La noche del 30 de noviembre de 2005 una pequeña embarcación lograba alcanzar el puerto de Barcelona, parecía un barco pesquero, pero no ejercía como tal y procedente del puerto de Denia llegó al puerto de la ciudad Condal en 40 penosas horas. Al entrar al puerto se les asignó un amarre temporal en el Muelle de Levante a popa del Naumon de la ‘Fura dels Baus’.

El Azart atracado en el Muelle de Levante
(imagen de Jordi Montoro)

El barco recién llegado era el Azart, un teatro itinerante que navega por el mundo ofreciendo intercambios culturales con artistas independientes con la locura como uno de sus principales valores, por eso ellos se enorgullecen de que su barco recibiera el nombre de «el barco de los locos.

El Azart aun existe, y aunque no navega, es un barco centenario. Nació para las tareas de transporte en 1918 en los astilleros de Pannevis en la localidad holandesa de Alphen aan den Rijn con el nombre de Welvaren II. Desplaza unas 158 toneladas con 25,5 metros de eslora, era propulsado por su aparejo y no dispuso de un motor de 110 HP. hasta 1925.

Llegada la guerra fue requisado por los alemanes, armado y empleado como buque patrulla, y terminada esta vuelve a la vida civil. Y en 1987 lo compra el actor August Dirks que lo transforma en el “barco de los locos”, con el que visitaron 200 puertos de 20 países.

El Azart en la actualidad aun sirve de teatro pero no en la mar, si no en tierra firme, más en concreto en la playa de San Mateo próximo a Mata en Ecuador, ahí se lo sacó del agua y ha quedado varado en un recinto llamado “Centro Cultural buque Azart” bajo el amparo de la Corporación Humor y Vida.

Más detalles sobre este barco en la entrada de este blog: El barco de los locos.

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