El día 9 de julio de 1915 hacía su entrada al puerto de Barcelona el crucero acorazado USS Tennessee de la marina de guerra de los Estados Unidos, estaba al mando del capitán Benton Clark Decker y procedían del puerto de Alejandría.

(fotografía de Pérez publicada en la revista Hormiga de Oro vía BNE)
Tras cruzar la bocana realizó el protocolario saludo al cañón, que fue contestado por las baterías de Montjuic. Terminada la ceremonia procedió a fondear de popa en el Muelle de Barcelona paramento sur.

(imagen del Museu Marítim de Barcelona)
El comandante del crucero, tras descender a tierra primero fue a visitar al cónsul norteamericano en su domicilio privado, allí recibió nuevas órdenes. Más tarde visitó a las autoridades civiles y militares, fue el gobernador militar quien le comunicó al comandante del crucero visitante que no toleraría ningún altercado de sus marinos, ya que al parecer algunos se fueron sin pagar las consumiciones realizadas en locales de Las Ramblas. Al margen de estos incidentes la estancia del crucero USS Tennessee fue relativamente tranquila y tras avituallarse de víveres y carbón partieron el día 14 de julio.
El comportamiento de la tripulación del crucero norteamericano fue un tema nimio al que tuvo que enfrentarse su capitán y al que aplicó medidas correctoras a los tripulantes infractores. Más grave fue enfrentarse a la fuerza de la naturaleza una tarde de 1916, algo para la que muy pocos están preparados, más aún cuando se manifiesta en forma de ola solitaria.
El crucero acorazado USS Tennessee
Encabezaba la clase a la que daba nombre de cruceros acorazados compuesta por cuatro unidades construidos entre 1903 y 1906: USS Tennessee, USS Washington, USS North Carolina y USS Montana. El USS Tennessee sería construido en los astilleros de William Cramp & Sons en Philadelphia, fue puesto a flote el 3 de diciembre de 1904 y dado de alta el 17 de julio de 1906.

(imagen de Micheel Mohl vía Navsource)
Desplazaba 15.963 toneladas con una eslora de 153,7 metros por 22,2 metros de manga y 7,6 metros de calado. Era propulsado por 2 máquinas a vapor de triple expansión y 23.000 IHP que conectadas a dos ejes le daban una velocidad de 22 nudos. Dotación, 951 tripulantes.

(imagen del Naval History and Heritage Command)
Estaba armado con 4 cañones de 250/40 mm, 16 de 150/50 mm, 22 de 76/50 mm, 4 cañones de saludo de 47 mm y 4 lanzatorpedos de 533 mm bajo la línea de flotación. Su coraza protectora constaba de 13 cm. en el cinturón, de 38 a 102 mm en la cubierta, de 130 a 230 mm en las torretas artilladas y 230 mm en el puente de mando.
A su entrada al servicio tuvo la importante misión de escoltar al acorazado USS Louisiana (BB-19) en el que viajaba el presidente Theodore Roosevelt hacia Panamá. En este viaje el presidente norteamericano supervisó las obras del canal.

(imagen de David Wright vía Navsource)
Con su presencia protegió a los ciudadanos e intereses norteamericanos en Turquía durante la Primera Guerra de los Balcanes de 1912-1913. Tuvo la misma misión en Beirut en 1914, y en 1915 realizó una misión similar a la del carbonero USS Jason, transportando oro y otros recursos a los ciudadanos estadounidenses atrapados por la guerra en Europa.

(imagende Wsley F. Moore vía Navsource)

(imagen del Naval History and Heritage Command)
El 25 de mayo de 1916 el crucero acorazado USS Tennessee tuvo que ser renombrado y cedió su nombre a un nuevo acorazado de la clase Tennessee. Ahora luciría en su popa el nombre USS Memphis.
Ese mismo año de 1916 al capitán Beach se le asignó la misión de patrullar el Caribe. El 23 de julio llegaron al puerto de Santo Domingo en la República Dominicana, puerto del que nunca más partirían.
Contra la fuerza de la naturaleza
El USS Memphis sufrió la tarde del 29 de agosto de 1916 los efectos de un tsunami, que según el relato del Dictionary of American Naval Fighting Ships (DANFS), ese día un maremoto provocó un tsunami que alcanzó el puerto de Santo Domingo por la tarde. El crucero acorazado se encontraba en compañía del cañonero USS Castine (PG-6), ambos buques de guerra tenían a parte de su tripulación en tierra y los que quedaban a bordo pronto se pusieron manos a la obra para alejar a los barcos de su lugar de fondeo.

(imagen del Naval History and Heritage Command)
A las 15.30 horas el capitán Beach ordena aumentar el vapor para alejarse de la costa, sin embargo, él sabía que aún tardaría unos 40 minutos en tener la presión necesaria. Sabía que se le acababa el tiempo, quince minutos después avistaron una ola de unos 23 metros de alto que se les acercaba. Pronto comenzaron a impactar en el costado del USS Memphis olas de mayor tamaño, cuya agua ingresaba en el interior a través de las chimeneas y troneras de los cañones. Cuando apenas habían logrado presión para mover las hélices, a las 16.30 horas llegó la ola que habían visto en la lejanía. Los supervivientes calculan que media unos 21 metros de altura, la fuerza del mar y del viento arrastró al barco de costado. El ancla de fondeo quedó atrapada bajo el barco dañando la quilla, y el crucero quedó embarrancado a tan solo 12 metros de la costa junto a un acantilado.

(imagen del Naval History and Heritage Command)

(imagen del Naval History and Heritage Command)
Los daños internos fueron peores, un pináculo de coral abrió una brecha en el casco y aplastó dos calderas que hicieron explotar una tubería de vapor que mató a siete marineros. Otros 25 hombres que intentaban alcanzar el barco se ahogaron, otros se perdieron cuando cayeron por la borda arrastrados por las olas.

(imagen del Naval History and Heritage Command)
También hubo actos heroicos, como los tripulantes George Rud, Claud Jones y Charles H. Willey, que recibieron la Medalla de Honor en su intento por salvar vidas. Del mismo modo la tripulación del cañonero USS Castine hizo lo propio por salvar al mayor número de marineros del USS Memphis que se ahogaron en los botes de camino y regreso de tierra al crucero.
El final del USS Memphis
Se valoró rescatar el barco, pero aunque aparentaba estar intacto, no era así. Su casco estaba deformado y descansaba hundido sobre un lecho de rocas. Sus máquinas estaban destruidas y el mando de la marina consideraba al barco obsoleto.

(imagen del Naval History and Heritage Command)
Se lo desarmó y retiró todo elemento útil in situ. Fue dado de baja y vendido para desguace, hecho que tardó varios años debido al difícil acceso del naufragio.
Otra teoría: la ola solitaria
En 1966 el hijo del capitán Beach sostuvo otra teoría, la posibilidad de que el crucero USS Memphis fuera golpeado por una ola solitaria. Estas olas son impredecibles, no obedecen a ningún evento meteorológico visible o predecible y son muy peligrosas si no se puede reaccionar a tiempo. No queda claro su origen o formación, pueden generarse por un maremoto, o bien por la unión de diversas olas de gran tamaño.
El crucero acorazado USS Memphis tuvo el desagradable honor de encontrarse con una de estas olas, pero han existido otros barcos cuyos encuentros han quedado documentados.
Una de estas olas fue la que golpeó al petrolero USS Ramapo (AO-12) de 17.000 toneladas, se encontró, el 7 de febrero de 1933 en el océano Pacífico, con una gran ola solitaria que según cálculos debía de medir 34 metros de altura.

(imagen vía Navsource)
El 12 de diciembre de 1978 se recibió un aviso de socorro confuso del buque de carga München de 37.100 toneladas, cuando los equipos de rescate llegaron a la zona no encontraron mas que los restos de un posible naufragio y entre ellos había un bote salvavidas vacío aún con los pescantes sujetos a él.

(imagen de doorduinjd vía shipspotting.com)
Parte de los restos incluido el bote parecía que hubieran sido sometidos a grandes presiones e impactos por la fuerza del agua, el bote en concreto iba instalado en el carguero a 20 metros sobre el nivel del mar. Las autoridades marítimas estimaron que el barco se hundió a causa de una sucesión de grandes olas causadas por una tormenta.
Este fenómeno de la naturaleza afecta a todos por igual, y el 11 de septiembre de 1995 una ola solitaria causada por el huracán Luis en el océano Atlántico alcanzó al transatlántico Queen Elizabeth 2, cuando navegaba a 200 millas al sureste de Newfoundland con 3.000 pasajeros a bordo. La suerte estuvo de su lado y el gran transatlántico pudo enfrentarse a ellas gracias a la rápida maniobra del capitán al lograr poner la proa hacia las olas.

(imagen del Museu Marítim de Barcelona)
El crucero de expedición Caledonian Star fue sorprendido, el 2 de marzo de 2001, por una ola solitaria de 30 metros de altura. El impacto le causó algunos daños como la rotura de cristales de las ventanas del puente de mando inutilizando los sistemas de navegación y comunicación pero no perdieron el gobierno del buque. Al rescate acudió el remolcador oceánico argentino ARA Alférez Sobral (A-9), llegando ambos a Ushuaia tres días después.

(Stan Shebs vía Wikimedia Commons)
Pero tal vez la más famosa fue la que inspiró una película llamada “La aventura del Poseidón”. Esa ola medía unos 28 metros de altura y alcanzó al transatlántico RMS Queen Mary en diciembre de 1942 con 16.000 soldados a bordo. El gran transatlántico de más de 80.000 toneladas estuvo a punto de zozobrar, inclinándose 52 grados lateralmente, por suerte consiguió volver poco a poco a su inclinación normal rozando el desastre.

Más información:
Imágenes y datos del crucero acorazado USS Tennessee / USS Memphis en la página web del Navsource
Más información del USS Tennessee / USS Memphis en el Dictionary of American Naval Fighting Ships (DANFS)
Las olas solitarias o rogue waves en la página web del National Geographic





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