Suele decirse que lo que “mal empieza, mal acaba”, pero no siempre es así. Este fue el caso del yate Delphine, que tuvo un inicio complicado, marcado por la muerte de su promotor antes de poder disfrutarlo, pero que logró superar circunstancias adversas y acabar convertido en uno de los yates más exclusivos y lujosos del mundo, digno de figurar como un “barco de película”.

Encargado por Horace E. Dodge, cofundador de Dodge Brothers Company, el Delphine pasó por distintas etapas a lo largo de su vida. Tras participar en la Segunda Guerra Mundial bajo el nombre de USS Dauntless, inició un prolongado periplo por manos de diversos propietarios que lo condujo, con el paso del tiempo, hasta su reconocimiento como uno de los grandes yates históricos.
Artículo completo en el blog «Un barco de película«.





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