El 9 de junio de 2000 partía felizmente el fast ferry Milenium de la Compañía Trasmediterránea, dando así comienzo sus servicios en la línea Barcelona–Palma. El ferry catamarán había sido presentado unos días antes, el 5 de junio, con la presencia del alcalde de la ciudad, Joan Clos. Esta fue la respuesta de Trasmediterránea tras la inauguración de la misma línea por parte de Buquebús con el buque Catalonia.

(imagen de Jordi Montoro)
Esta fue la reacción que la histórica compañía tuvo con la introducción del fast ferry Catalonia de Buquebus, reforzado más tarde con el Avemar, que inauguró su línea Barcelona-Palma el 12 de junio de 1998, logrando romper el monopolio que la Trasmediterránea tenía en esta zona del Mediterráneo.
La Trasmediterránea imitó la estrategia y decidió contratar la construcción de un buque similar a los mismos astilleros de Incat Tasmania Pty. Ltd. El nuevo buque quedó registrado a la empresa tinerfeña Gato de Mar S.A., siendo fletado por la Compañía Trasmediterránea.

(imagen de Jordi Montoro)
El Milenium
Fue construido en Australia por Incat Tasmania Pty. Ltd. y entregado en mayo de 2000. De 6.360 toneladas de registro bruto, tenía una eslora de 96 metros, por 26 metros de manga y 3,3 metros de calado. Estaba propulsado por cuatro motores diésel RUSTON tipo 20RK270, con una potencia total de 38.501 BHP, y cuatro waterjets LIPS 150/3D, que le permitían alcanzar una velocidad máxima de 42 nudos. Podía transportar hasta 900 pasajeros y 260 vehículos en sus 330 metros lineales.

(vía Incat.com)
La competencia duró poco, ya que el 12 de septiembre de 2000 Buquebús anunció el cierre indefinido de su línea Barcelona–Palma debido a los altos costes operativos, especialmente el combustible, y a la presión competitiva. El catamarán Avemar realizó su último viaje al día siguiente y la empresa presentó un ERE para su personal en Barcelona y Palma. Meses después, el 21 de diciembre, Trasmediterránea adquirió el Avemar por 5.824 millones de pesetas, rebautizándolo como Alborán y poniéndolo en servicio en abril de 2001 en la línea Algeciras–Ceuta.
Pocos días antes de la renuncia de Buquebus, el Milenium sufrió un aparatoso accidente al ser abordado por el yate Auriga, que realizó un brusco viraje y colisionó a la altura de la aleta de babor del catamarán. El accidente tuvo lugar el 7 de septiembre, cuando el Milenium navegaba rumbo a Barcelona a la altura de Punta de la Mola. A bordo del catamarán no hubo que lamentar heridos entre sus 150 pasajeros; en cambio, en el yate, de los 16 ocupantes, 8 tuvieron que ser atendidos y uno de ellos resultó grave.
Pero, a pesar de haber vencido a su competencia, no faltó la publicidad negativa. El catamarán sufrió otro accidente a principios de abril de 2001, cuando, procedente de Palma de Mallorca, con casi 300 pasajeros a bordo y cerca de 50 vehículos entre turismos y camiones, chocó contra la golondrina Trimar mientras realizaba la maniobra de atraque cerca del muelle de Drassanes. Al disponerse a efectuar el reviro previo al atraque, un fallo en el control causó graves daños a la golondrina y provocó tres heridos.
Ese mismo año el Milenium quedó afectado por la privatización de la Compañía Trasmediterránea y, tras la formación del grupo Acciona, pasó a formar parte de la flota de Acciona Trasmediterránea, quedando asignado a las líneas Península–Baleares. Con el tiempo, estos buques demostraron que su principal ventaja podía convertirse en un inconveniente: el elevado consumo de sus motores a altas velocidades y la incomodidad de los pasajeros con mal tiempo aconsejaron apartarlos de los trayectos largos, por lo que tanto el Milenium como otros catamaranes similares quedaron relegados a rutas más cortas.

(imagen de Jordi Montoro vía Trasmeships)
En 2009, el Milenium fue vendido a la naviera griega Hellenic Seaways Maritime S.A. y renombrado Highspeed 6. Años más tarde, en 2017, regresó a España, pasando a propiedad de Naviera Armas, navegando en aguas del archipiélago canario, el mar de Alborán y el estrecho de Gibraltar, así como en las líneas entre la Península y Baleares, bajo el nombre de Volcán de Teno.

(imagen cortesía de Alfons Farras)
Un fin de ciclo
El inicio del declive de Trasmediterránea se sitúa en 2021, cuando el grupo Armas-Trasmediterránea, presionado por su elevada deuda, los efectos de la pandemia y la creciente competencia de Baleària, optó por desprenderse de su negocio principal entre la península y Baleares en favor del Grupo Grimaldi. Esta operación dio lugar a la creación de Trasmed GLE, que asumió buques, rutas, infraestructuras y parte del personal.

Desde entonces, la naviera ha quedado relegada a operar en Canarias y en algunas líneas con la península, lejos de su papel histórico, mientras que su futuro permanece en entredicho tras el anuncio en 2025 de la posible adquisición del grupo por parte de Baleària, un movimiento que podría marcar su desaparición definitiva.

Más información:
El fast ferry Milenium en la página web Trasmeships de Laureano García
Artículo Adolfo Utor llama a la integración real del Grupo Armas Trasmediterránea “basada en la lealtad, la humildad y la confianza mutua” publicado en la página web Puente de Mando de Juan Carlos Díaz Lorenzo




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