Espías, submarinos y el puerto seguro de Barcelona

El día 13 de abril de 1916 llegaba al puerto de Barcelona el vapor correo Mallorca al mando del capitán don Jaime Estarellas de la compañía Isleña Marítima, el vapor provenía del puerto de Palma de Mallorca del que había zarpado la noche anterior. A bordo del mismo, además de su carga habitual, se hallaban una veintena de náufragos del mercante con bandera inglesa SS Orlock Head, víctima de un encuentro con un submarino desconocido a unas 65 millas al suroeste de Barcelona.

28164F Vapor Mallorca
Postal del vapor correo Mallorca (28164F Museo Marítimo de Barcelona)

En otros tiempos este debía de haber sido un viaje de rutina mas en plena Primera Guerra Mundial y después de haberse declarado la guerra submarina sin restricciones, ninguna ruta marítima cerca de las zonas beligerantes ni de puertos neutrales era segura.

Espías en Barcelona

Tras el estallido de la Primera Guerra Mundial, España se declaró neutral no tomando parte activa directamente en este primer gran conflicto global, aunque sí lo hizo de manera indirecta a través de su industria. Los países beligerantes debieron de transformar la producción de sus industrias nacionales para la manufactura civil y destinarlas a la producción de material militar, así como sus flotas mercantes pasaron también a control gubernamental y utilizados para el transporte de armas y pertrechos de guerra.

Países neutrales como España, Dinamarca, Holanda, Noruega o Suecia, supieron aprovechar el momento y hallar beneficios de tan cruel guerra. Evidentemente estas naciones pronto se ofrecieron a producir y a transportar todo aquel producto necesario para el funcionamiento de cualquier nación. En el caso español, el sector industrial comenzó a exportar todo tipo de productos manufacturados así como alimentos y materias primas principalmente a Francia y a Reino Unido.
Algunas navieras españolas como Sota y Aznar, Casa Pinillos, Ybarra y Cía. y en Barcelona la naviera creada de Hijos de J. Tayà encontraron la manera de aprovechar la necesidad de los países beligerantes del bando aliado y hacer negocio de ello.

Puerto de Barcelona_1
Vista parcial del puerto de Barcelona entre 1918 a 1920 (AFCEC)

La ciudad de Barcelona no fue menos, dentro de territorio neutral con un puerto seguro en donde recalar, la ciudad Condal estaba integrada dentro del circuito de la red de información y espionaje alemana y de contraespionaje Aliada juntamente con Madrid, San Sebastián y Bilbao. Esta red de espías utilizaba todo tipo de información, métodos y locales de la ciudad como podría ser el hotel Cuatro Naciones lugar en el que se alojaron todo tipo de agentes de ambos bandos, o los prostíbulos como el “Madame Petit” en donde cualquier dato que se les pudiera extraer a los clientes se convertía en una valiosa información que intercambiar, sin olvidar todos aquellos cafés y cabarets de nueva apertura ubicados en los alrededores de las Ramblas de Barcelona.
Estas redes eran coordinadas por los mejores servicios de espionaje internacional como podría ser el espía alemán Isaac Ezratty también conocido por su nombre de Barón Von Rolland o el MI6 inglés, sin olvidar al policía Manuel Bravo Portillo.

Hotel Cuatro Naciones
Vista actual del hotel Cuatro Naciones en el número 40 de La Rambla (Google)

Todo ello amenizado por el tráfico de armas, los pistoleros y la frenética actividad portuaria con buques de todas las nacionalidades y procedencias, actividad seguida muy de cerca por los submarinos de la marina imperial alemana y austriaca que obtenían muy buena información de los agentes afincados en Barcelona para seleccionar a sus objetivos.

La guerra submarina sin restricciones

A finales de 1914 el bloqueo naval ejercido por los Aliados a las rutas comerciales que se dirigían hacia Alemania era total, el bando Aliado llegó a considerar los cargamentos de alimentos para la población civil alemana como contrabando de guerra, por tanto, se forzó a una situación límite al gobierno alemán. Como represalia el canciller alemán ideó un nuevo tipo de doctrina militar tomando como punta de lanza a los submarinos, esta fue la llamada “guerra submarina sin restricciones”, esta doctrina era simple, los comandantes de los submarinos alemanes y austriacos tenían permiso de disparar sin previo aviso a cualquier buque de guerra, mercante o de pasajeros tanto Aliado como neutral en cualquier parte del mundo.

Mapa Zonas Peligrosas
Mapa con las zonas más peligrosas para la navegación

Esta guerra sin restricciones pronto se expandió desde las aguas del Mar del Norte a las aguas territoriales inglesas, en el continente americano y en las remotas aguas congeladas del Ártico y especialmente en el concurrido Mar Mediterráneo agravado con la entrada de Italia a la guerra en mayo de 1915 uniéndose a la Triple Entente.

Desde sus bases en Kotor (Montenegro) y en Pula (Croacia) fueron desplegados diversos submarinos alemanes y austriacos, de todos ellos destacan cinco, los llamados de la Flota de los 30 por pertenecer a la serie del Tipo 31 con los numerales SM U-33, SM U-34, SM U-35, SM U-38 y SM U-39.

Algunos integrantes de esta flota poseen récords de hundimientos de buques y tonelaje difícilmente superables, como el SM U-35 poseedor del record absoluto de toda la historia naval con un máximo de 226 buques hundidos y un monto de 538.498 toneladas echadas a pique. Sin olvidar a los SM U-38 y SM U-39, estos tres submarinos hundieron un total de 1.244.204 toneladas en tres años de guerra.

THE GERMAN NAVY IN THE MEDITERRANEAN, 1914-1918
Submarino SM U-35 aproximándose a la base de Cattaro, nótese el mástil con las pequeñas banderitas simbolizando cada uno de sus hundimientos en la última patrulla (IWM Q53025)

No obstante el protagonista de esta historia es el submarino desconocido que hundió al mercante inglés SS Orlock Head y que más tarde fue identificado como el SM U-34 al mando del capitán Claus Rucker.

El SM U-34

Este submarino pertenecía a la clase o serie Tipo 31 de los que se construyeron 11 unidades entre 1912 a 1915. El Tipo 31 era un submarino oceánico con doble casco similar a los Tipo 23 y 27. Fue construido en los astilleros alemanes Friedrich Krupp Germaniawerft en Kiel, siendo botado el 9 de mayo de 1914 y entregado el 5 de octubre del mismo año.

SM U 35 perfil

Desplazaba 685 toneladas en superficie y 878 en inmersión; sus dimensiones eran de 64,70 metros de eslora por 6,32 metros de manga y 3,56 metros de calado.

Era propulsado por dos motores diesel de 1.825 shp. más dos motores eléctricos Siemens-Schuckert de 883 kW. a dos ejes, su velocidad máxima en superficie era de 16,4 nudos y en inmersión de 9,7 nudos; su autonomía máxima era de 8.790 millas náuticas en superficie a 8 nudos y de 80 millas náuticas en inmersión a 5 nudos. Cota de inmersión en pruebas de 50 metros. Dotación 35 tripulantes.

Su armamento constaba de cuatro lanzatorpedos de 500 mm. dos a proa y dos a popa para 6 torpedos, más un cañón de 88 mm. SK/30 en 1916 y en 1917 fue sustituido por uno de 105 mm. SK L/45

THE GERMAN NAVY IN THE MEDITERRANEAN, 1914-1918
Submarino SM U-35 prácticamente idéntico al SM U-34 (IWM Q53032)

A su entrada al servicio activo bajo el mando del capitán Claus Rucker fue asignado a la Segunda Flotilla de submarinos hasta agosto de 1915, ese mismo verano fue enviado al Mar Mediterráneo junto con los submarinos de la Flota de los 30 donde desde su nueva base en Pula (Croacia) ejecutarían la nueva doctrina naval de la guerra submarina sin restricciones.

El hundimiento del SS Orlock Head

El SS Orlock Head era un mercante construido por los astilleros ingleses Irvine’s Shipbuilding & Dry Docks Co. Ltd. en West Hartlepool, siendo botado el 30 de septiembre de 1913. Desplazaba 1.945 toneladas de registro bruto y sus dimensiones eran de 86,31 metros de eslora por 12,22 metros de manga y 5,66 metros de calado. Su primer y único propietario fue la compañía escocesa Ulster SS CO. (Head Line).

Según el relato de los náufragos, mientras realizaban su ruta comercial entre Génova a Glasgow con escala en Valencia, la tarde del 11 de abril de 1916 el SS Orlock Head fue interceptado por un submarino en superficie que les obligó a detener el barco después de haberles disparado con su cañón de cubierta, el disparo impactó en la popa del navío.

 

Submarino en batalla
Submarino alemán abriendo fuego con su cañón de cubierta (The National Archives)

Tras abarloarse al costado del mercante inglés, se les requisó la documentación y les invitaron a abandonar el barco en diez minutos, este es el tiempo que tardaron los marinos del submarino en colocar las cargas explosivas en las bodegas del mercante, después de detonar las cargas y para acelerar su hundimiento también se sirvieron de la ayuda del cañón del submarino.

Los 28 supervivientes quedaron alojados en dos botes salvavidas que fueron recogidos por los vapores Mallorca y Villena y transportados a Barcelona.

IWM (Q 53063)
La tripulación de un buque mercante aliado abandonando el navío después de ser apresado por un submarino alemán, de modo similar habría sido con el SS Orlock Head (IWM Q53063)

Este tan sólo fue uno de los múltiples casos de hundimiento de mercantes que tuvieron lugar el mes de abril de 1916, en donde un sólo submarino, el alemán SM U-34 campó a sus anchas frente a las costas de Túnez, Argelia y España, hundiendo en un mes nueve buques mercantes con banderas de Francia, Reino Unido y Rusia, con un total de 28.749 toneladas echadas a pique.

La prensa barcelonesa y nacional iba repleta de noticias referentes a la actividad submarina alemana y austriaca frente a las costas españolas, noticias que sólo podían llegar a través de los buques que recalaban en el puerto de Barcelona y de las experiencias de los náufragos supervivientes de los hundimientos. Así fue como entre los días 11 y 12 de abril de 1916 los vapores Mallora, Villena y Jaime II llegaron a la ciudad Condal con supervivientes de los buques Angus, Orlock Head y Vega, a través de su relato llegó la noticia de que un submarino, entonces desconocido, operaba con total libertad en el triángulo comprendido entre Valencia, Islas Baleares y Barcelona.

Frente a esta nueva amenaza submarina pronto se destinaron esfuerzos por lograr detectar a estos buques bajo el agua con la suficiente antelación para anticiparse a su ataque.
Mediante unos primitivos hidrófonos se podía detectar la presencia de un submarino enemigo a una distancia de entre 2.500 a 8.000 metros, para una vez detectado proceder a su destrucción mediante cargas de profundidad.
Otro sistema que fue probado era el llamado Ries, su funcionamiento era similar a los modernos sonares, mediante un altavoz situado en la proa bajo el agua que emitía sonidos a la espera de alcanzar a un objetivo submarino, al rebotar en ellos el retorno era escuchado por dos micrófonos y amplificado, los técnicos sabiendo la velocidad y la propagación del sonido bajo el agua y aplicando un sencillo cálculo matemático conseguían averiguar la ubicación y el rumbo del submarino detectado.
Los buques dedicados a las tareas antisubmarinas normalmente eran destructores o torpederos, y en algunos casos como en la Royal Navy pequeños buques mercantes modificados y denominados “Q Ships” o Buques Q.

SS Liberator
Otro método para la lucha antisubmarina era mediente el camuflaje “dazzler”, imagen del transporte SS Liberator (NH 102006 Naval History and Heritage Command)

Si el buque atacado era un mercante solitario poco o nada se podía hacer contra esta amenaza salvo poner el buque a toda máquina.

La última patrulla

El submarino SM U-34 continuó su carrera destructora por el Mar Mediterráneo, su zona de patrulla fue el Mediterráneo Occidental, logrando hundir hasta el 9 de septiembre de 1918 a 119 barcos con un tonelaje total de 257.652 toneladas, bajo los tres capitanes que lo comandaron: Claus Rucker, Johannes Klasing y Wilhelm Canaris.

El 18 de octubre de 1918 el submarino SM U-34 al mando del capitán Johannes Klasing salió a navegar por última vez, poco o nada se sabe de su destino, supuestamente fue hundido mediante cargas de profundidad lanzadas desde HMS Privet (ex Island Queen) un Buque Q de la Royal Navy, el 9 de noviembre de 1918 cerca de Gibraltar, perdiéndose con él a toda su tripulación.

U-Boot

 

Más información:
Diario El Imparcial de Madrid del día 14 de abril de 1916
La guerra secreta del Mediterrani de Josep M. Castellví
Artículo de Jose María Treviño Ruiz “La Guerra Naval Submarina, 1914-1918” en la Revista General de Marina de agosto-septiembre de 2014

Naufragio del submarino A-2 en el puerto de Barcelona

El día 10 de abril de 1927 llegaban al puerto de Barcelona los submarinos Narciso Monturiol A-1 y Cosme García A-2 ambos iban escoltados por el Torpedero Nº 6, los tres buques procedieron a amarrar sus cabos en el Muelle de Barcelona. La flotilla procedía de la Estación Naval de Mahón, puerto en donde tenían su base bajo el mando del capitán de corbeta D. Antonio Alonso, su misión en la Ciudad Condal era meramente técnica. Durante dos meses serían sometidos a las rutinarias reparaciones que se efectuaban cada año en el dique seco del puerto y tendrían una duración de dos meses aproximadamente.

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El submarino Cosme García A-2 abarloado de costado al crucero Extremadura (Armada española)

La visita del submarino Cosme García A-2 al dique seco no fue muy rutinaria, una vez bajado del carenero se registró un accidente que podía haber sido el primero con víctimas mortales del Arma Submarina Española, mucho antes del accidente y hundimiento del C-4, por fortuna y gracias a la profesionalidad de la dotación del submarino más la del personal portuario, tan sólo quedó en un incidente.

El submarino Cosme García A-2

El submarino Cosme García A-2 pertenecía a la clase F, también llamada Laurenti o clase A, de construcción italiana de los que se construyeron un total de 24 unidades entre 1916 a 1918 sin nombre y numeradas de la F-1 a la F-24.

La Armada española adquirió los submarinos denominados o con el numeral F-22, F-23 y F-24, renombrados en España como Narciso Monturiol A-1, Cosme García A-2 y A-3 sin nombre, dentro de la clase A. Estos tres submarinos más el Isaac Peral A-0 fueron bautizados en honor a los pioneros españoles de la tecnología submarina y se convirtieron en los primeros submarinos del Arma Submarina de la Armada.

Tabla A

La clase F fue diseñada por el arquitecto naval Cesare Laurenti (1865-1921) y era una evolución de la anterior clase denominada Medusa.
España no fue el único cliente de esta serie de submarinos, marinas de guerra de Portugal, Brasil, Suecia y Rusia, también se interesaron en la adquisición de algunas unidades.

La clase Laurentti fue una serie de submarinos fáciles de operar, muy maniobrables y económicos, tanto para su compra como para su mantenimiento. Eran ideales para navegar en aguas poco profundas y en mares cerrados como el Mar Adriático, no siendo muy apto para navegaciones en aguas abiertas como las del Atlántico, su cota habitual de inmersión era de unos 40 metros.
Su estructura disponía de doble casco, externo y de presión, las secciones internas estaban divididas en diversos mamparos estancos separando la cámaras de torpedos, oficiales, control/maniobras, sala de máquinas y baterías. En cuanto a la parte externa tenía un diseño y una apariencia muy parecido a un barco torpedero.

El submarino Cosme García A-2 fue construido en los astilleros de FIAT San Giorgio en Muggiano  (La Spezia), siendo botado el 17 de junio de 1917 y dado de alta el 25 de agosto de 1917.

Perfil A-2
(Julio Martínez Pillet vía U-Modelismo.com)

Desplazaba 262 toneladas en superficie y 319 toneladas en inmersión, su eslora era de 45,63 metros por 4,22 metros de manga y 4,18 metros de puntal. Era propulsado por dos motores diesel FIAT 2C 216 más dos motores eléctricos Savigliano a dos ejes, velocidad máxima 12,3 nudos y 8 nudos en inmersión; autonomía máxima en superficie 1.300 millas náuticas a 9 nudos y/o 139 millas a 1,5 nudos en inmersión. Cota de inmersión 45 metros. Dotación, 26 tripulantes.

Su armamento era de dos tubos lanzatorpedos de 450 mm. a proa con cuatro torpedos de reserva, más 1 cañón de 76 mm. y una ametralladora de 6,5 mm.

El naufragio

Además de la actividad comercial del puerto de Barcelona, los astilleros Nuevo Vulcano primero y Unión Naval de Levante más tarde, ofrecían a todos aquellos buques que lo necesitaran un servicio de carenado en los dos diques secos que había disponibles en las instalaciones portuarias, uno era el dique flotante y el otro el de poniente.
Durante el año 1927 pasaron por ambos diques un total de 182 buques de todo tipo y nacionalidad, de los que 6 eran militares, estos fueron el crucero Rio de la Plata, los Torpederos números 6 y 17 y los submarinos Narciso Monturiol A-1 y Cosme García A-2.

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El submarino Cosme García A-2 en una visita anterior a Barcelona (vía Arma Submarina 100 años en imágenes)

El submarino A-2 subió a dique seco el día 19 de abril de 1927, finalizados los trabajos se puso a flota para pruebas en la mar. Estas pruebas se efectuaron la mañana del día 28 de junio para comprobar el estado de sus motores de combustión, una vez finalizadas amarró sus cabos de punta en el Muelle Nuevo frente a los astilleros de Nuevo Vulcano.

Al mediodía, cerca de las 2 de la tarde, se efectuaron más pruebas pero en el interior del puerto, esta vez se pretendía verificar el estado del sistema de válvulas compensadas de los tubos lanzatorpedos disparando con tan sólo aire comprimido y sin carga de torpedo. Este simulacro de lanzamiento requería la apertura de las compuertas exteriores de los tubos y así se ejecutó abriendo la compuerta exterior del tubo lanzatorpedos de estribor para llenarlo de agua, sin razón aparente el mecanismo de bloqueo que impide que la compuerta exterior y la interior permanezcan abiertas a la vez no funcionó, por tanto al abrirse la compuerta exterior también se abrió la interior entrando en la cámara de torpedos un gran caudal de agua.

La tripulación que se hallaba en la cámara de torpedos intentó por todos los medios cerrar la compuerta interior, mas la fuerza del agua era tan fuerte que lo único que podían hacer fue cerrar la compuerta que comunicaba con la cámara de oficiales a fin de controlar la inundación. A pesar de la dificultad, procuraron cerrar la compuerta interior del tubo lanzatorpedos y detener la entrada de agua, pero todos los esfuerzos fueron en vano, por lo que dirigieron todo su empeño en intentar cerrar la compuerta exterior, con un éxito parcial.

Perfil clase F
Secciones internas de un submarino de la clase Laurenti o F (vía Betason, XI Gruppo Sommergibili Atlantici)

Con el agua a la altura del pecho se procedió a asegurar lo máximo posible al submarino para minimizar los daños, previo al desalojo del mismo; se cerraron las escotillas de proa y la de recarga de torpedos, se sellaron los compartimentos estancos y se desconectaron las baterías, finalmente se cerró la escotilla de popa y la de la vela quedando el submarino sin tripulación y hundiéndose poco a poco por proa ligeramente escorado a babor.

En ese estado permaneció hasta que llegó la ayuda de la Junta de Obras del puerto y de otros buques de la Armada que se hallaban en las proximidades.
Mediante dos grúas de 60 y 80 toneladas se intentó izar al submarino y estabilizarlo, durante estas operaciones se empezaron a oír algunas explosiones internas, apareciendo en la superficie algunas burbujas, gases y un humo con tono amarillento.

Una vez tuvieron estabilizado al submarino mediante las grúas, un buzo intentó taponar la compuerta exterior del tubo lanzatorpedos, sin éxito, por lo que se decidió izar al submarino por proa para dejar fuera del agua las compuertas de los tubos lanzatorpedos. Aislado el principal causante de la inundación, se comenzó el achique del agua mediante bombas y una vez el agua hubiera descendido lo suficiente, entraron miembros de la tripulación protegidos con máscaras antigás cedidas por el comandante del portahidros Dédalo surto en el puerto. La dotación, no sin riesgo a pesar de las máscaras, logró cerrar la compuerta interior del tubo lanzatorpedos y una vez asegurada y detenida la inundación las grúas volvieron a poner al submarino horizontal.

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Rescate del submarino naufragado en el puerto de Barcelona (MJOP 1926-1929)

A la mañana siguiente ambas grúas depositaron al submarino A-2 sobre el agua dejándolo que flotara libremente, aunque seguía un poco escorado a babor. Al mediodía se condujo al submarino al dique flotante, quedando fuera del agua sobre los careneros a la espera que la atmósfera interior volviera poco a poco a ser respirable.

No se hubo que lamentar ninguna pérdida humana pero si hubo heridos, aun con las máscaras de protección, no se pudo evitar que algunos tripulantes que entraron en el submarino para cerrar la compuerta interior del lanzatorpedos se intoxicaran levemente con los gases de cloro que emanaron de las baterías al contacto con el agua, estos heridos fueron asistidos por sanitarios del portahidros Dédalo.

En cuanto a la avería de las compuertas, se encontró un defecto en el sistema de bloqueo, defecto que para evitar que sucediera en el resto de la serie fue solventado lo más rápidamente posible.

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El submarino Cosme García A-2 con el portahidros Dédalo al fondo (vía José de Dios)

En el periodo comprendido entre 1928 a 1929 el submarino Cosme Garcia A-2 fue sustituido por el A-3 en la Estación Naval de Mahón. A mediados de 1929 los submarinos destacados en Mahón fueron los Isaac Peral A-0, Narciso Monturiol A-1, Cosme García A-2 y A-3, más el Torpedero Nº 6 y el transporte Almirante Lobo como buques de apoyo.
La División de submarinos de Mahón fue disuelta en 1930, volviendo todos los submarinos a Cartagena.
El submarino Cosme García A-2 causó baja en la Armada el 17 de diciembre de 1931.

 

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Para saber más:
Revista General de Marina Tomo 101 página 239
Foro Betason, XI Gruppo Sommergibili Atlantici, submarinos clase F (italiano)
Memoria de la Junta de Obras del Puerto de Barcelona 1926-1929

Un pequeño barco muy atareado

El día 5 de marzo de 1966 entraba en visita de cortesía el buque de rescate submarino USS Petrel ASR-14 al mando del teniente comandante Max Alan Harrell, escala habitual con marinos ya habituales en Barcelona desde que se estableció el puerto de la ciudad Condal como base de descanso de las unidades de la Sexta Flota norteamericana, pero esta escala tenía algo especial.

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USS Petrel ASR-14 (imagen vía Navsource.org)

Pocas semanas antes el USS Petrel participó de manera muy activa en la recuperación y traslado de una de las cuatro bombas que cayó al mar en lo que se llamaría “el incidente de Palomares”

El USS Petrel ASR-14 es el tercer buque en llevar este nombre de un ave marina, pertenecía a la clase Chanticteer construido en los astilleros norteamericanos de Savannah Machinery and Foundry Co. en Savannah (Georgia), siendo botado el 26 de septiembre de 1945 y dado de alta el 24 de septiembre de 1946.
Tenía un desplazamiento de 1.809 toneladas, con una eslora de 76,61 metros por 13 metros de manga y 4,3 metros de calado. Lo propulsaban cuatro motores diesel General Motors modelo 12-567 de 3.000 shp. a un eje, su velocidad máxima era de 14,5 nudos.
Su armamento era de tipo defensivo con 1 montaje sencillo de 76 mm. y 4 sencillos de 20 mm. Su dotación, 63 tripulantes.

El día 17 de enero de 1966 un bombardero estratégico B-52G mientras repostaba combustible de un avión KC-135 sobre Palomares, colisionó contra el avión nodriza destruyéndose ambos aparatos. En la colisión perecieron los cuatro tripulantes del avión KC-135, más tres tripulantes del bombardero, los otros cuatro lograron salvarse.

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Avión cisterna KC-135 y bombardero B-52 repostando en vuelo

El B-52G, proveniente de la frontera turco-soviética se dirigía a su base de Seymour Johnson en Carolina del Norte. Su carga bélica consistía en cuatro bombas termonucleares B-28 o Mk. 28 modelo 5 de caída retardada con paracaídas, con una potencia explosiva cada bomba de 1,45 megatones. Tres cayeron en tierra y una en el mar. De las tres bombas que cayeron a tierra, una se encontró en relativo buen estado cerca de la desembocadura del rio Almanzora; las otras dos debido al impacto detonaron la carga explosiva que inicia la detonación nuclear, la explosión esparció materiales radiactivos en una amplia zona, una se encontró en un solar del pueblo y la otra en una sierra aledaña.
La última bomba se presupone que durante la caída se le desplegó el paracaídas y cayo suavemente en el mar.

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Bomba atómica del tipo B28

El 22 de enero de 1966 la Fuerza Aérea norteamericana (USAF) contacta con la marina de los Estados Unidos (US Navy) para que le ayude a recuperar la bomba caída al mar, esta operación queda al mando del realmirante L.V. Swanson, el capitán Willard Franklyn Searle y el doctor John P. Craven, este último diseñó un plan matemático para la localización de la bomba.

 

En principio se sabía donde había caído la bomba aproximadamente gracias a un pescador que faenaba por la zona y vio como caía. Este pescador era Francisco Simó Orts o también llamado “Paco el de la bomba”.

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Francisco Simó Orts o “Paco el de la bomba”

En la supuesta zona de caída se desplegaron los dragaminas norteamericanos USS Pinnacle MSO-462, en donde iba embarcado “Paco el de la bomba” que guio al buque hasta el lugar de la caída, y el USS Sagacity MSO-469. El artefacto nuclear fue localizado por el sonar del USS Pinnacle y confirmado por el del USS Sagacity.

A partir de este momento se organiza el dispositivo para rescatar a la bomba, al mando del rescate está el capitán Willard Franklyn Searle, ingeniero y buzo. Los buques encargados de transportar y dar soporte a los buzos fueron los USS Hoist ARS-40, USS Petrel ASR-14 y USS Tringa ASR-16. Casualidad o no, los USS Hoist y USS Petrel un año antes habían estado realizando ejercicios de recuperación de misiles Polaris, ASRCOC y SUBROC, por lo que ya tenían experiencia en el rescate de este tipo de ingenios.
Los buzos realizaron inmersiones a cotas de entre 37 a 110 metros pero la bomba se hallaba a 880 metros de profundidad, por lo que se necesitaba otro tipo de medio para llegar a ella.

Desde los Estados Unidos y a bordo del buque de asalto anfibio USS Plymouth Rock LSD-29, llegaron dos mini submarinos, el DSV Alvin y el Aluminaut, con ellos pretendían llegar a esa profundidad, verificar el estado de la bomba además de evaluar el método para para subirla a la superficie.

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DSV Alvin

El mini submarino Alvin fue construido en 1964 por General Mills Electronics Group en Minneapolis (Minnesota), tiene un desplazamiento de unas 17 toneladas y una eslora de 7,1 metros. Es de propulsión eléctrica, con una velocidad máxima de 2 nudos y una autonomía de 72 horas para tres tripulantes. Su cota de inmersión en pruebas es de 6.500 metros.
A fecha de hoy el DSV Alvin sigue en servicio, es operado normalmente por la US Navy y la Institución Oceanográfica Woods Hole.

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Mini submarino Aluminaut

El Aluminaut construido en 1964 por Reynolds Metals Company, fue el primer submarino construido enteramente de aluminio del mundo. Desplazaba 80 toneladas y tenía una eslora de 16 metros. La propulsión eléctrica le daba una velocidad de 2 nudos y una autonomía de 32 horas, su dotación era de 3 tripulantes y de 3 a 4 científicos. Su cota de inmersión, 4.600 metros.
El mini submarino se retiró del servicio activo en 1970, y permanece conservado como buque museo en el Museo de Ciencia de Virginia en Richmond.

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CURV-I

Después de dos meses y medio los mini submarinos localizaron por fin la bomba y se procedió a su rescate. Para ello se utilizó un mini submarino no tripulado llamado CURV-I (Cable Controlled Underwater Recovery Vehicle o vehículo submarino de recuperación controlado por cable) dirigido desde el USS Petrel, este tipo de mini submarinos se utilizan principalmente para recuperar torpedos en el fondo del mar lanzados en prácticas de tiro.

 

El 23 de marzo de 1966 un submarinista del USS Hoist fue herido de gravedad al soltarse un cable durante las operaciones de rescate, ese cable prácticamente le seccionó la pierna por debajo de la rodilla, el submarinista herido era Carl Brashear. La historia de este submarinista inspiraría la película “Hombres de honor” del año 2000.

El 7 de abril de 1966 mediante el CURV-I y asistido por submarinistas se consiguió recuperar la bomba y depositarla en la cubierta de popa del USS Petrel. Desde Nápoles se desvió al buque de apoyo USS Cascade AD-16 en donde se trasladó la bomba para ser llevada de vuelta a los Estados Unidos.

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Bomba recuperada a bordo del USS Petrel (imagen vía Navsource.org)

A pesar de que el ejército norteamericano, descontaminó las aéreas en donde cayeron las bombas en tierra, aun quedan amplias zonas contaminadas en toda la zona y así seguirán durante varios miles de años.

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Icónica imagen de Manuel Fraga bañándose en las playas de Palomares con el fin de aumentar la confianza al turismo y a la población local

El USS Petrel colaboraría en más misiones de rescate en el fatídico año de 1968 en donde desaparecieron cuatro submarinos de distintas naciones: el INS Dakar israelí, el francés FS Minerve S-647, el norteamericano USS Scorpion SSN-589 y el soviético K-129.

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INS Dakar – FS Minerve – USS Scorpion

El INS Dakar desapareció el 9 de enero de 1968, se hundió por causas desconocidas sin ningún superviviente. No se localizaría el pecio del submarino hasta 31 años después entre Chipre y Creta. En 1999 se recuperaría parte de la vela para ser expuesta en el Museo Naval de Haifa.

El submarino francés FS Minerve S-647 desapareció el 27 de enero de 1968 con 52 tripulantes. En esta operación de rescate participó un amplio dispositivo de la marina de guerra francesa incluyendo al portaaviones francés FS Clemenceau R-98 y los mini submarinos SP-350 Denise y Archimède supervisado por el científico Jacques Costeau, por parte de la US Navy fueron los buques USS Mizar T-AGOR-11 y USS Petrel. La única pista que se tiene de su posición fue una anomalía en los sismógrafos de la zona próxima a la base naval de Tolón, se supone que esa anomalía indica el momento de la posible implosión del submarino a unos 20 kilómetros al sur de la base. El Minerve a fecha de hoy aun no ha sido localizado.

Por último el USS Scorpion SSN-589 desapareció el 27 de mayo de 1968 con 89 tripulantes sin ningún superviviente, localizado a mas de 3.000 metros de profundidad a 400 millas al sur oeste de las islas Azores con signos evidentes de una implosión al cruzar la profundidad de aplastamiento, la sala de máquinas se encontraba 15 metros adelantada desde su posición hacia la proa.

El buque de rescate submarino USS Petrel ASR-14 fue dado de baja el 30 de septiembre de 1991 y en el año 2003 fue vendido para desguace.

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