Si existe un oficio que ha sido testigo de la evolución tecnológica naval es el de vigía, desde sus torreones y atalayas han podido observar como los barcos pasaban de la vela al vapor y poco a poco el horizonte se cubrió con el espeso humo negro de las primeras máquinas a vapor. Este fue el caso del vapor de hoy, que un día como hoy de mayo de 1832 navegaba en demanda del puerto de Barcelona.
Dicho vapor era el «Sphinx», que fue el primer buque a vapor de la marina de guerra francesa, y bien podría haber sido el primer vapor en recalar en el puerto de Barcelona. El «Sphinx» se hallaba de paso, provenía de Tolón y pronto sería requerido para una misión especial.

(óleo de Alejandro Vallespín y Gonzalo Moreno de Arte Militar y Naval)
Como buque militar equipado con una potente máquina a vapor debió de dar escolta y remolcar al «Luxor» que en su bodega llevaba una preciada carga en forma de obelisco procedente del Templo de Luxor en la antigua ciudad de Tebas. Obelisco que actualmente puede observarse en la plaza de la Concordia de París.
El «Sphinx» sería concebido en la mente del ingeniero Jean-Baptiste Hubert que más tarde diseñó los vapores «Méteore», «Véloce», y las fragatas «Asmodée», «Gomer» y «Monge». Esta era una corbeta a vapor con casco de madera construida en el arsenal Rochefort, fue puesta a flote el 3 de agosto de 1829. Tenía unos 46 metros de eslora e iba equipada con una potente máquina de 160 HP construida en Reino Unido que le daba una velocidad de 7 nudos.
Más información de esta escala en el artículo La esfinge y el obelisco





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