El día 9 de septiembre de 1851 llegaba a las proximidades del puerto de Barcelona el navío de línea HMS Trafalgar, perteneciente a la escuadra inglesa del Mediterráneo. Antes de echar el ancla procedió a saludar a la plaza con sus cañones y, tras ser contestado desde los fuertes de la ciudad Condal, procedieron a fondear frente a la ciudad.

El navío de línea HMS Trafalgar frente a la costa barcelonesa
(colección Captain George Pechell Mends vía Royal Museums Greenwich)

Ese mismo día el capitán del navío Henry Francis Greville acompañado por lord Buns, que era el secretario personal del lord John Russel, y un oficial de la guardia real bajaron a tierra para saludar al Capitán General de la plaza Ramón de la Rocha. Durante la visita manifestaron su intención de permanecer fondeados frente a la ciudad Condal unos días en espera del grueso de la escuadra. La devolución de la visita del Capitán General a bordo del HMS Trafalgar terminó en una fiesta, allí se sirvieron frutas y refrescos y la animada melodía de la banda de música del navío propició que la visita protocolaria terminara en una fiesta.

El navío de línea HMS Trafalgar pertenecía a la clase Caledonia de buques de línea de primera clase de 120 cañones, con un total de nueve buques construidos entre 1805 a 1841, el HMS Trafalgar fue el último de la serie y el más longevo. Fue construido en los astilleros ingleses de Woolwich Dockyard cerca de la ciudad de Londres, siendo botado el 21 de junio de 1841.

Desplazaba 2.694 toneladas con una eslora de 62,62 metros, su propulsión era completamente a vela, pero a partir de 1859 se lo equiparía con una máquina a vapor y una hélice. En 1873 sería renombrado a HMS Boscawen para dejar libre el nombre de Trafalgar para un nuevo buque, y el navío de línea sería vendido para desguace en 1906.

Más detalles de esta escala en el artículo de este blog Una antigua visita de cortesía.

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