La mañana del 17 de enero de 2024 hacía su entrada al puerto de Barcelona el patrullero Isla Pinto (P-84) de la Armada española. Esta era su primera escala al puerto de la ciudad Condal, y también era la primera visita de un buque de guerra en lo que llevamos de año.


Quedó atracado en el embarcadero de la Marina Vela próxima a la bocana norte del puerto y allí permaneció hasta el 20 de enero.

Esta nueva unidad de la Armada quedó abierta al público dos días por la mañana y tras el paso de la borrasca Juan, partió con rumbo a Cartagena.

El Isla Pinto es una de las últimas incorporaciones a la Armada, y ha estado realizando un curso de adiestramiento por la costa mediterránea y aguas de las islas Baleares. Antes de llegar a Barcelona recaló en el Arsenal de Cartagena en donde se le instalaron algunos equipos y su armamento. El 10 de enero llegaba al puerto de Palma y después fue a Mahón; tras esta escala en Barcelona volverá a Cartagena y de ahí navegará hacia Melilla.
El patrullero Isla Pinto
Forma parte de una serie de tres patrulleros construidos por Rodman Polyships en Moaña (Pontevedra), el primero es el Isla de León que navegó hasta 2022 para el Servicio de Guardacostas de la Junta de Galicia y ese mismo año fue cedido a la Armada por el Ministerio de Agricultura y Pesca. El segundo del tipo Rodman 66 es el Isla Pinto (P-84) y queda una tercera unidad por entregar.

El Isla Pinto desplaza 44 toneladas con una eslora de 20,5 metros y 4,9 metros de manga. Es propulsado por dos motores diésel MTU de 1.380 CV. de potencia que le dan 32 nudos de velocidad. Dotación, 10 tripulantes hasta un máximo de 16 personas. Está armado con una ametralladora de 12,7 mm. a proa y sus equipos electrónicos son dos radares de navegación y un sistema de vigilancia optrónico.

A su entrada al servicio a la Fuerza de Acción Marítima dependiente de Cartagena integrado dentro de la clase Toralla de patrulleros y su base queda establecida en Melilla. Su misión principal será la de realizar operaciones de vigilancia y seguridad marítima en las aguas territoriales de Melilla y mar de Alborán, del mismo modo que el resto de la flota de patrulleros de la Armada, realizará tareas de control del tráfico marítimo, vigilancia de pesca, protección del patrimonio arqueológico subacuático y protección del medioambiente.
La flota de patrulleros de la Armada
La Armada cuenta con una amplia flota para proteger los intereses de España en sus costas, esta flota está compuesta por unas 23 unidades de distintos tipos, desde patrulleros de altura, de vigilancia costera y vigilancia interior.
Dentro de esta flota de patrulleros tenemos a la clase Meteoro, que aunque en la Armada están calificados como «Buques de Acción Marítima» son patrulleros de altura. La serie la componen seis buques: Meteoro (P-41), Rayo (P-42), Relámpago (P-43), Tornado (P-44), Audaz (P-45) y Furor (P-46) y entraron en servicio entre 2011 y 2019. Los cuatro primeros están basados en el Arsenal Militar de Las Palmas de Gran Canaria y los dos últimos en Cartagena.

También son patrulleros de altura la clase Serviola que cuenta con cuatro unidades: Serviola (P-71), Centinela (P-72), Vigía (P-73) y Atalaya (P-74), que fueron entregados entre 1991 y 1992. Tienen sus bases en Ferrol, menos el Vigía que su base está en Puntales.

A la clase Serviola le sigue la Chilreu formada por tres barcos cuya misión principal es la vigilancia e inspección pesquera. Son los Alborán (P-62), Arnomendi (P-63) y Tarifa (P-64). Fueron construidos por Construcciones Navales Paulino Freire S.A. en Vigo (Pontevedra) entre 1993 y 2003.

La siguiente serie se la conoce cariñosamente como a los “tacañones”, son tres patrulleros supervivientes de la clase Anaga de los que se construyeron nueve patrulleros y tan solo quedan en activo tres, los: Tagomago (P-22), Medas (P-26) y Tabarca (P-28). Entraron en servicio a principios de los años ’80 y sus bases son Málaga, Puntales y Marín.

La clase Toralla fue construida por los Astilleros Viudes de Barcelona y está compuesta por el propio Toralla (P-81) y Formentor (P-82) a finales de la década de 1980. Ambos están basados en Cartagena.

Siguiendo el orden por veteranía llegamos al único superviviente de la serie ARESA o PVC-160. Se encargaron 23 unidades a los astilleros ARESA de Arenys de Mar y comenzaron a entregarse a partir de 1978. El patrullero P-114 es el único superviviente de la serie y tiene su base en el puerto de Ayamonte.

Por último llegamos al más veterano, el Cabo Fradera (P-201), un patrullero de vigilancia interior destacado en Tui. Entró en servicio en 1963 y es el tercer buque más vererano de la Armada, después del buque escuela Juan Sebastián de Elcano y el transporte Contramaestre Casado.


Más información:
El patrullero Isla Pinto en la página web de la Armada española
Artículo «La Armada tendrá tres patrulleras tipo Rodman 66» de Juan Carlos Díaz Lorenzo publicado en la página web de Puente de mando





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