Naufragio del submarino A-2 en el puerto de Barcelona

El día 10 de abril de 1927 llegaban al puerto de Barcelona los submarinos Narciso Monturiol (A-1) y Cosme García (A-2) ambos iban escoltados por el Torpedero Nº 6, los tres buques procedieron a amarrar sus cabos en el Muelle de Barcelona. La flotilla procedía de la Estación Naval de Mahón, puerto en donde tenían su base bajo el mando del capitán de corbeta D. Antonio Alonso, su misión en la Ciudad Condal era meramente técnica. Durante dos meses serían sometidos a las rutinarias reparaciones que se efectuaban cada año en el dique seco del puerto y tendrían una duración de dos meses aproximadamente.

Extremadura_C.Garcia
El submarino Cosme García A-2 abarloado de costado al crucero Extremadura (Armada española)

La visita del submarino Cosme García (A-2) al dique seco no fue muy rutinaria, una vez bajado del carenero se registró un accidente que podía haber sido el primero con víctimas mortales del Arma Submarina Española, mucho antes del accidente y hundimiento del C-4, por fortuna y gracias a la profesionalidad de la dotación del submarino más la del personal portuario, tan solo quedó en un incidente.

El submarino Cosme García A-2

El submarino Cosme García (A-2) pertenecía a la clase F, también llamada Laurenti o clase A, de construcción italiana de los que se construyeron un total de 24 unidades entre 1916 y 1918 sin nombre y numeradas de la F-1 a la F-24.

La Armada española adquirió los submarinos denominados o con el numeral F-22, F-23 y F-24, renombrados en España como Narciso Monturiol (A-1), Cosme García (A-2) y (A-3) sin nombre, dentro de la clase A. Estos tres submarinos más el Isaac Peral fueron bautizados en honor a los pioneros españoles de la tecnología submarina y se convirtieron en los primeros submarinos del Arma Submarina de la Armada.

Tabla A

La clase F fue diseñada por el arquitecto naval Cesare Laurenti (1865-1921) y era una evolución de la anterior clase denominada Medusa. España no fue el único cliente de esta serie de submarinos, marinas de guerra de Portugal, Brasil, Suecia y Rusia, también se interesaron en la adquisición de algunas unidades.

La clase Laurentti fue una serie de submarinos fáciles de operar, muy maniobrables y económicos, tanto para su compra como para su mantenimiento. Eran ideales para navegar en aguas poco profundas y en mares cerrados como el Mar Adriático, no siendo muy apto para navegaciones en aguas abiertas como las del Atlántico, su cota habitual de inmersión era de unos 40 metros. Su estructura disponía de doble casco, externo y de presión, las secciones internas estaban divididas en diversos mamparos estancos separando la cámaras de torpedos, oficiales, control/maniobras, sala de máquinas y baterías. En cuanto a la parte externa tenía un diseño y una apariencia muy parecido a un barco torpedero.

El submarino Cosme García fue construido en los astilleros de FIAT San Giorgio en Muggiano  (La Spezia), siendo botado el 17 de junio de 1917 y dado de alta el 25 de agosto de 1917.

Perfil A-2
(Julio Martínez Pillet vía U-Modelismo.com)

Desplazaba 262 toneladas en superficie y 319 toneladas en inmersión, su eslora era de 45,63 metros por 4,22 metros de manga y 4,18 metros de puntal. Era propulsado por dos motores diesel FIAT 2C 216 más dos motores eléctricos Savigliano a dos ejes, velocidad máxima 12,3 nudos y 8 nudos en inmersión; autonomía máxima en superficie 1.300 millas náuticas a 9 nudos y/o 139 millas a 1,5 nudos en inmersión. Cota de inmersión 45 metros. Dotación, 26 tripulantes. Su armamento era de dos tubos lanzatorpedos de 450 mm. a proa con cuatro torpedos de reserva, más 1 cañón de 76 mm. y una ametralladora de 6,5 mm.

El naufragio

Además de la actividad comercial del puerto de Barcelona, los astilleros Nuevo Vulcano primero y Unión Naval de Levante más tarde, ofrecían a todos aquellos buques que lo necesitaran un servicio de carenado en el dique seco flotante y deponente disponible. Durante el año 1927 pasaron por el dique un total de 182 buques de todo tipo y nacionalidad, de los que 6 eran militares, estos fueron el crucero Rio de la Plata, los Torpederos números 6 y 17 y los submarinos Narciso Monturiol y Cosme García.

a2-bcn-1925
El submarino Cosme García A-2 en una visita anterior a Barcelona (vía Arma Submarina 100 años en imágenes)

El submarino A-2 subió a dique seco el día 19 de abril de 1927, finalizados los trabajos se puso a flote para pruebas en la mar. Estas pruebas se efectuaron la mañana del día 28 de junio para comprobar el estado de sus motores de combustión, una vez finalizadas amarró sus cabos de punta en el Muelle Nuevo frente a los astilleros de Nuevo Vulcano.

Al mediodía, cerca de las 2 de la tarde, se efectuaron más pruebas pero en el interior del puerto, esta vez se pretendía verificar el estado del sistema de válvulas compensadas de los tubos lanzatorpedos disparando con tan solo aire comprimido y sin carga de torpedo. Este simulacro de lanzamiento requería la apertura de las compuertas exteriores de los tubos y así se ejecutó abriendo la compuerta exterior del tubo lanzatorpedos de estribor para llenarlo de agua, sin razón aparente el mecanismo de bloqueo que impide que la compuerta exterior y la interior permanezcan abiertas a la vez no funcionó, por tanto al abrirse la compuerta exterior también se abrió la interior entrando en la cámara de torpedos un gran caudal de agua.

La tripulación que se hallaba en la cámara de torpedos intentó por todos los medios cerrar la compuerta interior, mas la fuerza del agua era tan fuerte que lo único que podieron hacer fue cerrar la compuerta que comunicaba con la cámara de oficiales a fin de controlar la inundación. A pesar de la dificultad, procuraron cerrar la compuerta interior del tubo lanzatorpedos y detener la entrada de agua, pero todos los esfuerzos fueron en vano, por lo que dirigieron todo su empeño en intentar cerrar la compuerta exterior, con un éxito parcial.

Perfil clase F
Secciones internas de un submarino de la clase Laurenti o F (vía Betason, XI Gruppo Sommergibili Atlantici)

Con el agua a la altura del pecho se procedió a asegurar lo máximo posible al submarino para minimizar los daños, previo al desalojo del mismo; se cerraron las escotillas de proa y la de recarga de torpedos, se sellaron los compartimentos estancos y se desconectaron las baterías, finalmente se cerró la escotilla de popa y la de la vela quedando el submarino sin tripulación y hundiéndose poco a poco por proa ligeramente escorado a babor.

En ese estado permaneció hasta que llegó la ayuda de la Junta de Obras del puerto y de otros buques de la Armada que se hallaban en las proximidades. Mediante dos grúas de 60 y 80 toneladas se intentó izar al submarino y estabilizarlo, durante estas operaciones se empezaron a oír algunas explosiones internas, apareciendo en la superficie algunas burbujas, gases y un humo con tono amarillento.

Una vez tuvieron estabilizado al submarino mediante las grúas, un buzo intentó taponar la compuerta exterior del tubo lanzatorpedos, sin éxito, por lo que se decidió izar al submarino por proa para dejar fuera del agua las compuertas de los tubos lanzatorpedos. Aislado el principal causante de la inundación, se comenzó el achique del agua mediante bombas y una vez el agua hubiera descendido lo suficiente, entraron miembros de la tripulación protegidos con máscaras antigás cedidas por el comandante del portahidros Dédalo surto en el puerto. La dotación, no sin riesgo a pesar de las máscaras, logró cerrar la compuerta interior del tubo lanzatorpedos y una vez asegurada y detenida la inundación las grúas volvieron a poner al submarino horizontal.

Cosme Garcia A-2 BCN_2
Rescate del submarino naufragado en el puerto de Barcelona (MJOP 1926-1929)

A la mañana siguiente ambas grúas depositaron al submarino A-2 sobre el agua dejándolo que flotara libremente, aunque seguía un poco escorado a babor. Al mediodía se condujo al submarino al dique flotante, quedando fuera del agua sobre los careneros a la espera que la atmósfera interior volviera poco a poco a ser respirable.

No se tuvo que lamentar ninguna pérdida humana pero si hubo heridos, aún con las máscaras de protección, no se pudo evitar que algunos tripulantes que entraron en el submarino para cerrar la compuerta interior del lanzatorpedos se intoxicaran levemente con los gases de cloro que emanaron de las baterías al contacto con el agua, estos heridos fueron asistidos por sanitarios del portahidros Dédalo.

En cuanto a la avería de las compuertas, se encontró un defecto en el sistema de bloqueo, defecto que para evitar que sucediera en el resto de la serie fue solventado lo más rápidamente posible.

Cosme Garcia A-2 BCN
El submarino Cosme García A-2 con el portahidros Dédalo al fondo (colección José de Dios)

En el periodo comprendido entre 1928 a 1929 el submarino Cosme Garcia (A-2) fue sustituido por el A-3 en la Estación Naval de Mahón. A mediados de 1929 los submarinos destacados en Mahón fueron los Isaac Peral A-0, Narciso Monturiol (A-1), Cosme García (A-2) y A-3, más el Torpedero Nº 6 y el transporte Almirante Lobo como buques de apoyo. La División de submarinos de Mahón fue disuelta en 1930, volviendo todos los submarinos a Cartagena. El submarino Cosme García A-2 causó baja en la Armada el 17 de diciembre de 1931.

Flotilla Submarinos_patch

 

Para saber más:
Revista General de Marina Tomo 101 página 239
Foro Betason, XI Gruppo Sommergibili Atlantici, submarinos clase F (italiano)
Memoria de la Junta de Obras del Puerto de Barcelona 1926-1929

El barco pez de Monturiol

La mañana del 23 de septiembre de 1859, emergía en las aguas del puerto de Barcelona un extraño pez de madera del cual tras abrirse una escotilla apareció un hombre, este hombre no era sino que don Narciso Monturiol y el extraño pez, el submarino Ictíneo I.

Ictineo I_replica
Réplica del «barco pez» Ictíneo I (Antoni Casinos Va)

Ante un público barcelonés atónito, esta embarcación submarina que su propio inventor bautizó Ictíneo I, fue el primero de la historia submarina de España y el primero de la historia mundial en muchos aspectos.

Monturiol
Narciso Monturiol

Narciso Monturiol Estarriol (1819-1885), era natural de Figueras en la provincia de Gerona, fue un ingeniero, intelectual, político e inventor. Según cuenta la leyenda, se inspiró en el diseño del Ictíneo I al presenciar la muerte de un recolector de corales. Su intención a partir de ese momento sería la de diseñar una nave capaz de sumergirse y recolectar dichos corales manteniendo en todo momento la seguridad de recolector que viajaría y operaria el submarino.

El Ictíneo I

La etimología del nombre del submarino, Ictíneo I, proviene de combinar las palabras griegas Ichtus (pez) y naus (nave). Este submarino fue construido en los astilleros barceloneses de Nuevo Vulcano siendo botado el 28 de junio de 1859, desplazaba 10 toneladas, con unas dimensiones de 7 metros de eslora por 2,5 metros de manga y 3,5 metros de calado. Su cota de inmersión en pruebas era de 50 metros aunque estaba diseñado para alcanzar los 500 metros. Para ello, como en los modernos submarinos, disponía de dos cascos, el casco exterior de madera con revestimientos de cobre con forma de pez, y el casco interior o de presión con una capacidad de 7 m3 o de cuatro personas de capacidad, entre ambos estaban ubicados los tanques de flotación accionados por aire comprimido, un depósito de oxigeno y otro de hidrógeno.

Una de las características innovadoras del Ictíneo I que destacaba notablemente frente a los otros submarinos y sumergibles existentes de la época, fue la máquina generadora de oxígeno y purificadores de aire que inventó Monturiol. Mediante este ingenio, les garantizaba la independencia de la atmosfera exterior y la consiguiente supervivencia en el interior del submarino, llegando a tener una autonomía de aire respirable en algunas ocasiones en inmersiones de prueba de hasta 6 horas.

Su propulsión era mediante la fuerza humana accionada por manivelas por 3 o 4 hombres, su hélice de palas planas le daba una velocidad de 3 nudos y el control del submarino se conseguía mediante unas vejigas orientables y un timón en la popa.

Ictineo I_replica_2
Detalle del Ictíneo I (Antoni Casinos Va)

Con todo ello Monturiol ya había realizado casi 60 inmersiones de prueba, pero fue ese día de septiembre de 1859 en Barcelona, cuando lo presentó al público ante una gran expectación de las autoridades civiles, militares y la ciudadanía de Barcelona. La demostración tuvo una duración de 2 horas y 20 minutos, navegando por el puerto en inmersión hasta una profundidad de 20 metros y completamente aislado de la atmosfera exterior, cosa que extrañó mucho al público que lo observaba.

El 7 de marzo de 1861 realizaría la misma prueba de navegación en Alicante, con autoridades estatales presentes como el ministro de Marina Juan de Zavala o el de Fomento Antonio Cánovas del Castillo. En esta ocasión en Alicante Monturiol intentó captar la atención del gobierno español para lograr financiación para el nuevo submarino en el que ya estaba trabajando.

Aún habiendo demostrado las capacidades del Ictíneo I, el éxito de la demostraciones fue parcial, por un lado despertó la curiosidad de la opinión pública pero por otro se consideró al submarino poco útil. Un caso similar al sucedido con el submarino del inventor Robert Fulton, en donde tanto el Almirantazgo británico como la Marina de guerra francesa consideraron que “el submarino era un medio poco honorable de hacer la guerra”. Claro que la intención de Monturiol era utilizar el submarino para fines industriales como el recolectar corales, aunque no descartaba del todo un uso militar.

A pesar de ello Narciso Monturiol no cejó en su empeño de mejorar su invento, y por medio de una carta solicitando colaboración popular en la prensa, pretendía conseguir el dinero suficiente para poder desarrollar un modelo nuevo de submarino. Sorprendentemente consiguió recaudar 300.000 pesetas de la época y con ellas fundó la empresa “La Navegación Submarina”.

La intención de esta nueva empresa era la de desarrollar un submarino más avanzado y grande que el Ictíneo I, para la explotación industrial del fondo marino y la investigación científica con fines pacíficos como objetivo principal y obviamente sin descartar el uso militar con algunas variaciones en su diseño.

El Ictíneo II

Para la construcción y el desarrollo de este segundo submarino Monturiol contó con la ayuda del arquitecto naval Juan Monjo y el ingeniero industrial José Pascual, responsable del diseño del sistema de propulsión.

Replica Ictineo II
Réplica del Ictíneo II antes de ser instalado en la plaza que lleva su nombre (Antoni Casinos Comas)

El nuevo submarino se lo bautizó a Ictíneo II y fue botado en Barcelona el 2 de octubre de 1864. Desplazaba 46 toneladas, sus dimensiones de 14 metros de eslora, por 2 metros de manga y 3 metros de calado.

Disponía de una innovación tecnológica en materia de propulsión que no se utilizaría a pleno rendimiento hasta prácticamente 80 años más tarde. El Ictíneo II era propulsado por una maquina a vapor que no utilizaba los combustibles clásicos como petróleo o carbón, si no que el combustible empleado era una combinación de magnesio, peróxido, zinc y cloruro de potasio que combinados reaccionaban generando calor para la producción de vapor, de la combustión de estos químicos se obtenía otro elemento necesario para el submarino, el oxigeno, útil para la respiración de la tripulación y la iluminación. Por lo tanto, Monturiol y su equipo inventaron la propulsión anaeróbica, completamente independiente del aire del exterior. Esta máquina de vapor le daba al Ictíneo II hasta 4,5 nudos de velocidad.

Ictineo_plan
Ictíneo II

Este sistema de propulsión fue utilizado más adelante por los submarinos de la Kriegsmarine, primero por el prototipo V-80 en 1940 y en 1943 por los submarinos del tipo XVII. En la actualidad este sistema, con algunas variaciones, sigue plenamente operativo como alternativa a la propulsión nuclear.

 

subs_compo
Submarinos tipo V-80 (izquierda) y tipo XVII (derecha)

El interior tenía una capacidad de 29 m³ para acomodar hasta 20 personas. Su cota de inmersión no podía superar los 30 metros, aunque disponía al igual que el Ictíneo I de dos cascos, externo y de presión, en pruebas se detectaron algunos problemas de estanqueidad. Por tanto el Ictíneo II se convirtió por derecho propio en el primer submarino de la historia en ser propulsado por un motor de combustión además de disponer de una atmosfera interior completamente independiente del exterior.

Las exhibiciones y pruebas del submarino fueron todo un éxito, mas no lo fue tanto la compañía de “La Navegación Submarina” que quebró en 1864. Ante la falta de dinero y de apoyos Monturiol abandonó el proyecto del Ictíneo para siempre.

Monumento 1
Monumento a Monturiol en el centro de Barcelona (Antoni Casinos Va)

A partir de 1868 Narciso Monturiol volvió a la actividad política, y también a la de inventor. Sus dos submarinos no tuvieron mejor destino, el Ictíneo I resultó destruido al ser arrollado por un barco mercante estando atracado en puerto mientras se encontraba en estado de abandono, al Ictíneo II Monturiol ordenó desguazarlo. Parecía que la mala suerte lo perseguía, murió arruinado en 1885.

En memoria de Monturiol

Aunque es evidente que ninguno de los “peces-barco” sobrevivió, actualmente hay construidas dos réplicas de los Ictineo. El Ictíneo I se halla en exposición permanente en la entrada del Museo Marítimo de Barcelona, en cuanto al Ictíneo II se encontraba a la vista de la ciudadanía y de los actos vandálicos de otros, en la plaza del Ictíneo, entre el Muelle de Bosch y Alsina y el Muelle de España. Hace unos años fue retirado de su sitio.

En el año 1993 se filmó una película llamada “Monturiol, el señor del mar”, dirigida por Francesc Bellmunt e interpretada por Abel Folk como Monturiol. En esta película se puede observar a las réplicas de los Ictíneos navegando tal y como debió ser allá por 1859 y 1864.

Ictineo I_2
Fotograma de la película, recreación de la prueba de inmersión del Ictíneo I en Barcelona

Vídeo reportaje del «como se hizo» la pellícula «Monturiol senyor del mar» vía perfil de Pere Compte vía Youtube)

Y en este otro un poco más corto (vía perfil del Arxiu Port de Tarragona vía Youtube)

Los otros inventores españoles

Coetáneos españoles de Monturiol se encontraban los inventores Cosme García Sáez (1818-1874), Antonio Sanjurjo (1837-1919) e Isaac Peral (1851-1895).

El «Garcibuzo»

Cosme García diseño y construyó un submarino llamado el “Garcibuzo” en Barcelona por la “Maquinista Terrestre y Marítima”, siendo probado en Alicante el 4 de agosto de 1860. Como Monturiol, no obtuvo ningún apoyo del gobierno de España, su hijo Enrique García lo ofreció al  gobierno español durante la guerra hispano-estadounidense, sin éxito.

Garcibuzo_compo
Cosme García y su «Garcibuzo»

El boya-submarino

Antonio Sanjurjo construyó un submarino, o como lo llamaban entonces “boya-submarino”, en 1898 con objeto de defender el puerto de Vigo en caso de ataque estadounidense. Las pruebas del sumergible llamado Sanjurjo, se realizaron con éxito el 12 de agosto de 1898 en el mismo Vigo. Tenía un desplazamiento de 4,25 toneladas, y unas dimensiones de 5,20 metros de eslora y un puntal de 3,75 metros. Su propulsión era manual con una velocidad máxima de 2 nudos y una autonomía de 5 horas, su cota de inmersión era de 20 metros y su dotación de 3 tripulantes. Para la defensa del puerto disponía iba equipado con 2 minas de contacto.

Sanjurjo_compo
Antonio Sanjurjo y su «boya-submarino» Sanjurjo.

El submarino de Peral

Por último y aunque merece un artículo aparte mencionaré al científico y militar español Isaac Peral (1851-1895), considerado por muchos el inventor del submarino moderno. A diferencia del Ictíneo II mucho más parecido en diseño, el submarino de Isaac Peral ya disponía de elementos modernos. Estaba construido en acero con propulsión eléctrica iba armado con tres torpedos, su cota de inmersión era de 80 metros y estaba tripulado por 12 personas; tenía una nada desdeñable autonomía de 396 millas náuticas a 3 nudos aunque su velocidad máxima era de 10 nudos. Habiendo superado todas las pruebas, la Armada consideró que su autonomía no era la adecuada, y el programa quedó cerrado.

Peral_compo
Isaac Peral con su submarino

El legado

Paradójicamente los primeros submarinos de la Armada española llevaron los nombres de estos inventores españoles, aunque ninguno de estos submarinos era de construcción nacional. El primero el Isacc Peral era de construcción norteamericana, el resto de construcción italiana del tipo F o Laurenti eran los A-1 Narciso Monturiol, A-2 Cosme García y A-3 sin nombre, todos ellos entraron en servicio en la Armada en 1917.

En el año 2007 la empresa Ictineu Submarins S.L. a través de un programa de Micromecenazgo construyeron el mini submarino Ictineu 3, destinado principalmente a la investigación científica y a tareas submarinas de diversa índole. Tiene un desplazamiento de 5 toneladas, y sus dimensiones son de 4,8 metros de eslora, 1,9 metros de manga y puntal de 2,8 metros. Su propulsión es eléctrica con una autonomía de 10 horas. El habitáculo hay espacio para acomodar a tres personas, 1 tripulante más dos pasajeros y su cota de inmersión máxima es de 1.200 metros.

Actualmente se encuentra en construcción una nueva serie de cuatro submarinos para la Armada española, la serie S-80, para substituir a los veteranos de la serie S-70. Con esta nueva serie de submarinos la Armada española les dará a cada uno de ellos los nombres de los precursores de la invención e incorporación del submarino en España tal y como hizo con los primeros, estos nombres son: Isaac Peral (S-81), Narciso Monturiol (S-82), Cosme García (S-83) y Mateo García de los Reyes (S-84). La propulsión de estos cuatro submarinos constará de la AIP o Propulsión Independiente del Aire, basada, al menos sus principios, en la que inventó el equipo de Narciso Monturiol 153 años atrás.

Ictineo II Monturiol
Monturiol el «senyor del mar» con el Ictíneo II

 

Un pequeño barco muy atareado

El día 5 de marzo de 1966 entraba en visita de cortesía el buque de rescate submarino USS Petrel ASR-14 al mando del teniente comandante Max Alan Harrell, escala habitual con marinos ya habituales en Barcelona desde que se estableció el puerto de la ciudad Condal como base de descanso de las unidades de la Sexta Flota norteamericana, pero esta escala tenía algo especial.

USS_Petrel_2
USS Petrel ASR-14 (imagen vía Navsource.org)

Pocas semanas antes el USS Petrel participó de manera muy activa en la recuperación y traslado de una de las cuatro bombas que cayó al mar en lo que se llamaría “el incidente de Palomares”

El USS Petrel ASR-14 es el tercer buque en llevar este nombre de un ave marina, pertenecía a la clase Chanticteer construido en los astilleros norteamericanos de Savannah Machinery and Foundry Co. en Savannah (Georgia), siendo botado el 26 de septiembre de 1945 y dado de alta el 24 de septiembre de 1946.
Tenía un desplazamiento de 1.809 toneladas, con una eslora de 76,61 metros por 13 metros de manga y 4,3 metros de calado. Lo propulsaban cuatro motores diesel General Motors modelo 12-567 de 3.000 shp. a un eje, su velocidad máxima era de 14,5 nudos.
Su armamento era de tipo defensivo con 1 montaje sencillo de 76 mm. y 4 sencillos de 20 mm. Su dotación, 63 tripulantes.

El día 17 de enero de 1966 un bombardero estratégico B-52G mientras repostaba combustible de un avión KC-135 sobre Palomares, colisionó contra el avión nodriza destruyéndose ambos aparatos. En la colisión perecieron los cuatro tripulantes del avión KC-135, más tres tripulantes del bombardero, los otros cuatro lograron salvarse.

B52_KC135
Avión cisterna KC-135 y bombardero B-52 repostando en vuelo

El B-52G, proveniente de la frontera turco-soviética se dirigía a su base de Seymour Johnson en Carolina del Norte. Su carga bélica consistía en cuatro bombas termonucleares B-28 o Mk. 28 modelo 5 de caída retardada con paracaídas, con una potencia explosiva cada bomba de 1,45 megatones. Tres cayeron en tierra y una en el mar. De las tres bombas que cayeron a tierra, una se encontró en relativo buen estado cerca de la desembocadura del rio Almanzora; las otras dos debido al impacto detonaron la carga explosiva que inicia la detonación nuclear, la explosión esparció materiales radiactivos en una amplia zona, una se encontró en un solar del pueblo y la otra en una sierra aledaña.
La última bomba se presupone que durante la caída se le desplegó el paracaídas y cayo suavemente en el mar.

B28
Bomba atómica del tipo B28

El 22 de enero de 1966 la Fuerza Aérea norteamericana (USAF) contacta con la marina de los Estados Unidos (US Navy) para que le ayude a recuperar la bomba caída al mar, esta operación queda al mando del realmirante L.V. Swanson, el capitán Willard Franklyn Searle y el doctor John P. Craven, este último diseñó un plan matemático para la localización de la bomba.

 

En principio se sabía donde había caído la bomba aproximadamente gracias a un pescador que faenaba por la zona y vio como caía. Este pescador era Francisco Simó Orts o también llamado “Paco el de la bomba”.

paco_bomba
Francisco Simó Orts o «Paco el de la bomba»

En la supuesta zona de caída se desplegaron los dragaminas norteamericanos USS Pinnacle MSO-462, en donde iba embarcado “Paco el de la bomba” que guio al buque hasta el lugar de la caída, y el USS Sagacity MSO-469. El artefacto nuclear fue localizado por el sonar del USS Pinnacle y confirmado por el del USS Sagacity.

A partir de este momento se organiza el dispositivo para rescatar a la bomba, al mando del rescate está el capitán Willard Franklyn Searle, ingeniero y buzo. Los buques encargados de transportar y dar soporte a los buzos fueron los USS Hoist ARS-40, USS Petrel ASR-14 y USS Tringa ASR-16. Casualidad o no, los USS Hoist y USS Petrel un año antes habían estado realizando ejercicios de recuperación de misiles Polaris, ASRCOC y SUBROC, por lo que ya tenían experiencia en el rescate de este tipo de ingenios.
Los buzos realizaron inmersiones a cotas de entre 37 a 110 metros pero la bomba se hallaba a 880 metros de profundidad, por lo que se necesitaba otro tipo de medio para llegar a ella.

Desde los Estados Unidos y a bordo del buque de asalto anfibio USS Plymouth Rock LSD-29, llegaron dos mini submarinos, el DSV Alvin y el Aluminaut, con ellos pretendían llegar a esa profundidad, verificar el estado de la bomba además de evaluar el método para para subirla a la superficie.

Alvin_(DSV-2)_port_bow_view
DSV Alvin

El mini submarino Alvin fue construido en 1964 por General Mills Electronics Group en Minneapolis (Minnesota), tiene un desplazamiento de unas 17 toneladas y una eslora de 7,1 metros. Es de propulsión eléctrica, con una velocidad máxima de 2 nudos y una autonomía de 72 horas para tres tripulantes. Su cota de inmersión en pruebas es de 6.500 metros.
A fecha de hoy el DSV Alvin sigue en servicio, es operado normalmente por la US Navy y la Institución Oceanográfica Woods Hole.

Aluminaut
Mini submarino Aluminaut

El Aluminaut construido en 1964 por Reynolds Metals Company, fue el primer submarino construido enteramente de aluminio del mundo. Desplazaba 80 toneladas y tenía una eslora de 16 metros. La propulsión eléctrica le daba una velocidad de 2 nudos y una autonomía de 32 horas, su dotación era de 3 tripulantes y de 3 a 4 científicos. Su cota de inmersión, 4.600 metros.
El mini submarino se retiró del servicio activo en 1970, y permanece conservado como buque museo en el Museo de Ciencia de Virginia en Richmond.

CURV-I
CURV-I

Después de dos meses y medio los mini submarinos localizaron por fin la bomba y se procedió a su rescate. Para ello se utilizó un mini submarino no tripulado llamado CURV-I (Cable Controlled Underwater Recovery Vehicle o vehículo submarino de recuperación controlado por cable) dirigido desde el USS Petrel, este tipo de mini submarinos se utilizan principalmente para recuperar torpedos en el fondo del mar lanzados en prácticas de tiro.

 

El 23 de marzo de 1966 un submarinista del USS Hoist fue herido de gravedad al soltarse un cable durante las operaciones de rescate, ese cable prácticamente le seccionó la pierna por debajo de la rodilla, el submarinista herido era Carl Brashear. La historia de este submarinista inspiraría la película “Hombres de honor” del año 2000.

El 7 de abril de 1966 mediante el CURV-I y asistido por submarinistas se consiguió recuperar la bomba y depositarla en la cubierta de popa del USS Petrel. Desde Nápoles se desvió al buque de apoyo USS Cascade AD-16 en donde se trasladó la bomba para ser llevada de vuelta a los Estados Unidos.

CURV-I_H-bomb_Petrel
Bomba recuperada a bordo del USS Petrel (imagen vía Navsource.org)

A pesar de que el ejército norteamericano, descontaminó las aéreas en donde cayeron las bombas en tierra, aun quedan amplias zonas contaminadas en toda la zona y así seguirán durante varios miles de años.

manuel_fraga_baño_palomares
Icónica imagen de Manuel Fraga bañándose en las playas de Palomares con el fin de aumentar la confianza al turismo y a la población local

El USS Petrel colaboraría en más misiones de rescate en el fatídico año de 1968 en donde desaparecieron cuatro submarinos de distintas naciones: el INS Dakar israelí, el francés FS Minerve S-647, el norteamericano USS Scorpion SSN-589 y el soviético K-129.

Compo_subs
INS Dakar – FS Minerve – USS Scorpion

El INS Dakar desapareció el 9 de enero de 1968, se hundió por causas desconocidas sin ningún superviviente. No se localizaría el pecio del submarino hasta 31 años después entre Chipre y Creta. En 1999 se recuperaría parte de la vela para ser expuesta en el Museo Naval de Haifa.

El submarino francés FS Minerve S-647 desapareció el 27 de enero de 1968 con 52 tripulantes. En esta operación de rescate participó un amplio dispositivo de la marina de guerra francesa incluyendo al portaaviones francés FS Clemenceau R-98 y los mini submarinos SP-350 Denise y Archimède supervisado por el científico Jacques Costeau, por parte de la US Navy fueron los buques USS Mizar T-AGOR-11 y USS Petrel. La única pista que se tiene de su posición fue una anomalía en los sismógrafos de la zona próxima a la base naval de Tolón, se supone que esa anomalía indica el momento de la posible implosión del submarino a unos 20 kilómetros al sur de la base. El Minerve a fecha de hoy aun no ha sido localizado.

Por último el USS Scorpion SSN-589 desapareció el 27 de mayo de 1968 con 89 tripulantes sin ningún superviviente, localizado a mas de 3.000 metros de profundidad a 400 millas al sur oeste de las islas Azores con signos evidentes de una implosión al cruzar la profundidad de aplastamiento, la sala de máquinas se encontraba 15 metros adelantada desde su posición hacia la proa.

El buque de rescate submarino USS Petrel ASR-14 fue dado de baja el 30 de septiembre de 1991 y en el año 2003 fue vendido para desguace.

USS_Petrel_patch