD-882, USS O’Hare DD-889 , USS Leary DD-879 y USS Noa DD-841.

Esta nueva serie de destructores una vez en España constituyeron la clase Churruca, que vino a sustituir de manera gradual a la flota de los antiguos destructores de la clase Audaz de nueve unidades construidas entre 1940 a 1965, asimismo vinieron a complementar a los cinco destructores de la clase Lepanto y a los tres de la clase Oquendo.

Cada uno de los buques que constituían esta nueva serie estaba nombrada en honor a marinos de la Armada Española de los siglos XVIII y XIX, estos eran los Cosme Damián Churruca, Federico Carlos Gravina y Nápoli, Casto Méndez Núñez, Juan de Lángara y Blas de Lezo y Olavarrieta.

Tabla Churruca

Los Churruca desplazaban 3.480 toneladas a plena carga, con una eslora de 119,02 metros por 12,4 metros de manga y 6,7 metros de calado. Eran propulsados por 4 calderas Babcock & Wilcox (Westinghouse en el Gravina y Méndez Núñez) y 2 turbinas General Electric de 60.000 shp. a dos ejes que le daban una velocidad máxima de 34 nudos y una autonomía máxima de 4.800 millas náuticas a 15 nudos. Dotación, 274 tripulantes.

Churruca alzado copia

Perfil de un destructor de la clase Churruca, pulsa en la imagen para ampliar (vía Planos Históricos de Buques de la Armada en la Biblioteca Marítima Digital)

Iban armados con 2 montajes dobles de 127/38 mm. Mk.38 , 2 lanzatorpedos triples de 325 mm. Mk.32 para torpedos antisubmarinos  Mk.44 o Mk.46 y un lanzador óctuple Mk.112 para cohetes antisubmarinos RUR-5A ASROC con torpedo Mk.44. Asimismo todos disponían de un pequeño hangar y cubierta de vuelo a popa para poder operar con un helicóptero ligero, en el caso de la Armada los Hughes MD-500M.

ASROC 01
Ilustración de un lanzador de cohetes antisubmarinos ASROC, los Churruca fueron los primeros buques en ser equipados con este sistema, un poco más tarde serían instalados en las fragatas de la clase Baleares

Sus sensores electrónicos podían variar de un buque a otro pero básicamente eran un radar de descubierta aérea AN/SPS-37 o AN/SPS-40 y un radar de descubierta de superficie AN/SPS-10; radares de dirección de tiro Mk.37 y Mk.56 controlados por el sistema Mk.68 más el sistema Mk.114 para el armamento antisubmarino; embarcaba un sonar de casco AN/SQS-32C y sistemas de guerra electrónica como el alertador AN/WLR-1 y el perturbador AN/ULQ-6.

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El destructor Blas de Lezo era el único que llevaba sus dos torretas dobles de 127 mm. en proa, la artillería de estos buques era idónea para realizar apoyo de fuego a la Infantería de Marina (Casaú)

A su entrada al servicio estos destructores quedaron asignados a la 11ª Escuadrilla de Escoltas con base en Ferrol. Todos participaron de un modo u otro en la evacuación del Sahara Occidental y en los eventos relacionados con ello; intervinieron en rescates a buques mercantes y pesqueros en apuros, destacando la liberación del pesquero Liñeiros capturado por Marruecos por parte del destructor Lángara con ayuda del Lepanto; participaron en incontables ejercicios navales de la Armada e internacionales, entre ellos estaban los denominados Ocean Safari 87 en los que por primera vez la Armada tomaba parte con los destructores Gravina y Méndez Núñez; tan solo se hubo que lamentar un accidente a bordo de estos buques, durante los ejercicios Armex 14 de mayo de 1990 explotó una caña de una pieza de artillería de 127 mm. del destructor Gravina.

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Destructor Gravina D-62 (Museo Marítimo de Barcelona)

Los destructores de la clase Churruca dieron un buen servicio a la Armada a pesar de los años  que ya llevaban en sus cuadernas, tanto en la US Navy como en la Armada, y se fueron retirando del servicio activo de forma gradual a medida que las nuevas fragatas de la clase Santa María se iban incorporando a la flota.

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Otra instantánea del Gravina (Casaú)

Todos los destructores fueron desguazados, excepto uno el Churruca, este sería destinado a ser utilizado como blanco flotante en prácticas de tiro en diciembre de 1991. En estos ejercicios denominados ALFEX/SINKEX participaría el Grupo Alfa desplazando a la Zona Marítima de Canarias al portaaviones Príncipe de Asturias más las fragatas Andalucía, Baleares y Reina Sofía, la corbeta Descubierta, los destructores Lángara y Méndez Núñez, el submarino Narval y el petrolero Mar del Norte, también participaron aviones F-18 del Ejército del Aire.
Entre todos ellos le lanzarían al Churruca dos misiles Harpoon, un misil Standard, treinta y dos cohetes Zuni, cerca de un centenar de proyectiles de 76 y 127 mm., una veintena de bombas Mk.82 de 500 libras, bombas de racimo y finalmente serían las bombas de 1.000 libras las que causarían su definitivo hundimiento. Los videos de las maniobras SINKEX pueden verse en Youtube en el perfil de “Churruca1988” AQUÍ y AQUÍ.

Los últimos destructores de la Armada española fueron el Méndez Núñez y el Lángara, ambos causaron baja el mismo día 3 de abril de 1992 y con ellos desapareció en la Armada una tipología de buque presente desde el ya lejano 1887 con el Destructor de Fernando Villaamil.

11a Escuadrilla de Escoltas
Estos destructores recibieron el mote de los “ciegos de la ONCE”, tal vez derivado por el número de la escuadrilla o tal vez debido a sus viejos sensores incapaces de ver nada (Pinterest)

 

Más información:
Artículo de La Vanguardia “De la Guerra Civil a la ayuda americana” de M. Ramírez Gabarrús del día 21 de mayo de 1972
Artículo “El XV Salón Náutico Internacional y del Deporte” de M. Ramírez Gabarrús en la Revista General de Marina del año 1977 tomo 192
Libro “Sumner-Gearing-Class Destroyers” de Robert F. Sumrall

La terrible nit

La mañana del día 1 de febrero de 1911 llegaba al puerto de Barcelona el vapor Príncipe de Udine de la compañía italiana Lloyd Sabaudo que cubría la ruta entre Génova a Buenos Aires, una vez superada la bocana del puerto acudió a su encuentro el práctico de guardia y al subir a bordo se encontró a pasaje y dotación entre fatigados y aterrados por la dura travesía que habían tenido desde su salida unos días atrás del puerto de Génova.

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Vapor correo Príncipe de Udine maniobrando cerca de la Estación Marítima en fecha desconocida (Museo Marítimo de Barcelona)

El vapor Príncipe de Udine no era un buque pequeño, fue construido por los astilleros escoceses de Barclay Curle en 1907 y desplazaba 7.785 toneladas y para este viaje embarcó a 1.147 pasajeros, todos y cada uno de ellos más la dotación sufrieron uno de los peores temporales que azotaron la costa barcelonesa hasta la fecha.

La entrada del vapor italiano coincidió con la salida de los remolcadores Cataluña y Montserrat, ambos ya habían salido el día anterior con la misión de rescatar a los barcos pesqueros que no pudieron refugiarse en el puerto de Barcelona y ni mucho menos en sus puertos de origen.

Estos dos remolcadores junto al bote de la Sociedad de Salvamento de Náufragos y bajo la responsabilidad del personal de la Corporación de Prácticos, iniciaron una misión de rescate prácticamente a la desesperada para rescatar al mayor número de vidas durante la noche del 31 de enero al 1 de febrero, esa noche se conoce como La nit terrible / La terrible noche.

Una mañana tranquila

El enero  de 1911 no se había caracterizado por ser un mes tranquilo en lo referente a la meteorología, no obstante a finales de mes parecía que el tiempo daba una pausa y la mañana del día 31 amaneció en calma y soleada. Este hecho fue aprovechado rápidamente por los pescadores de Barcelona que rápidamente se hicieron a la mar en busca de buenas capturas. El tráfico marítimo comercial era el normal, entre otros entraron los vapores Andalucía de la Compañía Trasmediterránea, el Miramar de la Isleña Marítima, los Grao y Sagunto de la Compañía Valenciana de Vapores Correos de África y el Charlotte Blumberg de Leonhardt & Blumberg. Aunque muy pocos salieron para la mar, tan sólo los vapores Cabo San Antonio, el Avispa y el Cortés con bandera inglesa.

Cerca del mediodía comenzaron a formarse nubes y al poco rato estas mismas nubes se cerraron formando unos negros nubarrones de tormenta acompañados de abundantes lluvias, granizo y un fuerte viento. A partir de las cuatro de la tarde el temporal se recrudeció y todo aquel bajel que no pudo encontrar abrigo en el puerto o la costa cercana se vio sorprendido y desprotegido en la furiosa mar.

Mapa 1 31-01-1911
Mapa de isobaras y presión atmosférica del día 31 de enero de 1911 del boletín del Observatorio Central Meteorológico
Mapa 2 01-02-1911
Mapa correspondiente al día 1 de febrero de 1911

Se organiza el rescate

En previsión de lo que ya estaba claro que iba a suceder, el presidente de la Sociedad de Salvamento de Náufragos se puso en marcha para localizar a voluntarios para dotar a la lancha a remos situada en la Estación de Salvamento y salir a la mar para rescatar a los botes de pesca en dificultades. El patrón de la lancha era Raimundo Segarra y logró reclutar a doce voluntarios de la Barceloneta.

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Estación de Salvamento de Náufragos en el Muelle de Poniente (Museo Marítimo de Barcelona)

Las noticias que llegaban desde lo alto de la montaña de Montjuich no eran del todo buenas, el vigía marítimo del castillo comunicó que diferentes barcas de pesca con matriculas de Vilasar, Badalona y Mataró consiguieron alcanzar el puerto de Barcelona y refugiarse en él pero otras tantas tenían serias dificultades, ya no solo para navegar sino para mantenerse a flote, y corrían grave riesgo de naufragar.

Durante el proceso de búsqueda de voluntarios y puesta a flote de la lancha Sociedad de Salvamento de Náufragos se malgastó un valioso tiempo y lo peor era que dicha lancha carecía de motor, por lo que dependía de la fuerza de los brazos de sus doce voluntarios y el temporal no permitía salir del abrigo del Dique del Este o rompeolas.

Ante tal escasez y falta de medios para el salvamento de los pesqueros en apuros agravado por la falta de luz con la puesta del sol, la Corporación de Prácticos del puerto de Barcelona tomó la iniciativa y bajo su responsabilidad tomó dos barcos, que aunque carecían de medios para el salvamento eran mucho mejor que el bote de salvamento, estos eran los remolcadores Cataluña y Montserrat.

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Remolcador Cataluña de 75 toneladas (Museo Marítimo de Barcelona)
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Remolcador Montserrat de 85 toneladas (Museo Marítimo de Barcelona)

El remolcador Cataluña iba al mando de el capitán Pascual Soriano y en él embarco el práctico Francisco Samaranch, en el remolcador Montserrat mandaba Francisco Martí con la ayuda del práctico Carlos Mallol, el bote de Salvamento no fue descartado e iba remolque del Cataluña.

El infierno en la mar

El temporal golpeó la costa barcelonesa con vientos de 80 a 126 kilómetros por hora y con olas de 8 metros de altura, en este estado de la mar se hallaban los barcos de pesca de la época. Estos no excedían los seis o siete metros de eslora y no disponían de motor, todos iban a vela. En esas condiciones era prácticamente imposible gobernar una barco sin propulsión y así fue como muchos de los pesqueros zozobraron y se fueron a pique, la gran mayoría con su tripulación, mientras que los más afortunados debieron de combatir a la fuerza del viento y del mar desde el agua e intentar alcanzar la costa a nado. Otros por suerte lograron llegar cerca del litoral y fondear en donde pudieran, aun a riesgo de romper las amarras y quedar a merced de las olas.

Más de veinte pesqueros se encontraban en esta situación mal fondeados intentando sobrevivir, allí acudieron los remolcadores Cataluña y Montserrat y comenzaron el rescate de los pescadores. El orden era bien simple, se rescataría primero a los barcos que tuvieran más dificultades para mantener la posición, mediante el bote de la Sociedad de Salvamento de Náufragos se fueron trasladando a los pescadores hasta los remolcadores y de ahí al puerto de Barcelona. Esa tarde hasta la noche se salvaron a las dotaciones de diez pesqueros, por la noche volvieron a salir, ayudados esta vez por el barco Bomba Nº 2 y el remolcador Isabela, salvando a los tripulantes de otros tres pesqueros y al día siguiente rescataron a los que pudieron aguantar toda la noche, unos treinta, se calcula que otros veinte fallecieron al no poder resistir más.

Por otro lado algunos aquellos pescadores que fueron arrojados al agua al zozobrar sus barcos lograron salvar sus vidas llegando a nado a la costa, muchos de ellos lograron alcanzar las playas de Can Tunis (Casa Antúnez), con ellos también llegaban los restos de sus barcas de pesca.

Al día siguiente y aun con los restos de la tormenta en las orillas de las playas de Can Tunis, así como de muchas playas del litoral, se agolpaban familiares y conocidos de los pescadores desparecidos con la esperanza de encontrarlos en la orilla o de al menos obtener un poco de información sobre el paradero de sus familiares y amigos.

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Algunas barcas llegaron enteras frente al Morrot pero sin tripulantes (La Ilustració Catalana)

Fue también en esas playas de Can Tunis en donde aparecieron otros dos héroes de aquella noche, los Sres. Ramón Orís y Sebastián Lleonart maquinista y fogonero de la fábrica de papel de la Sra. Viuda de Quírico Casanovas, ambos salvaron al patrón de la barca Colón de Mataró.

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La boya de entrada del puerto también se desplazó de su sitio y algunas barcas llegaron penosamente a las playas de Can Tunis (La Ilustració Catalana)

El temporal pasó de largo de norte a sur por la costa catalana llevando su destrucción hasta Alicante cobrándose la vida de 140 pescadores y marinos mercantes entre las costas barcelonesas y valencianas. Según la revista Mercurio del 9 de febrero de 1911 hasta esa fecha se contabilizaron 14 barcos de pesca hundidos y 44 fallecidos, estos pesqueros pertenecían a las localidades de Mataró, Masnou, Barcelona, Tarragona y Tortosa.
La marina mercante sufrió el naufragio del vapor Abanto en Sagunto con 22 fallecidos, en Punta Ballesca encallaron los vapores Salumendi y Somorrostro todos de la compañía minera Ojos Negros, una de las localidades que más pescadores perdió fue Peñíscola con 27 fallecidos.

Los héroes de Barcelona

Sin duda alguna este fue el peor temporal sufrido en la costa catalana hasta 1911, la prensa local y nacional ensalzó la figura de los héroes de Barcelona. Estos héroes fueron los capitanes y dotaciones de los remolcadores Cataluña y Montserrat, Pascual Soriano y Francisco Martí, más los prácticos y capitanes Francisco Samaranch y Carlos Mallol. A la Corporación del Prácticos del puerto de Barcelona se le concedió la Medalla de Oro de Salvamento de Náufragos y al práctico Francisco Samaranch se le galardonó con la Medalla de Plata; también se condecoró a los capitanes de los remolcadores y a sus maquinistas.

Montserrat & Cataluña
Dotaciones de los remolcadores Montserrat y Cataluña (imagen F. Castellá de la revista La Actualidad)
Lleonart & Uris
Otros dos protagonistas de esa noche, Sebastián Lleonart y Ramón Uris

Meses más tarde se llevó a cabo una inspección de los medios de Salvamento de Náufragos disponibles en Barcelona y no fueron pocos los reproches. Quedó patente la desorganización entre estamentos oficiales del puerto: la Comandancia de Marina no disponía de una partida presupuestaria para tales tareas; la Junta de Obras del Puerto puso a disposición de la Sociedad de Salvamento de Náufragos un vapor bomba para remolcar el bote de salvamento, vapor que el día del temporal no pudo hacerse a la mar; y la misma Sociedad de Salvamento de Náufragos con un bote salvavidas a remos que fue incapaz de alcanzar ningún barco en esas condiciones de la mar y mucho menos aun sin voluntarios que la tripularan. A todo eso hubo que añadir una falta total de presupuesto para adquirir tanto material como personal.

Por desgracia en ocasiones parece que deben de pasar estas catástrofes para que los organismos oficiales pongan medios para evitarlas, hoy en día la Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima (SASEMAR) es un ente público dependiente del Estado español, por tanto ya no depende de donaciones ni voluntarios. De este modo disponen de una amplia flota de buques y aeronaves, así como de personal altamente cualificado, para cubrir los 7.880 kilómetros de costa española con una superficie de 1.500.000 Km². También colaboran con otros organismos del estado como Protección Civil, la Armada Española, el Ejército del Aire, el Servicio Marítimo de la Guardia Civil o la Secretaría General de Pesca Marítima entre otros, de esta forma combinando la experiencia y los medios entre todos se logran salvar muchas vidas y evitar desgracias como la de La terrible nit.

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Más información:
Libro “Barcelona su Puerto y sus Marinos” de Cristóbal García Bravo
Diario La Vanguardia del día 1 de febrero de 1911 página 3
Revista Mercurio del día 9 de febrero de 1911 página 16
Revista Vida Marítima del día 10 de marzo de 1911 página 15

El versátil Ceará

El día 2 de marzo de 1917 a las nueve en punto de la mañana hacía su entrada al puerto de Barcelona el buque de apoyo de submarinos Ceará de la marina de guerra de Brasil, al mando iba el capitán de fragata Heráclito Graça Aranha. El práctico de guardia condujo al Ceará hasta el Muelle de Barcelona, lugar en el que amarró sus cabos de popa en la zona sur de este muelle y en donde ya le estaban esperando un numeroso grupo de curiosos que querían observar a tan peculiar buque.

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El Ceará en Barcelona (Archivo Nacional de Cataluña)

El Ceará procedía del puerto italiano de La Spezia, de donde zarpó el 20 de febrero, y se dirigía hacia aguas brasileñas en la que era su primera gran singladura con bandera de Brasil. Durante su travesía recalaría en los puertos de Génova, Marsella, Barcelona, Gibraltar, Las Palmas y São Vicente en Cabo Verde, su primer puerto brasileño sería Recife y finalizaría su viaje el 19 de abril en Río de Janeiro.

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Su aspecto no pasaba desapercibido y menos aún con sus grandes grúas en popa (AFCEC)

El Ceará fue un buque singular adquirido en Italia fruto de la necesidad de proveer de apoyo tanto técnico como humano a su flota de submarinos, con esta unidad la Marina de Brasil se ponía a la altura de la alemana, española y rusa con sus buques SMS Vulkan, Kanguro y Kommuna, capaces no solo de dar apoyo a una flotilla de submarinos sino también de rescatar a uno de ellos del fondo del mar.

El Ceará

La marina de guerra de Brasil (Marinha do Brasil) fue una de las primeras armadas en proveerse de una fuerza submarina en el continente sudamericano, en 1914 se creaba la Flotilla de Submarinos y rápidamente se adquirieron tres submarinos de la clase F o Foca italiana, estos fueron los F-1, F-3 y F-5 que se construirían en los astilleros italianos de Fiat San Giorgio en La Spezia. A la par se encargaba la construcción de un buque de apoyo para la flotilla submarina que a su vez serviría como buque taller, salvamento, hospital, oficina/cuartel e incluso como buque escuela para las dotaciones de los submarinos.

Este nuevo buque se llamaría Ceará nombrado en honor al Estado de Ceará ubicado al Noreste del país. Su construcción fue encargada a los mismos astilleros italianos que construyeron sus submarinos en La Spezia, siendo botado el 7 de septiembre de 1915 y entregado 25 de abril de 1917.

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Este fue el segundo buque en llevar el nombre de Ceará en la Marina de Brasil hasta la fecha (revista Vida Marítima)

El resultado fue un buque muy versátil monocasco con un rasgo distintivo en su popa, un dique de 25 metros de largo por 7 de diámetro en el que podía albergar a un pequeño submarino. También en la zona popel se instalaron dos grandes pescantes que eran capaces de soportar hasta 200 toneladas de peso cada uno y elevar a cualquier objeto bajo el agua desde una profundidad de 40 metros.

Perfil del Ceará con el dique interno (vía Facta Nautica)

Como buque taller y de apoyo ofrecía los medios técnicos para mantener y/o reparar a cualquier submarino, ya fuera una sustitución de sus baterías o mantenimiento de torpedos u otras armas de a bordo. Era capaz de transportar y proveer del combustible necesario a los submarinos a su cuidado, así como de electricidad, aire comprimido, agua y víveres para la dotación. Su dique no sólo servía para el rescate, sino también para el mantenimiento y las pruebas de los sumergibles; otros usos secundarios fueron el de ser utilizado de dique seco flotante y el transporte de submarinos.

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Detalle de la popa con la apertura de acceso al dique interior y sus dos grandes grúas (Ayuntamiento de Barcelona)

La versatilidad del Ceará se extendía hasta la formación de las futuras dotaciones de los submarinos, las máquinas principales y auxiliares del buque eran del mismo tipo que las de los sumergibles y esta particularidad técnica era aprovechada para la escuela de maquinistas de la marina.

Disponía de instalaciones para alojar a las dotaciones completas de 6 submarinos del tipo F, unos 138 hombres y sus instalaciones médicas no envidiaban en absoluto al mejor hospital ubicado en tierra.

Desplazaba 3.550 toneladas a plena carga con una eslora de 101,30 metros por 15,75 metros de manga y 6 metros de calado con el dique abierto.
Era propulsado por dos motores diésel Fiat de 6 cilindros con una potencia de 2.100 hp. cada uno que le daban un velocidad máxima de 14 nudos y una autonomía de 4.000 millas náuticas a 10 nudos. Dotación, 193 tripulantes.
Iba armado con 4 cañones de 102 mm., 2 de 57 mm., 2 de 47 mm. y 2 ametralladoras Hotchkiss de 13,2 mm.

Prueba real

Pero todas estas características tan espectaculares nunca fueron puestas a prueba en la marina brasileña excepto en una ocasión, en Italia. Dos meses antes de su entrega a la Marina de Brasil, el gobierno italiano solicitó la asistencia del Ceará en el rescate del submarino F-8 de la Regia Marina, este también era un submarino del tipo F y el Ceará era el buque idóneo para intentar el rescate.

Submarino italiano F-8 (vía Grupsom)

El submarino F-8 tocó fondo a 30 metros de profundidad el 14 de febrero de 1917 debido a una mala maniobra mientras navegaba a 2 millas al sur de la isla de Tino en las proximidades de La Spezia, a la zona se desplegó el Ceará y una vez localizado el sumergible se procedió a izarlo con las grandes grúas de popa, la operación se prolongó 24 horas con un resultado exitoso y ninguna víctima que lamentar.

Al margen de esta brillante intervención del Ceará en el rescate del submarino F-8, la vida operativa de este buque estuvo más relacionada con la instrucción que con el rescate de submarinos. Con la retirada del servicio de los submarinos del tipo F parecía que desaparecía también el cometido principal del Ceará mas en 1929 se adquiriría el submarino Humaytá de la clase Balilla y en 1936 los Tupy (S-11), Tymbria (S-12) y Tamoyo (S-13), todos de construcción italiana. Gracias a estas nuevas incorporaciones el Ceará reanudó su actividad como buque de apoyo y centro de formación a las futuras dotaciones de submarinos.

Segunda Guerra Mundial

En 1939 con el inicio de la Segunda Guerra Mundial Brasil se declaró neutral, no obstante el país era muy dependiente del comercio exterior y pronto se vería perjudicado por la interrupción de las principales líneas comerciales a causa de la guerra, la causa fueron los submarinos alemanes e italianos que ignoraron en reiteradas ocasiones la neutralidad brasileña hundiendo a diversos buques mercantes.

La Marina de Brasil no se encontraba en su mejor momento pero la necesidad de desbloquear el tráfico comercial les obligó a abandonar la neutralidad y formar parte de la guerra. Consciente el mando de la Marina del estado de su flota en septiembre de 1942 incorporaron sus buques a la flota de la marina de guerra de los Estados Unidos (US Navy), quedando todos los buques capaces de combatir dentro de la entonces denominada Fuerza del Atlántico Sur (South Atlantic Force) bajo el mando del vice almirante Jonas Ingram, fuerza que en 1943 adoptaría su denominación definitiva 4ª Flota norteamericana (United States Fourth Fleet).

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En primer plano el buque escuela Almirante Saldanha, a su izquierda el petrolero Marajo y a su derecha el Ceará en una base naval brasileña alrededor de 1942 (Naval Historical Center)

La flotilla de submarinos junto a su buque de apoyo, el Ceará, fueron adiestrados en tácticas antisubmarinas y hasta el final de la guerra patrullaron tanto las aguas jurisdiccionales brasileñas como las de otros países aliados.

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A mediados de los años 40 el Ceará perdió sus grúas de popa y se mostró muy activo como buque de apoyo a submarinos durante la guerra (Naval Historical Center)

Pasada la guerra el Ceará con casi treinta años en sus cuadernas causó baja definitiva el 21 de marzo de 1946 y su casco fue vendido para desguace.

 

 

Marinha do Brasil_escudo

 

 

Más información:
Artículo de la revista Vida Marítima de la sección “Sumergibles, nieblas é hidroaviones” firmado por NAUTILUS del 10 de marzo de 1918 página 10
Artículo del “Tênder de Submarinos Ceará” en el portal Poder Naval (brasileño)
Imágenes adicionales del Ceará en el portal de Piotr Mierzejewski, Facta Nautica (polaco)