Un día como hoy de 1911 realizaba una escala regular el vapor correo «Villarreal» de la Compañía Valenciana de Vapores Correos de África, procedía del puerto de Ceuta y en Barcelona desembarcó su carga de 180 cabezas de ganado lanar, 211 bultos de sebo, pieles, esparto y 22 pasajeros. Seguramente esta fue una travesía bastante tranquila, pero no siempre fue así, menos aún en el periodo de la Primera Guerra Mundial.

(imagen del Museu Marítim de Barcelona vía Trasmeships)
Comenzó su carrera en Reino Unido siendo construido en 1897 por W. Dobson & Co. en Newcastle para la naviera Forwood, Paton & Co. con el nombre de «Orotava». Desplazaba 1.755 toneladas con una eslora de 73,9 metros, era propulsado por una máquina alternativa de vapor de triple expansión de 208 NHP. que le daba 10 nudos de velocidad.
En 1908 es adquirido por la Compañía Valenciana de Navegación quienes le dan el nombre de «Villarreal», nombre que ya no dejaría ni cuando navegó para la Compañía Valenciana de Vapores Correos de África y Compañía Trasmediterránea hasta su baja en 1931.
La mañana del 24 de febrero de 1918 un incidente terminaría con una plácida navegación. Cuando se encontraba a unas 50 millas de Casablanca fue interceptado por un submarino alemán que ordenó que se detuviera con los disparos de su cañón de cubierta. Al poco rato el primer oficial y cinco marineros del submarino subieron a bordo del vapor y les solicitaron la documentación del barco y el manifiesto de carga, tras la inspección solicitaron concluyeron que la carga era esperada en Casablanca fuera arrojada por la borda, unas 100 o 150 toneladas según fuentes, y el comandante alemán exigió que el vapor español no hiciera escala en Casablanca y siguiera camino a las Canarias.

Mucha suerte tuvieron, la cortesía no era habitual y tras la inspección se evacuaba al pasaje y tripulación y hundían el barco con su carga.





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