Motonave Ciudad de Tarragona, héroe de la Flota Roja

El día 15 de septiembre de 1936 hacía su entrada al puerto de Barcelona la motonave Ciudad de Tarragona proveniente de Ibiza, esta no era una escala con correo y pasajeros al uso en un viaje comercial entre las Baleares y Barcelona; el Ciudad de Tarragona había sido requisado apenas dos meses atrás por el gobierno de la República y su cometido principal era el de transportar tropas y material militar a y desde las islas Baleares y la península.

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Motonave Ciudad de Tarragona (Museo Marítimo de Barcelona)

Pero el Ciudad de Tarragona vivió tiempos más felices como un buque más de la Compañía Trasmediterránea conectando el archipiélago balear con los puertos de Barcelona, Tarragona y Valencia, pero la guerra transformó a la motonave para siempre, primero con el gobierno de la República llegando a surcar las aguas del Mar Negro para trasladar a una España sumida en la guerra civil todo aquel material suministrado por la Unión Soviética, país este último que lo acogería como a un miembro más de su escuadra en el Mar Negro llegando a ser uno de los buques legendarios de la Flota Roja.

El Ciudad de Tarragona

Su construcción comenzó el día 31 de marzo de 1931 con la colocación de su quilla en las gradas de los astilleros de la Unión Naval de Levante en Valencia, siendo botado el 26 de noviembre de 1932 y entregado a la Compañía Trasmediterránea el 22 de agosto de 1933.

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Botadura del Ciudad de Tarragona (Museo Marítimo de Barcelona)

Desplazaba 2.290 toneladas a plena carga con una eslora de 75,90 metros por 11,14 metros de manga y 4,20 metros de calado. Era propulsado por dos motores diésel de 6 cilindros fabricados por la firma alemana Fred Krupp Germaniawf A.G. que le daban una potencia de 1.500 BHP. a dos ejes y una velocidad máxima en pruebas de 15,22 nudos. Podía transportar hasta 105 pasajeros divididos en tres clases: 37 pasajeros en primera clase, 40 en segunda y 28 en tercera clase. Sus bodegas disponían de un volumen de 1.702 m³ para el transporte de carga.

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Perfil del Ciudad de Tarragona (vía Trasmeships)

Sus primeros tres años de vida fueron muy cómodos, realizando viajes entre la península y las Islas Baleares pero no duraría mucho. Su última línea como buque civil de la Compañía Trasmediterránea fue la ruta Barcelona-Mahón y durante una de sus escalas, concretamente en Alcudia el 18 de julio de 1936, sería requisado por el gobierno de la República española para ser utilizado como transporte militar. Su primera navegación con este nuevo cometido sería con rumbo a Marsella escoltado por el Torpedero Nº 17 en julio de 1936 para traer a España un cargamento de municiones; y de agosto a octubre del mismo año navegaría por el Mediterráneo como buque correo y transporte de tropas.

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Su primer viaje inaugural tuvo lugar el 4 de septiembre de 1933, partiendo del puerto de Valencia con destino a Palma (Museo Marítimo de Barcelona)

Gracias a la “Operación X” liderada por el oficial de la marina de guerra soviética Nikolái Guerásimovich Kuznetsov y dado que la Unión Soviética no podía ayudar de forma directa a la República se comenzaron a recibir en buques mercantes soviéticos y españoles grandes cantidades de material militar para combatir al bando sublevado. Todo este material iba camuflado en el interior de sus bodegas y sus capitanes debían de burlar el bloqueo y asegurar que la carga llegara a España, se recibieron armas ligeras, artillería, aviones, lanchas torpederas y personal soviético.

El Ciudad de Tarragona fue uno de estos buques que viajaron hacia Odesa en busca de los suministros soviéticos, llegando a realizar con éxito diversos viajes. En su última singladura, al mando del capitán Rodrigo Hernández, no transportaría armas sino niños. En un intento desesperado de sus progenitores de poner a salvo a sus hijos ante un futuro incierto los embarcaron a bordo del Ciudad de Tarragona en Cartagena con rumbo a la Unión Soviética. El buque no llegó en muy buenas condiciones a Odesa y necesitaba algunas reparaciones, no obstante no pudieron volver a casa ya que para entonces las tropas del General Franco ganaron por completo todo el territorio de la República dando por finalizada la guerra.

Un nuevo nombre y otra guerra

Como barco, capitán y dotación no podían volver a España tuvieron que quedarse como refugiados y el barco fue confiscado como parte del pago de las deudas contraídas por la República por los suministros recibidos. La motonave se hallaba en relativo buen estado y rápidamente fue reparada y renombrada a Transporte Nº3 con la intención inicial de transferirlo a la región del Lejano Oriente. La Segunda Guerra Mundial y la inseguridad de las líneas marítimas desaconsejaron la transferencia a su nuevo destino y finalmente con el nombre de Lviv quedó adscrito en el Mar Negro en la línea Crimea-Cáucaso a finales de octubre de 1939.

El Ciudad de Tarragona dejó el nombre de la milenaria ciudad romana por el de la ciudad ucraniana de Lviv, hoy en día conocida también por Leópolis (vía foro Kruiznik.ru)

En julio de 1941 en Lviv fue trasladado a Balaklava y transformado a buque de apoyo a submarinos, para ello perdió su característico color blanco y la librea de la Compañía Trasmediterránea. Primero fue pintado de color gris naval y después lució un aspecto más guerrero con esquemas de camuflaje; se lo armó con un cañón de 76,2 mm. en popa y otros dos de 45 mm. en proa más una ametralladora DShK de 12,7 mm. en el puente. El 4 de noviembre de 1941 pondría rumbo a Ochamchira y ahí permanecería como base flotante de submarinos hasta el 17 de diciembre del mismo año.

En la imagen el Lviv prácticamente irreconocible camuflado con tres submarinos que podrían ser del Tipo M de procedencia inglesa (vía foro Kruiznik.ru)

A finales de diciembre quedaría asignado a la Flota del Mar Negro, concretamente a su sección médica ya que la intención era la de transformarlo a buque hospital. Volvió a ser modificado, gracias a su excelente habitabilidad interior pudo ser equipado con un quirófano y los camarotes sirvieron de habitaciones para los heridos y otras instalaciones para el equipo médico.

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Disposición de los camarotes del Ciudad de Tarragona / Lviv que da una idea de la habitabilidad como buque cuartel de submarinos y hospital (vía Trasmeships)

Evacuación de Sebastopol

El buque hospital Lviv fue uno de los muchos utilizados para abastecer a la ciudad asediada de Sebastopol desde puertos a lo largo de la costa del Cáucaso, su tarea no fue sencilla, tenía que navegar por un mar repleto de buques de guerra alemanes y de un aire atestado de los temidos aviones Stuka. Entre los días 9 a 11 de abril de 1942 el Lviv fue descubierto por la aviación alemana lanzándoles alrededor de cuarenta bombas que no causaron daños importantes. El 18 de abril mientras entregaban un cargamento en Kerch fueron sorprendidos por treinta aviones Stuka que en 20 minutos asediaron al Lviv, y al día siguiente en el estrecho de Kerch volvieron a ser atacados por la aviación enemiga lanzándoles bombas de 250 Kg., este fue uno de los peores ataques sufridos por el Lviv, ninguna bomba impactó directamente en el buque pero la onda expansiva de las detonaciones ocasionaron diversos daños en la propulsión y el sistema eléctrico, dejando al buque sin gobierno, no se tuvieron que lamentar pérdidas humanas pero si que hubo muchos tripulantes heridos. El 15 de agosto de 1942 durante las operaciones de carga de municiones en Sujumi dos bombas alemanas impactaron el Lviv que destruyeron parte de su popa y ocasionaron un fuerte incendio que mató nueve tripulantes y otros quince resultaron heridos. Y el 25 de septiembre de 1942 otro ataque aéreo prácticamente lo destruye cerca de Josta, las bombas causaron diversas vías de agua y la única manera de salvar el barco fue varándolo en la costa. Al día siguiente el remolcador Mercuriy lo llevaría al puerto de Poti para ser reparado y devuelto al servicio.

El buque hospital Lviv logró evacuar y salvar a 2.582 personas de Sebastopol, otras 3.844 desde la península de Kerch y desde otros puertos del Cáucaso unas 6.000, en total 12.431 personas, además de los miles de soldados, víveres y material bélico transportado al frente en condiciones de combate. Se contabilizó que el buque había recibido el ataque de 900 aviones alemanes que les lanzaron más de 700 bombas y esquivó 26 torpedos de las temibles lanchas alemanas E-Boat, por su lado la dotación del Lviv logró el derribo de algunos aviones enemigos.

El buque hospital Lviv en la bahía de Balaklava en 1944 (colección Lemachko B.V. vía Fleetphoto.ru)

Por este motivo desde el Presidium del Soviet Supremo que en fecha de 31 de mayo de 1943 presidía Iván Vlásov, se decidió premiar a buque y dotación en su batalla contra el enemigo invasor siendo condecorados con la Orden de la Bandera Roja la más alta condecoración del país hasta la creación de la Orden de Lenin y recibiendo la consideración de héroes de la nación.

Regreso a la vida civil

En 1947 tras ser reparado el Lviv volvería a navegar con bandera civil y la enseña de la hoz y el martillo en su chimenea, realizando la ruta entre Odesa y Batumi. En 1952 después de un parón para ser sometido a tareas de mantenimiento sería entregado a la Compañía Naviera Estatal del Mar de Azov quienes lo utilizarían para el transporte de pasajeros en la línea Zhdanov-Sochi y más tarde en 1955 en la línea Odessa-Zhdanov-Sochi.

Fantástica fotografía del Lviv a su regreso a la vida civil (colección Lemachko B.V. vía Fleetphoto.ru)
En 1964 el Lviv dejaría de navegar para siempre pero no sin antes realizar un crucero de despedida en los puertos del Mar Negro en los que había recalado durante la guerra (colección Kostrichenko V.V. vía Fleetphoto.ru)

Una vez retirado del servicio sería utilizado como restaurante en el club de yates de Khreson en Ucrania y después serían los alumnos de la Escuela de Náutica de la misma localidad quienes recibirían sus clases de náutica a bordo de él.

El Lviv atracado en Khreson (vía http://mycity.kherson.ua/)

Llegados los primeros años de 1980 el Lviv (ex Ciudad de Tarragona) estando ya en un estado de mantenimiento lamentable quedó atracado en el muelle de Osvod en la ciudad de Mykolaiv y allí victima de las duras condiciones meteorológicas de la región se hundiría en el mismo muelle. Pero este no sería aun su final, se rescató a la vieja motonave, se la reflotó y se desguazó en las instalaciones portuarias del puerto de Mykolaiv. Durante las operaciones de corte del casco se reservó un pedazo junto a otros elementos de barco y se llevaron a Odesa, allí en el patio del Museo de la Marina estuvo expuesto unos años un monumento con un trozo de plancha del buque referenciando el pasado del Lviv. Actualmente dicho monumento ya no se encuentra en exposición pero en el interior del museo aun puede contemplarse el tacómetro de uno de sus motores.

Uno de los pocos elementos sobrevivientes del Lviv / Ciudad de Tarragona (vía Fleetphoto.ru)

 

Más información:
Entrega oficial del Ciudad de Tarragona en el diario La Vanguardia del día 23 de agosto de 1933 páginas 18 y 19
Artículo “C. de Tarragona” en la página web de Laureano García “La Compañía Trasmediterránea a través de sus buques”
Artículo “El heroico “español” que vivió su vida en Kherson” en la página web de “Mi ciudad Kherson” (en ruso)

Lanchas torpederas G-5 en España

El día 8 de enero de 1939 llegaban a Barcelona provenientes del puerto de Portmán las lanchas torpederas y antisubmarinas 11 y 21 de la Marina de guerra de la República Española.
Su viaje de cinco días a la que sería su nueva base fue de todo menos tranquilo, el mal tiempo les obligó a refugiarse en Jávea, y en la escala que realizaron en el puerto de Valencia fueron atacadas por aviones de las tropas sublevadas, la lancha número 11 por poco no quedó varada en Cullera debido a una avería y finalmente lograron llegar a la ciudad Condal. Estas lanchas se unieron a la número 31 que se hallaba en reparaciones después de su última patrulla de Barcelona a Mahón.

Número 11
Lancha torpedera republicana número 11 (vía Revista de Historia Militar de Junio 2006)

El traslado de estas lanchas desde su base en el puerto de Portmán a Barcelona estaba motivado por el necesario refuerzo de medios navales republicanos a las costas catalanas debido a la intensificación de los combates en la ofensiva de Cataluña entre diciembre de 1938 a febrero de 1939.

Estas lanchas torpederas formaban parte de la ayuda militar que prestó la Unión Soviética de Stalin a la República Española, y llegaron a España gracias a la denominada Operación X organizada entre otros por el que más tarde sería calificado como héroe de la Unión Soviética, el oficial de marina Nikolái Guerásimovich Kuznetsov.

La Operación X

Kusnetsov
Kuznetsov

Poco después del inicio de la Guerra Civil española en julio de 1936, el líder de la Unión Soviética Iósif Stalin (1878-1953), enviaba a España a un joven oficial de la marina de guerra soviética llamado Nikolái Guerásimovich Kuznetsov (1904-1974) que con tan sólo 32 años de edad se convertiría en el agregado naval soviético en España y asesor y coordinador de toda la ayuda prestada por este antiguo estado euroasiático a la República Española en la denominada Operación X.

Paralelamente en 1936 se creaba en Londres el Comité de No Intervención, mediante este comité se buscaba la manera de evitar que otras naciones intervinieran en el conflicto y de esta manera internacionalizar la guerra, traspasando las fronteras españolas. A finales de 1936 la mayoría de potencias europeas firmaron el Pacto de No Intervención, comprometiéndose a no influir de ninguna forma en la guerra española. En este Pacto se incluía la firma de Alemania, Italia y la Unión Soviética.

Representantes soviéticos en el Comité de No intervención nunca cejaron de afirmar que si los estados fascistas apoyaban a las tropas sublevadas del General Franco, ellos seguirían enviando suministros y material de guerra al bando republicano.
Por este motivo una de las tareas más complicadas de la Operación X fue la de lograr que todo el material solicitado más el personal técnico y voluntarios llegaran a los puertos bajo control republicano en España, esta fue la tarea del agregado naval soviético a España, Kuznetsov.

Kuznetsov se tuvo que enfrentar a diversos inconvenientes, uno de ellos fue el logístico y naval, las marinas de guerra de la Unión Soviética y de la República Española no disponían de suficientes buques para tal empresa y debían de desviar a barcos mercantes de sus rutas habituales de comercio para enviar material de guerra desde puertos soviéticos a España.

Otro de los inconvenientes se encontraba en el Pacto de No Intervención, aunque la Unión Soviética admitía la ayuda a la República Española, nunca hizo público en que medida y proporción ayudaban al gobierno español, por tanto los mandos soviéticos y españoles se tuvieron que inventar toda una red de camuflaje de buques y cargas debidamente coordinados utilizando rutas marítimas alternativas a fin de romper el bloqueo naval alrededor de las costas españolas.
En su empeño para llegar a puertos controlados por la República Española, los buques soviéticos y republicanos intentaban evitar en todo momento las rutas habituales de comercio, dando un rodeo por las costas del norte de África y si no existía otra opción que no fuera la de cruzar o navegar una ruta comercial, como por ejemplo en el estrecho de los Dardanelos, los buques y la tripulación se camuflaban lo máximo posible, cambiando la bandera del buque o incluso disfrazando a sus tripulantes.

Por último el tramo más peligroso para estas dotaciones se hallaba en las proximidades de las costas españolas. Estos buques navegaban en misión militar pero sin escolta alguna, excepto cuando alcanzaban las costas españolas. A pesar de que el bloqueo naval era fácil de burlar, los buques mercantes se exponían al ataque de aviones y barcos de guerra de ambos bandos, y sobre todo de los submarinos italianos que patrullaban el Mediterráneo en busca de buques de suministros soviéticos y republicanos.

El único momento en que podían considerarse a salvo era en los encuentros con buques de guerra republicanos cerca de aguas españolas para poder ser escoltados a puerto seguro.

Las lanchas torpederas G-5

Las lanchas torpederas Tupolev G-5, Glissiryuschchyi Nº 5 en ruso, fueron diseñadas poco antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial, habiéndose producido 321 unidades en 8 series distintas entre 1933 a 1941 que sirvieron en las marinas de guerra de la Unión Soviética, Finlandia, Corea del Norte y en ambas Marinas de guerra española, la republicana y la nacional.

Las lanchas del tipo G-5 eran una mejora del modelo Sh-4, ambas diseñadas por el pionero de la aviación soviética Andrei Tupolev (1888-1972).
Su casco estaba construido con duraluminio y su forma era similar a las lanchas Thornycroft excepto por la proa modificada que asemejaba a una ballena y ligeramente convexo en su popa para propiciar el efecto Lürssen. Gracias a su diseño estas lanchas eran más estables a mayor velocidad y su estela era menor por lo que aumentaba su supervivencia y su habilidad para realizar ataques por sorpresa.

Tupolev G-5
Lancha torpedera Tupolev G-5 (colección de Josep de Dios)

Desplazaban 14,03 toneladas con una eslora de 19,1 metros por 3,5 metros de manga y 0,60 metros de calado.
Eran propulsadas por dos motores Mikulin GAM-34B alimentados con petróleo de 635 hp. cada uno a dos ejes, con una velocidad máxima de 48 nudos (88 km/h) y una autonomía de 80 a 90 millas a velocidad máxima. Dotación, cinco tripulantes.

Torpedera Sovietica
Torpedera soviética (autor desconocido)

Su armamento en distintas configuraciones constaba de dos torpedos de 533 mm. del modelo 53-27 situados a popa sin torpedos de reserva a bordo, 12 cargas de profundidad de los modelos M-1 o VM, 4 minas del modelo R y una ametralladora antiaérea Degtyareva Aviatsionnyi de 7,62 mm.

Llegada de las lanchas a España

Gracias a la Operación X el día 1 de mayo de 1937 desembarcaban en la Base Naval de Cartagena provenientes de Odesa las dos primeras lanchas torpederas del tipo G-5. Estas iban a bordo de la motonave Cabo de Santo Tomé de 12.589 toneladas de registro bruto, de la naviera Ybarra y Cía. Este mismo buque también transportaba repuestos para las mismas, más ocho torpedos de 533 mm. y cinco ametralladoras Degtyarev de 7,62 mm.

Estas lanchas y su personal técnico soviético a su llegada ocuparon temporalmente las instalaciones de la Escuela de Submarinos dentro de la Base Naval de Cartagena a la espera de la recepción de las otras dos lanchas adquiridas por la Marina de guerra de la República Española.

El día 21 de junio a bordo del mercante español Aldecoa de la Compañía Marítima del Nervión, llegaron las otras dos lanchas G-5 esperadas. Como en el caso anterior, además de los torpedos, el Aldecoa trajo suministros, repuestos más 200 cargas de profundidad de los tipos M-1 y VM, y seis ametralladoras de 7,62 mm.

Con las cuatro lanchas torpederas operativas se formó la denominada Flotilla de Lanchas Torpederas las cuales recibieron los numerales 11, 21, 31 y 41. Su base se trasladó al pequeño puerto de Portmán en julio de 1937, a unos 20 kilómetros al este de la base naval de Cartagena y fuertemente custodiada por las baterías de costa de La Chapa y Las Cenizas con cañones de 381 y 152 mm. En sus instalaciones los oficiales soviéticos adiestraron a los marinos republicanos en el funcionamiento, mantenimiento y tácticas de guerra de las lanchas torpederas G-5.

Portmán
Bahía de Portmán (RTVE)

Algunas misiones

Desde la base naval de Portmán las lanchas partían con tripulaciones mixtas de marinos soviéticos y republicanos, para dar escolta a los buques, que procedentes de distintos puertos soviéticos del Mar Negro, llegaban a la España republicana cargados con material de guerra. Sus zonas de patrulla habituales comprendían el litoral Mediterráneo catalán y valenciano hasta Cartagena.

Una de las misiones en donde estas lanchas podrían haber demostrado sus capacidades torpederas fue en la denominada Batalla del Cabo de Palos.
La noche del 5 al 6 de marzo de 1938 la Marina de guerra republicana habiéndose enterado de la presencia de tres grandes cruceros de las tropas sublevadas en la bahía de Palma, organizó un gran ataque a fin de lograr un duro golpe al bando nacional.
Estos tres cruceros eran los Baleares, Canarias y Almirante Cervera, que provenían de escoltar a un convoy italiano.
El eje del plan de batalla republicano implicaba directamente a las lanchas torpederas 11, 21 y 31 la cuales debían de realizar un ataque por sorpresa a la medianoche del día 5. A la zona y para darles apoyo se desplazó la 1ª Flotilla de destructores compuesto por los Escaño, Jorge Juan, Ulloa y Almirante Valdés; más los cruceros Libertad y Méndez Núñez que iban escoltados por la 2ª Flotilla de destructores, los Sánchez Barcaiztegui, Almirante Antequera, Lepanto, Gravina y Lázaga.

Según el plan establecido las lanchas torpederas, después de aprovisionarse de combustible, debían de proceder en solitario hacia a la bahía de Palma a media noche para atacar a los cruceros nacionales.
A causa del mal tiempo las lanchas torpederas no pudieron alcanzar sus objetivos, ni tan siquiera lograron llegar al primer punto de encuentro establecido en Alicante.
La batalla, sin las lanchas G-5, se saldaría con el hundimiento del crucero Baleares de 10.000 toneladas probablemente por torpedos lanzados por el destructor Lepanto.

Crucero Baleares
Crucero Baleares (colección A. Aguilera vía Armada española)

Poco antes de finalizar la guerra, la lancha torpedera número 11, realizó un ataque por sorpresa en solitario la tarde del 13 de enero de 1939 a una agrupación naval nacional compuesta por los cruceros Canarias, Navarra y Almirante Cervera. La lancha torpedera lanzó sus dos torpedos al crucero Almirante Cervera, pasando ambos por popa del mismo y fallando en su ataque, el resto de la flotilla realizó maniobras evasivas a fin de esquivar a otros posibles torpedos y a su vez intentar localizar a la lancha atacante, lancha que logró huir.

Crucero Almirante Cervera
Crucero Almirante Cervera (Armada española)

Durante la guerra tan sólo se perdió en combate una de las cuatro lanchas recibidas de la Unión Soviética, la lancha número 41 fue destruida en un ataque a unas 15 millas frente a la costa de Arenys de Mar el 30 de julio de 1937, durante una misión de escolta al buque mercante griego Laris el cual navegaba bajo bandera panameña con el nombre de Chepo. Este mercante iba escoltado por los destructores Almirante Valdés y Escaño, más las lanchas torpederas números 31 y 41.
Los atacantes fueron dos hidroaviones Heinkel He-59 de la Legión Cóndor, sus múltiples ataques con ametralladora dañaron al destructor Almirante Valdés, a la torpedera número 31 y destruyeron a la torpedera número 41, el mercante acabó encallado cerca de Calella.
Uno de los aviones atacantes resultó gravemente averiado teniendo que amerizar a 15 millas de Blanes, en donde acudió el crucero Canarias para remolcar al hidroavión y rescatar a sus tripulantes.

Fin de la guerra y lanchas supervivientes

Las lanchas restantes sobrevivieron a la guerra, las números 11 y 21, a pesar de que su estado no era el más óptimo, fueron reparadas e incorporadas a la Marina de guerra nacional bajo las nuevas denominaciones de LT-15 para la número 11 y LT-16 para la número 21. Ambas fueron destacadas a la Base Naval de Puntales en Cádiz hasta el 14 de marzo de 1946, fecha en que causaron baja en la Armada.

Por último, la lancha número 31, probablemente no superó la avería que la mantenía inmovilizada en Barcelona desde enero de 1939.

 

Más información:
Revista Española de Historia Militar Nº72 de Junio de 2006 “Las lanchas torpederas rusas del tipo G-5 en la Guerra Civil Española (1936-1939)” por Cesar O’Donnell Torroba
Revista de Historia Naval año 1993 Nº41 “Los marinos de la flota soviética y la asistencia a la España republicana (1936-1939)” por M. Monakov & Y. Ribalkin
Torpederas soviéticas de la Segunda Guerra Mundial en “War Is Over” (ruso/inglés)

Crucero Colbert y Submarino Iris, la cara y cruz del desastre de Tolón

En los agitados días del mes de septiembre de 1936, con la recién empezada Guerra Civil española, en la prensa se anunciaba la marcha de las compañías militares de “Maciá” y “Companys”, tras un desfile en Barcelona para combatir a las tropas sublevadas.
El día 6 de ese mismo mes, entre otros buques de naciones extranjeras se hallaba en el puerto de Barcelona el crucero pesado de la Marina Nacional francesa Colbert, asignado a la flota del Mediterráneo con la tarea de controlar los movimientos alemanes en la Guerra Civil española.

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Crucero pesado Colbert

El crucero Colbert nació como resultado del tratado naval de Washington de 1922, en el cual las naciones de Estados Unidos, Reino Unido, Japón, Francia e Italia, intentaban por este medio regular el tamaño y el tonelaje de las flotas de las marinas de guerra.

Este crucero fue construido en los astilleros navales de Brest en Francia, siendo botado el 20 de abril de 1928 y dado de alta el 4 de marzo de 1931. Es el quinto navío de guerra francés en llevar este nombre en honor al político francés Jean-Baptiste Colbert (1619-1683) de la corte del Rey Luis XIV.
Pertenece a la clase Suffren compuesta por cuatro unidades, los Suffren (1930), Colbert (1931), Foch (1931) y Dupleix (1932).

El Colbert tenía un desplazamiento de 12.780 toneladas a plena carga, y sus dimensiones eran de 196 metros de eslora, 20 metros de manga y 7,3 metros de calado.
Su propulsión constaba de 9 calderas Guyot que alimentaban a turbinas Rateau-Bretagne de 100.000 shp. a tres ejes, con una velocidad máxima de 32 nudos. Su autonomía era de 4.500 millas náuticas a 15 nudos. Dotación, 773 tripulantes.

Iba armado con 8 cañones de 203/50 mm. modelo 1924, configurado en tres torres dobles, dos a proa y una a popa; en cuanto a su armamento antiaéreo era de 8 cañones sencillos de 90/50 mm. antiaéreos, 8 montajes dobles de 37 mm. y 4 montajes triples de 13,2 mm.; más dos lanzatorpedos triples de 550 mm.; disponía además de dos catapultas para lanzar hidroaviones Loire 130.

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Vista aérea del crucero pesado Colbert

En 1942 en su base naval de Tolón, le fue instalado la última innovación tecnológica del momento, el radar, de la empresa LMT (Le Matériel Téléphonique). Este sistema de radar le daba la capacidad al buque portador de poder localizar aeronaves a una distancia de 110 kilómetros y una detección de superficie de 25 kilómetros.
Además del crucero pesado Colbert, también fue instalado en otras unidades, en concreto los acorazados Richelieu, Jean Bart, Strasbourg y el crucero pesado Algérie.

En el momento de su entrada en servicio, fue asignado a la flota francesa del Mediterráneo. El 16 de junio de 1940 participó en los bombardeos de Génova y al mes siguiente con la firma del armisticio de 1940 quedó a disposición del gobierno de la Francia de Vichy, con parte de la flota internada en la base de Tolón.

Con Francia dividida en dos estados distintos, el ocupado por Alemania y la denominada “Zona Libre” de Vichy, Adolf Hitler sólo necesitaba una excusa para acabar con la invasión total del territorio francés, finalmente halló varias excusas.
Una de estas excusas era que Alemania consentía la existencia de la Zona Libre a excepción de que Francia no tuviera superioridad Naval; la otra era que Hitler no podía permitirse el lujo de tener un flanco desprotegido al sur de Francia, la Zona Libre; y la tercera excusa empezó con los desembarcos aliados en África en la llamada Operación Antorcha (Torch Operation), en donde los alemanes se quejaron de la falta de cooperación de los franceses en el norte de África.

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Francia de 1940 a 1942 (imagen vía Wikipedia.org)

Una vez encontrado el motivo, del 10 al 27 de noviembre de 1942, Alemania dio comienzo a la Operación Anton, destinada a ocupar la parte sur de Francia. Para ello movilizó al Primer Ejército alemán que avanzaba por la costa atlántica en paralelo a la frontera española, el Séptimo Ejercito hacía lo propio avanzando por el centro de Francia en dirección sur y el Cuarto Ejército italiano ocupó la Riviera francesa, más una división italiana que desembarcó en Córcega.

 

Una vez alcanzado prácticamente su objetivo, Alemania puso en marcha la operación Lila, con la que se pretendía capturar los barcos de la base naval de Tolón que aún no se hubieran destruido ni huido.
Mientras la base naval de Tolón era defendida por 5.000 efectivos de Vichy, se decidió destruir la flota anclada en el puerto, en contra de lo que pensaban muchos mandos de la marina incluido Charles De Gaulle. El crucero pesado Colbert fue una de las victimas a causa de una fuerte explosión en sus almacenes de munición, el crucero quedó inutilizado y parcialmente hundido en el muelle en el que se encontraba atracado.

Toulon_1942
De izquierda a derecha Strasbourg, Colbert (en llamas), Algérie y Marsellaise

En total Francia perdió más de 100 barcos, entre los que se hallaban: 3 acorazados, 4 cruceros pesados, 3 cruceros ligeros, 18 destructores, 13 torpederos, 21 submarinos, 9 patrulleros, 1 barco escuela, 19 buques auxiliares y sin incluir a remolcadores y buques auxiliares.
Mientras que las tropas alemanas consiguieron capturar a otros 61 navíos, entre destructores, submarinos y otros buques menores.

 

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Ubicación de la flota francesa en Tolón (imagen vía Wikipedia.org)

Aunque no todos fueron destruidos o capturados, al menos cinco submarinos y un buque de superficie lograron huir, evadiendo a los saboteadores franceses, a las tropas enemigas alemanas incluidos submarinos U-Boot estacionados delante de la base francesa a la caza de buques huidos y a los barcos aliados que patrullaban el Mediterráneo.

Uno de los submarinos que logró huir fue el Iris Q-188 de la clase Minerve al mando del teniente de navío Degé y con una tripulación de mínimos, 17 tripulantes de 42, logró salir de Tolón el 27 de noviembre de 1942 llegando a Barcelona al día siguiente.
El comandante del submarino solicitó poder repostar para seguir su viaje hacia Gibraltar, petición realizada vía consulado francés, pero el agregado naval de la embajada en Madrid ordenó que el submarino quedara internado en el puerto de Barcelona.

Junon
Submarino francés Junon Q-186, de la misma clase que el Iris

La tripulación del Iris fue trasladada al campo de concentración de Miranda de Ebro, mientras los tenientes de navío Degé y Robert Lagane se quedaban en Barcelona para supervisar el buen estado de mantenimiento y conservación del submarino.

En enero de 1943, se retiraron las hélices del submarino para evitar su huida, y en febrero fue remolcado a Cartagena, puerto en donde esperó el final de la guerra para ser devuelto a Francia el 29 de noviembre de 1945, el Iris siguió en servicio hasta 1950.

El crucero pesado Colbert, o lo que quedaba de él, permaneció semihundido y destruido en el muelle en donde estaba atracado hasta 1948, fecha en la que empezó su desmantelamiento y desguace.

Toulon, Panzer IV
Los restos humeantes del crucero pesado Colbert, en primer plano soldados alemanes (imagen vía Geman Federal Archives)

 

Más información:
Cruceros de la clase Suffren en la Wikipedia (inglés)
Submarinos de la clase Minverve en la Wikipedia (francés)
Francia de Vichy en la Wikipedia