Un ligero empujón

El viernes del 27 de noviembre de 1981 fue un día repleto de actividades para parte de la dotación del portaaviones francés Clemenceau, llegaron un día antes y tras un breve descanso se prepararon para disfrutar de los encantos de la ciudad. Primero visitaron el barrio gótico y después fueron recibidos en el Ayuntamiento, más tarde el almirante Salas Pinto invitó al comandante del portaaviones y a su oficialidad a un almuerzo; y por la tarde en la sede del Instituto Francés se ofreció otra recepción en honor a los marinos en la que pudo participar parte de la colonia francesa de la ciudad Condal.

Clemenceau R98 - ACC
Portaaviones Clemenceau (imagen de Antonio Casinos Comas)

Pero mientras los marinos franceses se disponían a descender a tierra para disfrutar de esa jornada, otros ponían sus miradas en la bocana del puerto ya que un nuevo buque de guerra visitaría la ciudad. La nacionalidad del barco no era novedad, norteamericana, pero si el tipo y su nombre, era la primera visita de una fragata de la clase Oliver Hazard Perry , concretamente lo hacía la cabeza de serie, este era un nuevo tipo de escolta que la Marina de guerra de los Estados Unidos estaba incorporando a su flota y pronto también lo haría la Armada Española.

USS Oliver Hazard Perry FFG7 01 - 27-11-1981 - JMF
Llegada de la fragata USS Oliver Hazard Perry a Barcelona (imagen de Jordi Montoro)

La USS Oliver Hazard Perry (FFG-7) se encontraba de regreso a casa en el que fue su segundo despliegue en el Mar Mediterráneo. A su llegada a Barcelona provenía de aguas francesas en donde había participado con unidades de la Marine Nationale en el ejercicio Îles d’Or. Y a su partida de Barcelona, el 5 de diciembre, tardaría apenas dos semanas en llegar a su base en Mayport el 21 de diciembre y dar por terminado este crucero.

USS Oliver Hazard Perry FFG7 02 - 27-11-1981 - JMF
La fragata norteamericana quedó atracada en el Muelle Sur (imagen de Jodi Montoro)

La fragata USS Oliver Hazard Perry fue la cabeza de serie de una exitosa clase de escoltas diseñadas por completo por ordenador, han estado operativas en la US Navy hasta bien entrado el siglo XXI. Muchas fragatas de esta serie se han visto involucradas en graves incidentes como la USS Samuel B. Roberts que chocó contra una mina, o la USS Stark que recibió el impacto de dos misiles Exocet iraquíes. En la actualidad aún quedan muchas de ellas operativas fuera de Estados Unidos como las Santa María españolas y muchos otros países las están adquiriendo de segunda mano. Sin embargo, esta larga carrera de luces y sombras no habría sido posible sin una mano salvadora que apareció en un momento muy oportuno.

La clase Oliver Hazard Perry

A principios de los años ’70 la US Navy disponía de una heterogénea flota de escoltas repartida en no menos de siete clases distintas de destructores antiaéreos y antisubmarinos. Entre ellos estaban los Gearing, Allen M. Sumner, Mitscher, Norfolk, Forrest Sherman, Farragut, Charles F. Adams y por último los destructores descolta (y luego fragatas) de la clase Knox. Todos ellos tenían una variada configuración de armamento y algunas series eran más capaces que otras en cada una de las misiones a desarrollar. Muchos de estos barcos fueron diseñados poco después de la Segunda Guerra Mundial y ya necesitaban una renovación urgente.

La solución se presentó en forma de un nuevo diseño, rompedor para la época, que se fraguó por vez primera en un ordenador gracias al equipo de Raye Montague. La estética de las Oliver Hazard Perry rompía con el clásico diseño de destructor visto hasta ese momento, su apariencia perdería la silueta clásica con sus chimeneas altas e incluso perdería su cañón de proa o popa en favor de un lanzamisiles y una cubierta de vuelo. E incluso su planta motriz se vería modificada dejando atrás las turbinas de vapor por las turbinas a gas.

USS Oliver Hazard Perry FFG7 13 - NHHC
Impresión artística de la fragata lanzando lo que parece ser un misil Harpoon (vía Naval History and Heritage Command)

Estos escoltas se calificarían como fragatas y el resultado fue un buque capaz de dar escolta a grupos de portaaviones, convoyes y agrupaciones anfibias. Serían armados con misiles antiáereos SM-1 Standard, misiles antibuque Harpoon, un cañón de 76 mm. y una potente plataforma de guerra antisubmarina compuesta por hasta dos helicópteros SH-60B Sea Hawk y torpedos.

Se construyeron en total 71 buques entre 1975 y 1989 para la US Navy en dos series denominadas como ‘short-hull’ y ‘long-hull’ (casco corte y casco largo) de los que ya no queda ninguno operativo en la US Navy. En este periodo de tiempo 6 fueron construidos para Australia en los Estados Unidos formando la clase Adelaide y otros 6 se construyeron en España bajo licencia para la Armada pertenecientes a la clase Santa María.

DN-ST-82-09444
Fragatas USS Oliver Hazard Perry con el 7 en su proa, la USS Antrim con el 20 y la Jack Williams con el 24.

La fragata

La USS Oliver Hazard Perry sería construida en los astilleros norteamericanos de Bath Iron Works Corp. en Bath, siendo botada el 25 de septiembre de 1976 y entregada el 17 de diciembre de 1977. Fue nombrada en honor al oficial de la marina del mismo nombre del siglo XIX.

USS Oliver Hazard Perry FFG7 12 - NHHC
La USS Oliver Hazard Pery (vía Naval History and Heritage Command)

Desplazaba 4.100 toneladas con una eslora de 136 metros por 14 metros de manga y 6,7 metros de calado. Era propulsada por 2 turbinas a gas General Electric LM2500-30 de 41.000 SHP. que conectadas a un eje le daban una velocidad máxima de 29 nudos, y una autonomía de 5.000 millas nauticas a 18 nudos. Disponía además de dos motores auxiliares retráctiles de 350 HP. Dotación, 205 tripulantes.

USS Oliver Hazard Perry FFG7 09
Interesante imagen de la hélice de la fragata con su timón desplazado a estribor (vía Wikipedia)

Iba armado con un lanzador sencillo Mk.13 para misiles SM-1 Standard y RGM-84 Harpoon, 1 cañón OTO Melara Mk.75 de 76/62 mm., 2 lanzatorpedos triples Mk.32 de 324 mm. para torpedos antisubmarinos Mk.46, 4 afustes para ametralladoras de 12,7 mm. y con el tiempo se le instalaría un sistema CIWS Phalanx. Disponía además de una cubierta de vuelo a popa y hangar para operar con dos helicópteros Sikorsky SH-60B Seahawk LAMPS III.

DN-ST-86-00287
En primer plano el lanzador de la fragata con un misil SM-1 inerte

Su electrónica embarcada constaba de un radar de descubierta aérea AN/SPS-49, de descubierta de superficie AN/SPS-55, radar de dirección de tiro STIR y sonar AN/SQS-56. Su equipo de guerra electrónica fue el AN/SQL-32.

Supersticiones

Es de sobras conocido que en el ámbito marinero siempre han existido las supersticiones, sobretodo en la antigüedad. Cosas como no hablar con un pelirrojo/a o menos aun embarcarlo a bordo, dañar a una gaviota, olvidarse de la ofrenda de las monedas de plata el día de la colocación de su quilla, partir un martes como aquel dicho de “en martes ni te cases ni te embarques”, o tener una mala botadura, gafaban al barco y muchos marinos no querían navegar con él.

En este blog ya hemos tratado un barco que tuvo una mala botadura, como por ejemplo la fragata Paulita, que quedó encallada en la grada el 8 de agosto de 1849 y tres años más tarde naufragó en el Canal de Bahama. O el del vapor Olesa, el 8 de mayo de 1919, que tampoco quiso tocar la mar salada, este vapor en cambio tuvo mejor suerte y una larga vida.

Un ligero empujón

Las botaduras de los barcos son en cierta forma a los partos de los humanos, es sin duda alguna un gran acontecimiento en el que un nuevo navío se hace a la mar por primera vez. A estos eventos se invita, además de a representantes de la marina y constructores, a un nutrido grupo de gente que de una forma u otra ha tenido relación en la construcción de ese barco.

USS Oliver Hazard Perry FFG7 03 - NVS
La fragata preparada para su gran día (vía Navsource)

Tampoco podía faltar su madrina que sería Joyce Pierson y esposa del ex Secretario de Defensa norteamericano Donald Rumsfeld, ella fue la encargada de romper la botella de champán en su proa como marca la tradición, pero tras retirar las cuñas que bloqueaban el descenso del barco por la grada, nada sucedió.

Nada bueno podía augurar este hecho y tras unos segundos de angustia una alta figura apareció de la primera fila de invitados, invitados que vitorearon su nombre al verlo subir a la tarima desde donde la madrina había efectuado la ceremonia. Esta figura era ni más ni menos que el actor John Wayne, que fue invitado a la ceremonia al ser accionista del astillero. El famoso actor subió a la tarima, saludó a la madrina y ofreció su fuerte brazo para empujar la proa de la fragata por la grada, hecho que completó con éxito y fue aclamado por el público asistente, todo ello amenizado con los acordes de la canción Anchors Aweigh.

En el vídeo puede verse la ceremonia a partir del punto 0:41 y también como el barco ya descendía por la grada lentamente antes que John Wayne le diera el empujón.

USS Oliver Hazard Perry FFG7 08
El actor John Wayne orgulloso de haber colaborado en la botadura y al fondo la fragata tocando ya el líquido elemento (vía Navsource)

La USS Oliver Hazard Perry tuvo una larga vida, a pesar de su difícil nacimiento, que bien merece un artículo aparte, tan solo mencionar que tras su baja el 20 de febrero de 1997 un grupo de aficionados y veteranos intentaron conservar a la fragata para convertirla en un museo. Pero dicho grupo no obtuvo la financiación necesaria y finalmente la fragata fue vendida para desguace en 2005.

 

FFG7 insignia.png

 

 

Más información:
Historial de la fragata USS Oliver Hazard Perry en la página web del Naval History and Heritage Command
Más imágenes y detalles en la página web de Navsource.org
Artículo de Laura Alonso «Raye Montague, la mujer que no aceptaba un no por respuesta» en la página web de Va de barcos

Un circo, John Wayne y Barcelona

El día 11 de agosto de 1963 llegaba a Barcelona a bordo de su yate privado llamado Wild Goose el actor norteamericano John Wayne, el yate del astro del cine provenía de Palma de Mallorca y se encontraba realizando un crucero de placer por el Mediterráneo acompañado de su mujer y sus dos hijos más un nutrido grupo de invitados. Después de su visita a Barcelona pondrían rumbo a Marsella para continuar su viaje por el Mare Nostrum.

Wayne_yate
John Wayne en su yate Wild Goose (vía Pinterest)

Esta no sería la primera y última vez que el popular actor de Hollywood visitaría la Ciudad Condal, en poco más de un mes volvería a visitar Barcelona, en esta ocasión para empezar con el rodaje de la película «El fabuloso mundo del circo» o «Circus World» en inglés, estrenada en el año 1964.

El Duque

Marion Robert Morrison es también conocido por su nombre artístico de John Wayne o por su apodo de El Duque. Nació en la localidad norteamericana de Winterset en 1907 y siendo niño su familia se trasladó a vivir a la localidad de Lancaster en Pennsilvania, más adelante volvieron a trasladarse a Glendole en California y ahí se incorporó al mundo laboral repartiendo periódicos y las recetas de la farmacia de su padre.

John Wayne
John Wayne

Empezó en el mundo del cine como utilero en la Fox, apareciendo en sus primeras películas como extra y en una ocasión con el nombre de Duke Morrison en la película «Words and Music» de 1929. Pero su debut con su nombre artístico de John Wayne no sería hasta la película «The Big Trail» o La Gran Jornada en castellano, de 1930 dirigida por Raoul Walsh.
Su carrera al estrellato empezó gracias a su amigo John Ford quien le dio un papel protagonista en la película «La Diligencia» de 1939.
A partir de ese momento su carrera aceleraría al máximo con la realización de algunas de las mejores películas del momento con «Fort Apache» (1948), «Centauros del Desierto» (1953), «El fabuloso mundo del circo» (1960), «Valor de Ley» (1969) en donde ganaría un Óscar como mejor actor. Su carrera en el cine no se limitaría a la actuación y las películas de «El Álamo» (1960) y «Boinas Verdes» (1968) además de actor, ejercería también de director y productor.
Se convertiría en todo un icono estadounidense, le costaba pasar desapercibido con su característico andar y su apariencia física, haciéndose suyo el eslogan «John Wayne es América».

Se casó tres veces y tuvo siete hijos; en 1963 se le diagnosticó un cáncer de pulmón, sufriría una operación a corazón abierto en 1978 y a pesar de su lucha contra el cáncer finalmente sucumbiría victima del mismo un 11 de junio de 1979.

Yate Wild Goose

El yate del Duque fue originalmente un dragaminas de la Marina de Guerra de los Estados Unidos (US Navy) denominado USS YMS-328 perteneciente a la clase YMS-1 de dragaminas, construido en los astilleros norteamericanos de Ballard Marine Railway Co. en Seattle, siendo entregado a la US Navy en 26 de mayo de 1943.

YMS-328
Dragaminas USS YMS-328 (David Buell vía Navsource.org)

Durante la Segunda Guerra Mundial sirvió en el escenario bélico del Pacífico, siendo su zona de patrulla las islas Aleutianas. Pasada la guerra fue vendido en 1948 al propietario de la empresa Vancouver Tug & Barge, Harold Jones quien lo renombró a La Beverie y lo modificó para convertirlo en un yate de su propiedad hasta 1956. El multimillonario Max Wyman lo compró y lo renombró a Wild Goose, navegando con él desde 1956 a 1962 momento en el que se lo vendió al actor John Wayne, siendo propiedad del Duque hasta 1979.

Wild Goose_2
El yate Wild Goose en la actualidad (Don Ramey Logan)

El yate Wild Goose desplaza 287 toneladas, su eslora es de 41,45 metros por 7,62 metros de manga y 2,74 metros de calado.
Es propulsado por dos motores diesel G.M.C. Cleveland 8-268-A de 500 hp. cada uno, su velocidad máxima es de 15 nudos. Dispone de cinco camarotes para un total de 12 personas.

Interior_compo
Interiores del Wild Goose (vía Pinterest)

El dragaminas USS YMS-328 no fue el único de su serie en ser reformado para la vida civil, sin ir más lejos otro dragaminas similar y también ex combatiente de la Segunda Guerra Mundial, el HMS J-826 de la clase BYMS, fue comprado por Thomas Loel Guiness para convertirlo en su yate personal bajo el nombre de Calypso. Este Calypso se acabaría convirtiendo en el famoso RV Calypso del explorador e investigador Jean-Yves Cousteau.

El circo

Circus World caratulaLa película «El fabuloso mundo del circo» fue una producción dirigida por Henry Hattaway y producida por Samuel Bronston más la productora Paramount Pictures. Interpretada por John Wayne, Rita Hayworth, Claudia Cardinale, Lloyd Nolam y Richard Conte entre otros.

Su argumento gira en torno al jinete y experto tirador Matt Masters (John Wayne) que a su vez es propietario de un circo que lleva su nombre. Masters embarca al circo en una aventura por Europa y tras un accidente en el puerto de Barcelona, debe de usar todo su ingenio para evitar el cierre del mismo y proseguir su gira por europea.

Para poder recrear el mundo del circo en todo su esplendor, el productor Samuel Bronston contrató los servicios de Franz Althoff propietario y heredero de una de las compañías de circo más antiguas del mundo creada en 1660.

Durante la filmación de la película y gracias a la ayuda de Althoff, el circo de Masters se convirtió en el más grande del mundo, compitiendo tan sólo con otra antigua compañía circense la «Ringling Brothers and Barnum & Bailey Circus», creada en 1871.

Para recrear la gira europea del circo de Masters, fueron seleccionados diferentes localizaciones en donde se desarrollaría la acción. Uno de ellos fue la ciudad de Barcelona en donde se filmaría en dos ubicaciones distintas.

La primera de ellas transcurrió en el Gran Teatro del Liceo en donde se pretendió hacer creer al espectador inexperto que la acción del domador de leones se desarrollaba en Hamburgo.

Rodaje_liceo
Rodaje en el Teatro del Liceo (No-Do/La 2)

Para filmar las escenas sin riesgo para el equipo de rodaje ni para deteriorar ni dañar el Gran Teatro, se construyo un falso suelo encima del patio de butacas y se instaló una jaula alrededor para filmar las escenas con los leones.

La segunda localización fue el puerto de Barcelona, en concreto en el Muelle de Bosch y Alsina, en un espacio reservado para tal fin de unos 100 metros de longitud cerca del edificio de la Junta de Obras del Puerto.

John Wayne_BCN
John Wayne durante el rodaje (No-Do/La 2)

Las escenas a rodar en esta singular zona fueron las del hundimiento del barco que transporta el circo de Masters. El rodaje en el puerto se prolongo durante tres meses en donde se emplearon hasta 600 extras participando además todos los actores y el equipo de rodaje al completo.

Bosch y Alsina_circo
Ampliación de una vieja postal en donde se puede apreciar en el centro la zona de rodaje de la película (archivo personal de Jordi Montoro)

Otras localizaciones en donde se filmó la película fueron en la ciudad de Madrid, en concreto en el Palacio Real, en el Paseo de Recoletos, el estanque grande del parque del Retiro en donde se instaló una tarima encima, Aranjuez, los estudios que el productor Samuel Bronston tenía en Madrid y las ciudades de París y Londres.

John Wayne_Madrid
Últimas escenas de la película en el parque del Retiro (Paramount Pictures)

La película “El fabuloso mundo del circo” fue la segunda gran producción filmada en Barcelona, con anterioridad ya se filmó en las calles y el puerto de Barcelona el filme “El viaje de los condenados”, y a estas dos grandes producciones les seguirían en un futuro “El reportero” de Michelangelo Antonioni en 1975, “El maquinista” de Brad Anderson en 2004, “El Perfume, historia de un asesino” de Tom Tykwer en 2006, “Vicky Cristina Barcelona” de Woody Allen en 2008, “Biutiful” de Alejandro González Iñárritu en 2010, o “Caza al asesino” de Pierre Morel en 2015 entre muchas otras.

Circus Maximus_BCN
Presentación del Circus Maximus en Barcelona (Paramount Pictures)

 

Más información en:
Artículo «El fabuloso mundo del circo» en Las Crónicas de Tino
Artículo de El Periódico «Barcelona es Holywood» de Beatriz Pérez
Más datos del yate Wild Goose en Hornblower Cruises & Events