El 25 de enero de 1935 hacía su entrada al puerto de Barcelona el transatlántico Orazio, italiano, perteneciente a la compañía Italia di Navigazione. Procedía del puerto de Valparaíso y escalas, y tras desembarcar carga y pasaje, partió a las pocas horas con rumbo a Génova.

El Orazio junto a la Estación Marítima
(imagen de la colección del Museu Marítim)

El Orazio realizaba principalmente rutas de emigración y servicio regular entre Italia y América del Sur (especialmente hacia Brasil y el Río de la Plata). Esta ruta fue aprovechada, en los primeros meses del estallido de la Segunda Guerra Mundial, por todos aquellos que huían del continente europeo en busca de una mejor vida en América.

El Orazio

Fue construido por los astilleros italianos de Cantieri e Officine Meridionali, cerca de Nápoles, para la Navigazione Generale Italiana de Génova, siendo puesto a flote el 31 de octubre de 1926 y entregado en octubre de 1927.

El Orazio en navegación
(imagen de la colección del Museu Marítim)
Tenía un hermano gemelo, el Virgilio
(imagen vía Wikimedia Commons)

De 11.669 toneladas de registro bruto, tenía una eslora de 154,2 metros, por 18,9 metros de manga y 3,78 metros de calado. Era propulsado por dos motores diésel fabricados por Stabilimento Tecnico Triestino bajo licencia de Burmeister & Wain de 6.600 HP, que, conectados a dos ejes, le daban 14 nudos de velocidad. Su tripulación era de 200 personas y podía transportar hasta 640 pasajeros: 110 en primera clase, 190 en segunda y 340 en tercera clase.

El Orazio hizo equipo con el Virgilio en la ruta hacia Centroamérica. Cuando la compañía Navigazione Generale Italiana se fusionó con Lloyd Sabaudo y con Cosulich Società Triestina di Navigazione para formar la Italia Flotte Riunite, el Orazio pasó a emplearse en el tráfico combinado de pasajeros y carga entre Génova y la costa occidental de América del Sur.

El naufragio

Poco duró su última travesía. Primero fueron detenidos cerca de Tolón: el buque, perteneciente a un país todavía neutral, fue registrado por la Armada francesa. A bordo del Orazio viajaban 645 personas. Entre los pasajeros se encontraban muchos judíos que huían de la persecución nazi en Europa. Los franceses desembarcaron a algunos ciudadanos alemanes y, tras cuatro horas de detención, los autorizaron a continuar el viaje hacia Barcelona.

A las 5:12 horas de la madrugada del 21 al 22 de enero de 1940, una explosión en la sala de máquinas provocó un incendio que se extendió muy rápidamente por todo el barco. El origen pareció estar en el motor de babor, y el incendio resultante lo propició el combustible diésel vertido al romperse las tuberías de suministro.

Desde la sala de radio se envió un SOS y, en su auxilio, acudieron los buques que se encontraban en las proximidades, entre ellos los transatlánticos Colombo y Conte Biancamano, así como el destructor francés Kersaint y varios mercantes. Gracias a la intervención conjunta, pese al mal tiempo reinante, se logró rescatar a 537 personas entre pasajeros y tripulantes, mientras que fallecieron 48 pasajeros y 60 miembros de la tripulación, la mayoría en los primeros momentos de la evacuación, cuando un bote salvavidas cayó al mar, muriendo sus ocupantes.

Un bote salvavidas del Conte Biancamano parte para buscar supervivientes
(Annemarie Schwarzenbach – Biblioteca Nacional Suiza vía Wikimedia Commons)

Su capitán, Michele Schiano, fue el último en abandonar la nave. El Orazio descansa a unas 40 millas náuticas al suroeste de Tolón, aproximadamente.

Dramática imagen del Orazio

Más información:
El incendio del Orazio en el diario el Noticiero Universal del 22 de enero de 1940
La compañía Navigazione Generale Italiana en la página web Italian Liners

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