A las 11 de la mañana del sábado 27 de mayo de 1989, comenzó la Revista Naval con los buques de guerra engalanados, mientras sus tripulaciones adornaban candeleros y pasamanos. La familia real embarcó en la fragata Victoria: el rey Juan Carlos y la reina Sofía, acompañados por el príncipe Felipe y las infantas Cristina y Elena. Junto a ellos estaba el ministro de Defensa, Narcís Serra. La flotilla real iba escoltada por los patrulleros Villaamil y Recalde. Detrás, en la fragata Andalucía, embarcaron el presidente de la Generalitat de Cataluña, Jordi Pujol, y el alcalde de Barcelona, Pascual Maragall, junto al resto de autoridades civiles.

Cambio generacional en aguas de Barcelona, el Dédalo y el Príncipe de Asturias
(imagen de Jordi Montoro)

La revista naval comenzó con los buques de mayor porte, los portaaviones, a los que se rendía el tradicional saludo a cañón y a viva voz al pasar por su costado. La comitiva real navegaba escoltada, a cierta distancia, por numerosas embarcaciones privadas y de recreo que no quisieron perderse tan singular acontecimiento. Quienes no pudieron embarcarse disfrutaron del espectáculo desde primera línea, ya fuera en las playas o sobre el rompeolas.

Uno de los buques participantes fue el portaaviones Giuseppe Garibaldi (C-551) de la Marina Militare italiana que, tras finalizar la revista naval, entró en puerto quedando atracado en el Muelle de Barcelona.

El portaaviones Giuseppe Garibaldi durante la revista naval
(imagen de Camil Busquets)

El portaaviones Giuseppe Garibaldi

En los años ochenta, diversas marinas de guerra europeas se dotaron de portaaviones ligeros para la escolta de convoyes y para la lucha antisubmarina, especialmente ante la amenaza de los submarinos de la Unión Soviética. La Royal Navy desarrolló los portaaviones de la clase Invincible, la Armada Española construyó el Príncipe de Asturias y la Marina Militare italiana concibió el Giuseppe Garibaldi, el sustituto ideal de los cruceros portahelicópteros Vittorio Veneto y Andrea Doria, con varias décadas en sus cuadernas.

El portaaviones ligero HMS Invincible
(imagen de Geoff Parselle/MOD vía Wikimedia Commons)
El portaaviones Príncipe de Asturias
(imagen de la Armada Española)
El Giuseppe Garibaldi
(imagen de Benzerke vía Wikimedia Commons)

Fue construido por los astilleros italianos de Fincantieri en la factoría de Monfalcone, siendo puesto a flote el 11 de junio de 1983 y dado de alta el 30 de septiembre de 1985. Fue bautizado en honor a Giuseppe Garibaldi, militar italiano del siglo XIX, clave en la unificación de Italia, siendo este el cuarto buque de guerra italiano en ser bautizado así desde 1860.

A su entrada al servicio, su desplazamiento era de 13.850 toneladas, con una eslora de 180,2 metros por 23,4 metros de manga en la línea de flotación. Es propulsado por cuatro turbinas de gas Fiat COGAG, fabricadas bajo licencia de General Electric, de 81.000 HP que, conectadas a dos ejes, le daban una velocidad máxima de 30 nudos y una autonomía de 7.000 millas náuticas a unos 20 nudos. Su tripulación constaba de 830 personas, entre ellas 550 marineros y 230 del personal del componente aéreo.

La cubierta tiene una longitud de 174 metros y aproximadamente 30,4 metros de ancho. En proa dispone de una rampa ski‑jump de unos 6,5° para operaciones con aviones STOVL. Bajo cubierta, su hangar dispone de 108 metros de longitud por 15 metros de ancho y 6 metros de altura. El hangar y la cubierta de vuelo están conectados con dos ascensores interiores de 18 × 10 metros y con una capacidad de carga de 18 toneladas.

La isla del Garibaldi
(imagen de Don S. Montgomery vía Wikimedia Commons)

Dependiendo de la configuración de la misión, podía operar con 8 a 16 aviones AV‑8B Harrier II y/o entre 12 y 16 helicópteros de distintos tipos (SH‑3 Sea King, AW101, helicópteros de ataque AB-212, EH‑101 o similares).

Sin embargo, una ley datada de 1937 impedía que operaran desde su cubierta de vuelo aeronaves de ala fija, hecho reservado para la Fuerza Aérea (Aeronautica Militare). A causa de esta ley, el Garibaldi tan solo podía operar con helicópteros, a excepción de los aviones Harrier de otras marinas de guerra, como la Royal Navy o la US Navy. La prohibición de operar aeronaves de ala fija se levantó en 1989; a partir de ese momento, la Marina Italiana pudo adquirir y operar aviones de combate STOVL, en concreto los AV‑8B Harrier II, que comenzaron a formar parte de la aviación embarcada en el Giuseppe Garibaldi.

Debido a esta ley, el portaaviones fue calificado en un principio como crucero portaaeronaves
(imagen de Raymond H. Turner II vía Wikimedia Commons)

Además, el portaaviones dispone de armamento defensivo/ofensivo, como dos lanzadores octuples de misiles antiaéreos Selenia Aspide; tres cañones Oto Melara 40/70 Dardo; dos lanzadores triples de torpedos antisubmarinos de 324 mm; cuatro lanzadores para misiles antibuque Otomat Mk 2 (retirados en 2003).

El Giuseppe Garibaldi está equipado con un completo conjunto de sensores, sistemas de combate y guerra electrónica. Dispone de los radares de largo alcance Selenia MM/SPS-768 (RAN 3L), de alerta temprana Selenia SPS-774 (RAN-10S) y Hughes AN/SPS-52C en banda E; radar de búsqueda de superficie Selenia SPS-702 CORA; dos radares de navegación GEM Elettronica SPN-749; radar de aproximación Selenia SPN-728; tres radares de control de tiro Selenia RTN-30X para misiles Albatross/Aspide y tres radares Selenia RTN-20X para los cañones de 40/70 mm, junto con el sonar de casco Raytheon DE 1160 LF (sustituido en 2003 por el WASS DMS-2000).

Su sistema de gestión de combate está centralizado en el Selenia CMS SADOC-3, y para navegación aérea dispone del estándar TACAN URN-25. En cuanto a guerra electrónica y defensa contra misiles y torpedos, incorpora el sistema Elettronica Spa SLQ-732, dos lanzadores de señuelos OTO Melara SCLAR y el señuelo de torpedos remolcado AN/SLQ-25 Nixie.

Su historial

A lo largo de su historia operativa, el Giuseppe Garibaldi (C 551) ha participado en una serie de misiones destacadas que subrayan su papel como portaaviones ligero y buque de mando de la Marina Militare italiana. En 1991 recibió en Estados Unidos sus primeros aviones AV-8B de entrenamiento, consolidando su capacidad de proyección aérea. Durante los primeros años de la década de 1990, se desplegó en el Océano Índico participando en la crisis de Somalia, desempeñando un papel central en las operaciones Ibis II (1994) e Ibis III (1995) para el retiro de contingentes italianos y de la ONU. En 1997 colaboró en la operación Alba Neo, destinada a la evacuación no combatiente en Albania.

Durante la guerra de Kosovo en 1999, sus AV-8B Harrier II+ realizaron 30 salidas acumulando 63 horas de vuelo, empleando bombas Mk 82, GBU 16 y misiles AGM 65 Maverick. Entre 2001 y 2002, bajo la operación Enduring Freedom en Afganistán, actuó como buque comando del 1º Grupo Naval Italiano, completando 288 misiones y 860 horas de vuelo, proporcionando apoyo aéreo, interdicción y control en la región. Entre 2003 y 2013 se sometió a modernizaciones y una profunda reestructuración que mejoraron su capacidad operativa y tecnológica.

En 2011, durante la intervención en Libia bajo mando de la OTAN, ocho AV-8B del Garibaldi lanzaron 160 bombas guiadas en un total de 1.221 horas de vuelo, reafirmando su papel estratégico en operaciones de proyección de fuerza y apoyo aéreo avanzado.

Con la entrada al servicio del portaaviones Cavour, las tareas del Garibaldi quedaron relegadas a un segundo plano; aun así, continuó realizando ejercicios de adiestramiento con su personal y preparándose para continuar su actividad operativa en el Mediterráneo. También estuvo implicado en diversos ejercicios internacionales y tareas de presencia naval (por ejemplo, ejercicios con la Royal Navy en 2020), lo cual reflejó su rol continuado como plataforma naval versátil, aunque ya no fuese el buque insignia ante la introducción del Cavour.

Su destino

El portaaviones Giuseppe Garibaldi fue dado de baja el 1 de octubre de 2024 tras casi 40 años de servicio en la Marina Militare. Durante buena parte de su vida operativa fue el buque insignia de la flota italiana, si bien ya en 2009 ese honor pasó al portaaviones Cavour.

El futuro del Garibaldi parece que no será pasar por el soplete, al menos por ahora. En 2025, Indonesia mostró interés en adquirirlo, junto con sus aviones Harrier. No obstante, Fincantieri propuso convertirlo en un buque de asalto con helicópteros y drones. El Senado italiano aprobó en marzo de 2026 transferir el barco gratuitamente a Indonesia, aunque la fecha exacta de entrega aún no se ha fijado, aunque los rumores indican que podría ser el 5 de octubre de 2026, coincidiendo con el aniversario de las Fuerzas Armadas de Indonesia.

La entrega de la bandera de combate del portaaviones Príncipe de Asturias (R-11) está incluida en el libro Banderas de combate entregadas en Barcelona y Cataluña junto a otras doce ceremonias entre 1888 y 2004.

El libro está disponible en el portal Amazon

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