Un 10 de marzo de 1928 la motonave Infanta Beatriz, de la Compañía Trasmediterránea, efectuaba sus pruebas de mar en aguas de Barcelona. El barco era nuevo de trinca y, tras ser entregado el 18 de febrero, puso rumbo a Barcelona. Las pruebas fueron del todo satisfactorias y, tan pronto hubieron terminado, se le asignó la línea Barcelona-Cádiz-Canarias, efectuando su primer viaje inaugural el 15 de marzo.

(vía Trasmeships)
Fue construido en Alemania por Friedrich Krupp Germaniawerft, en Kiel, y puesto a flote el 14 de septiembre de 1927. Desplazaba 9.354 toneladas, con 125 metros de eslora, y era propulsado por dos motores diésel Krupp de 5.830 BHP que le daban 15 nudos de velocidad, aunque en las pruebas de mar en Barcelona alcanzó los 16. Era mixto de carga y pasaje, con una capacidad en sus bodegas para 13.270 metros cúbicos de carga y 233 pasajeros repartidos en tres clases.
A partir de 1931, debido al cambio político en España con la Segunda República, la Compañía Trasmediterránea renombró los buques que ostentaban los nombres de miembros de la monarquía española, que en el caso del Infanta Beatriz pasa a llamarse Ciudad de Sevilla. Con este nombre llegó a la guerra civil y fue incautado el 18 de julio de 1936 por el Gobierno de la República, que lo utilizará como buque de aprovisionamiento y transporte.
Al término de la guerra fue sometido a unas grandes obras de modernización y, en los primeros años de la posguerra, realizó temporalmente viajes transatlánticos ante la falta de otros medios en España. Su vida marinera transcurrió sin muchos sobresaltos y, con 37 años en la mar, fue dado de baja en 1965 y vendido para desguace.




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